sábado, 26 de octubre de 2013
Capítulo ocho.
Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?
Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.
Yo: No, Dani, vámonos.
Dani: ¿Por qué? ¿Por que están Carlos y su novia? No, ____, esto no es así.
Yo: Ya, pero me da vergüenza en plan de que me llamarán fracasada porque no tengo novio... Y eso.
Dani: Pues ya verán.
Me miró algo convencido de sí mismo. No sé lo que va a hacer pero espero que no me deje en evidencia. Cuando por fin estábamos todos juntos nos presentamos los que no nos conocíamos y me cayeron bien.
Álvaro: Bueno, Dani, ¿y desde cuándo tienes una novia tan guapa?
Yo: Gracias por el cumplido pero...
Dani: Desde ayer. -sonrió cogiéndome de la cintura.
Ahora entiendo su plan. Me faltan palabras para describir la cara de Carlos. Estaba hecha un cuadro. Entre sorprendido y "me cago en todo" no sabría deciros que cara tiene ahora mismo.
Blas: Oh, qué bonito.
David: Pegan mucho.
Carlos: Pues no creo que sean novios. Quizá finjan.
Alba: Eso es cierto. Si tanto os queréis, besaros. -tragué saliva.
David: Vaya tontería. Dani nunca nos mentiría sobre temas de novias y eso. ¿Verdad Dani?
Carlos: Pero quizá esta vez sí os estén engañando. -se adelantó Carlos.
No aguanto. ¿Quieren que nos besemos? Pues nos besamos. Y Así fue. Miré a Dani con cara de "demuéstraselo" y lo hicimos. Nos besamos. No sé por qué pero me sentí bien al besarle. Pero no me puedo dejar engañar. Cuando nos separamos, Álvaro, Blas y David tenían una cara de adorabilidad muy cuqui mientras que a Carlos y a Alba la cara de impresión les llegaba hasta el suelo. Tenían los ojos abiertos como platos y la boca abierta como la de una ballena. En serio. Parecían tontos. Dani y yo nos limitábamos a mirarnos y sonreí. Gracias madre de Dani a la que no conozco por crearlo para darle celos a Carlos. JAJAJAJAJAJA espera. ¿Me seguirá gustando Carlos? Tuve que parar de pensar porque empezaron a hablar y quería enterarme.
Álvaro: Qué tierno.
David: MUY tierno.
Blas: No te va a fallar, créeme.
Carlos: O quizá sí.
Yo: ¿Te quieres ir un poquito a la mierda Carlos? ¿Qué pasa? ¿Estás celoso porque estoy con tu amigo? OOOOOOOOOOOOOOOOH PERDÓOOOOOON. Espera. No. No tengo que pedirte perdón. ¿Sabes? Vete a hacer tu vida con tu querida novia, que yo me iré a hacer la mía con Dani.
No tuve respuesta a eso. Simplemente miradas de odio por parte de él y su odiosa novia. ¿Pues sabéis que os digo? Que les den. Que se vayan a hacer su vida y que dejen la mía en paz. Joder.
Blas: ¿Queréis que vayamos a la bolera? -yo creo que lo dijo por romper la tensión que había.
David: Me parece bien.
Yo: Pero yo no es que sepa jugar...
Carlos: Pues...
Dani: Pues te ayudo yo. -le cortó la frase a Carlos.
Nos fuimos camino a la bolera. Álvaro, Blas y David iban delante, después iban Carlos y Alba y detrás de ellos, nosotros. Es asqueroso ver como esos dos se dan el lote. Yo creo que es porque saben que estoy aquí detrás.
Yo: Dan asco...
Dani: Y mucho. Pero tendremos que aguantarles.
Yo: ¿Tendremos? ¿Entonces eso quiere decir que no me vas a dejar sola?
Dani: ¡Por nada del mundo! -le abracé.
Yo: Gracias. -sonreí.
Por fin, llegamos. No había mucha gente, así que mejor. Alquilamos la pista, nos pusimos los zapatos y empezó el juego. Iba ganando Blas. Ahora es mi turno. Veremos a ver... Cogí la bola y me dispuse a tirar, pero vino Dani y me ayudó. Hicimos pleno y lo abracé de felicidad. Ahora iba Alba. La tonta fingió que se hizo daño porque la bola le pesaba mucho y le paso el turno a Carlos. Este chico ya no me da tanta pena como antes. Parece hasta tonto y todo, o quizá lo sea, quién sabe. El caso es que me da asco. No sé como pude ser su amiga. Espera... ¿Qué es eso que veo en su brazo? Oh, ¿aún tiene marcado el permanente con el que le pinté mi número? Ay madre. También hizo pleno y se sentó entre Alba y yo.
Yo: Carlos, ¿podemos hablar?
Carlos: Bueno, vale.
Nos levantamos y fuimos a hablar a una esquina. Le dije a Dani que tirara por mi si me tocaba.
Carlos: ¿Qué quieres?
Yo: ¿No se te cae la cara de vergüenza? ¿En serio?
Carlos: ¿Y por qué se me tendría que caer?
Yo: Madre mía Carlos, me tienes al lado y no te dignas a hablarme o a preguntarme qué tal. No. Eres tonto tío. ¿De verdad llegué a tenerte como amigo? ¿De verdad llegué a quererte para que luego me trates así? ¿Para que...?
Carlos: Espera, espera, espera... -me interrumpió-. ¿Me llegaste a querer?
Yo: Desde aquél día de lluvia, Carlos. -nos íbamos juntando poco a poco.
Carlos: ____...
Yo: Carlos... -íbamos a besarnos pero le detuve-, no puedo perdonarte ahora, tengo novio.
Carlos: ¿Así que lo tuyo con Dani va en serio?
Yo: ¿Y lo tuyo con Alba? -me fui.
Me volví a sentar con Dani. Ya habían acabado la partida. Nos fuimos a merendar a un café donde servían churros con chocolate. Todos ya estábamos mojando los churros en el chocolate. Estaban buenísimos pero no los disfruté como me hubiera gustado por culpa de Carlos, que no paraba de mirarme hasta que le di una patada por debajo de la mesa ya que lo tenía en frente. En ese momento reaccionó.
Álvaro: Ha sido un día completo. -dijo apoyándose en el respaldo de su silla.
David: Pues sí, y los churros estaban buenísimos.
Yo: Salvo por una cosa.
Dani: ¿Qué cosa?
Yo: Carlos. -Alba me miró con asco.
Alba: Tú eres tonta, tía. Mírate.
Yo: ¿Y tú qué mierdas te crees? ¿Que no me he mirado? ¿Que no sé quién soy? Porque me da a mi que la que no sabe quién es eres tú -la señalé-, porque chica, más pija y no naces.
Alba: Te has pasado imbécil.
Yo: ¿Y qué vas a hacer? ¿Pegarme? Uh, qué miedo, ¡mira cómo tiemblo! -sacudí la mano como si tuviera un tembleque o algo así.
Alba: La estás cagando.
Yo: ¿Tú? Sí, y bien cagada chavala. -le guiñé un ojo.
domingo, 20 de octubre de 2013
Capítulo siete.
Me levante y abrí la puerta. Nos despedimos y se fue. No está mal. Pero no es mi tipo. Qué pintas... Parece uno de esos "malotes" que sólo son gilipollas que quieren llamar la atención por ser importantes y pues no. No tiene ni puta gracia. Vaya maneras de hablar estoy sacando. Todo por culpa de Carlos. "Hala, venga, todo por culpa de Carlos", dirás. Pero es verdad. Mejor que se hubiera callado esa maldita información en su puta boca, pero ya verá. Quien ríe el último, ríe mejor.
*A la mañana siguiente...*
Si me preguntáis, no. No voy a ir hoy al instituto. ¿Para qué? ¿Para ver a esos dos dándose el lote? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, qué risa. Me levanté y me hice el desayuno. Terminé, recogí todo y me puse a ver la Mtv. No hay nada por ahora. Apagué la tele y salí a dar una vuelta y a comprar algo, que la nevera esta casi vacía. Sorpresa la que me llevé cuando vi a Dani, el amigo de Carlos, también en el supermercado.
Dani: ¡Hombre, ____! -mierda, me ha visto.
Yo: Hola...
Dani: ¿No vas a clase?
Yo: Debería preguntarte eso mismo yo a ti, ¿no?
Dani: No creo que te interese.
Yo: Ni a ti tampoco lo mio.
Dani: ¿Y si te digo que sí me interesa?
Yo: ¿Y si te digo que a mi también? -estábamos a centímetros pero me separé.
Dani: Es por lo de Carlos, ¿verdad?
Yo: No podría ser por otra cosa, ¿y tú qué?
Dani: No tenía ganas. -terminamos de comprar los dos y fuimos a dar una vuelta.
Yo: Ya, claro, y así de fácil, ¿no?
Dani: Claro.
Yo: No, oscuro. No tiene sentido. Eres tonto. Estás perdiendo un día de clase. Un día en el que te pueden mandar mas de tropecientos deberes. Un día en el que puedes tener un examen. Un día de clases, que quizá no sea normal y te manden trabajos extra. Y es que no te das cuenta. O eso es lo que parece al menos. Vas a ser un inculto.
Dani: ¿Puedo decirte una cosa? No te lo tomes a mal.
Yo: Adelante.
Dani: Lo que me acabas de decir, te lo deberías aplicar a ti también. -me quedé de piedra. Es increíble. Estoy haciendo lo mismo que él. Faltar a clase.
Yo: Mierda. Qué tonta soy... -le mandaron un mensaje-. ¿Quién es?
Dani: Es Carlos, normal, es la hora del recreo. -me estaba acompañando a casa.
Yo: ¿Y qué dice? -abrí la puerta del portal.
Dani: Que su amiga hoy a faltado, osease, tú.
Yo: No soy su amiga. -al poco, llegamos a mi casa. Dejé la compra en la cocina y él sus bolsas en la entrada y nos sentamos en el sofá.
Dani: Es una tontería. ¿Vas a dejar de ser su amiga por que está con Alba?
Yo: Es que tú no sabes lo que de verdad a pasado entre nosotros.
Dani: Tengo tiempo para que me lo cuentes... Si quieres.
Yo: Es que no lo entiendo... Todos esos besos y esos abrazos. El día que nos quedamos encerrados en el ascensor. Aquél día de lluvia... Ahora parece que todo ha sido un sueño. Un maldito sueño. Un sueño del que debería de haber despertado pero no, no lo hice. ¿Que por qué? No lo sé, supongo que lo que me estaba pasando era nuevo para mi. Pero ya no puedo confiar en nadie más. Y menos en un chico.
Dani: ¿Eso quiere decir que conmigo no tienes confianza? ¿Que no confías en mi?
Yo: No, Dani... Pero entiende que te conocí ayer. Aún no te conozco lo suficientemente bien como para contártelo todo. Supongo que con el tiempo, y si no me fallas, podría tener confianza contigo. -sonreí.
Dani: Me alegro.
Yo: ¿Sigues hablando con Carlos?
Dani: Claro, ¿quieres que le diga algo?
Yo: Por supuesto. Dile que qué amiga, porque ya no la tiene. Si te pregunta por qué, dile que estás conmigo y te lo he dicho yo.
Dani: Qué mala...
Yo: Nah, jajajaja.
Dani: Vale, a ver, dice que... Uh...
Yo: ¿Qué dice? ¿Qué dice?
Dani: Que él tampoco es tu amigo. Que se juntó contigo porque te veía sola y le dabas pena. Que eres muy rara, un poco tonta y que te den por culo. Oye lo de que dabas pena no lo entiend... Eh, no, no, no llores. -me abrazó.
Lo sabía. Mis padres tenían razón. Debería de haber seguido sola, pero no. Me tuve que dejar llevar. Esto es lo que menos me gusta. Llorar por alguien a quién no lo importo nada, alguien que no derramará ni una puta lágrima por mi. Y yo pues, como una tonta, dejando lágrimas en la camiseta de Dani. Es que no. No me entra en la cabeza, en serio.
Dani: Venga, para ya... Por favor. -me acariciaba el pelo.
Yo: Es que... Era mi único amigo, estaba sola, he pasado por muchas cosas malas y él ha sido el único que me ha defendido y... Ahora... -me separé de él y le miré a los ojos. Los míos estarán rojos seguramente.
Dani: Ahora me tienes a mi.
Yo: ¿De verdad?
Dani: De verdad.
Yo: ¿Me fallarás?
Dani: Nunca.
Yo: El problema es que eres amigo de Carlos.
Dani: Pues le mando a que se de un paseo con su novia, que para eso tiene, ¿no? -reí a ese comentario-. Un momento, me llaman.
Se levantó y fue a la cocina. Me quedé sola, pensando e intentando asimilar lo que me estaba pasando. Por un lado, ya tengo un enemigo más, o eso creo. Por otro, tengo a un amigo que nunca me va a fallar. Al rato vino.
Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?
Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.
*A la mañana siguiente...*
Si me preguntáis, no. No voy a ir hoy al instituto. ¿Para qué? ¿Para ver a esos dos dándose el lote? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, qué risa. Me levanté y me hice el desayuno. Terminé, recogí todo y me puse a ver la Mtv. No hay nada por ahora. Apagué la tele y salí a dar una vuelta y a comprar algo, que la nevera esta casi vacía. Sorpresa la que me llevé cuando vi a Dani, el amigo de Carlos, también en el supermercado.
Dani: ¡Hombre, ____! -mierda, me ha visto.
Yo: Hola...
Dani: ¿No vas a clase?
Yo: Debería preguntarte eso mismo yo a ti, ¿no?
Dani: No creo que te interese.
Yo: Ni a ti tampoco lo mio.
Dani: ¿Y si te digo que sí me interesa?
Yo: ¿Y si te digo que a mi también? -estábamos a centímetros pero me separé.
Dani: Es por lo de Carlos, ¿verdad?
Yo: No podría ser por otra cosa, ¿y tú qué?
Dani: No tenía ganas. -terminamos de comprar los dos y fuimos a dar una vuelta.
Yo: Ya, claro, y así de fácil, ¿no?
Dani: Claro.
Yo: No, oscuro. No tiene sentido. Eres tonto. Estás perdiendo un día de clase. Un día en el que te pueden mandar mas de tropecientos deberes. Un día en el que puedes tener un examen. Un día de clases, que quizá no sea normal y te manden trabajos extra. Y es que no te das cuenta. O eso es lo que parece al menos. Vas a ser un inculto.
Dani: ¿Puedo decirte una cosa? No te lo tomes a mal.
Yo: Adelante.
Dani: Lo que me acabas de decir, te lo deberías aplicar a ti también. -me quedé de piedra. Es increíble. Estoy haciendo lo mismo que él. Faltar a clase.
Yo: Mierda. Qué tonta soy... -le mandaron un mensaje-. ¿Quién es?
Dani: Es Carlos, normal, es la hora del recreo. -me estaba acompañando a casa.
Yo: ¿Y qué dice? -abrí la puerta del portal.
Dani: Que su amiga hoy a faltado, osease, tú.
Yo: No soy su amiga. -al poco, llegamos a mi casa. Dejé la compra en la cocina y él sus bolsas en la entrada y nos sentamos en el sofá.
Dani: Es una tontería. ¿Vas a dejar de ser su amiga por que está con Alba?
Yo: Es que tú no sabes lo que de verdad a pasado entre nosotros.
Dani: Tengo tiempo para que me lo cuentes... Si quieres.
Yo: Es que no lo entiendo... Todos esos besos y esos abrazos. El día que nos quedamos encerrados en el ascensor. Aquél día de lluvia... Ahora parece que todo ha sido un sueño. Un maldito sueño. Un sueño del que debería de haber despertado pero no, no lo hice. ¿Que por qué? No lo sé, supongo que lo que me estaba pasando era nuevo para mi. Pero ya no puedo confiar en nadie más. Y menos en un chico.
Dani: ¿Eso quiere decir que conmigo no tienes confianza? ¿Que no confías en mi?
Yo: No, Dani... Pero entiende que te conocí ayer. Aún no te conozco lo suficientemente bien como para contártelo todo. Supongo que con el tiempo, y si no me fallas, podría tener confianza contigo. -sonreí.
Dani: Me alegro.
Yo: ¿Sigues hablando con Carlos?
Dani: Claro, ¿quieres que le diga algo?
Yo: Por supuesto. Dile que qué amiga, porque ya no la tiene. Si te pregunta por qué, dile que estás conmigo y te lo he dicho yo.
Dani: Qué mala...
Yo: Nah, jajajaja.
Dani: Vale, a ver, dice que... Uh...
Yo: ¿Qué dice? ¿Qué dice?
Dani: Que él tampoco es tu amigo. Que se juntó contigo porque te veía sola y le dabas pena. Que eres muy rara, un poco tonta y que te den por culo. Oye lo de que dabas pena no lo entiend... Eh, no, no, no llores. -me abrazó.
Lo sabía. Mis padres tenían razón. Debería de haber seguido sola, pero no. Me tuve que dejar llevar. Esto es lo que menos me gusta. Llorar por alguien a quién no lo importo nada, alguien que no derramará ni una puta lágrima por mi. Y yo pues, como una tonta, dejando lágrimas en la camiseta de Dani. Es que no. No me entra en la cabeza, en serio.
Dani: Venga, para ya... Por favor. -me acariciaba el pelo.
Yo: Es que... Era mi único amigo, estaba sola, he pasado por muchas cosas malas y él ha sido el único que me ha defendido y... Ahora... -me separé de él y le miré a los ojos. Los míos estarán rojos seguramente.
Dani: Ahora me tienes a mi.
Yo: ¿De verdad?
Dani: De verdad.
Yo: ¿Me fallarás?
Dani: Nunca.
Yo: El problema es que eres amigo de Carlos.
Dani: Pues le mando a que se de un paseo con su novia, que para eso tiene, ¿no? -reí a ese comentario-. Un momento, me llaman.
Se levantó y fue a la cocina. Me quedé sola, pensando e intentando asimilar lo que me estaba pasando. Por un lado, ya tengo un enemigo más, o eso creo. Por otro, tengo a un amigo que nunca me va a fallar. Al rato vino.
Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?
Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.
jueves, 17 de octubre de 2013
Capítulo seis.
Hola, bueno, antes de empezar el capítulo quería pediros perdón por haber estado SIGLOS sin escribir, pero es que he tenido muchas crisis y bueno, he pasado por momentos difíciles. Me están pasando cosas que no deberían y sufro en silencio así que si notáis que me paso un poco en insultos en el capítulo POR FAVOR perdonadme. De verdad.
Otra cosa.
Este capítulo va para mi amiga Marta que, por su cumpleaños, me dijo que escribiese pero no pude y, bueno, aunque sea un poco tarde, esto, va para ti :)
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Me senté en mi sitio y esperé a Carlos. Llegó a los pocos segundos de sentarme. Iba con esas cuatro todab... ¿¡Pero qué hace!? Su sitio esta aquí, ¡a mi lado! No entre Alba y Carmen... Mierda. Qué hago, ¿me levanto? No. Lo mejor será no liarla. Si preguntáis sí, estoy enfadada. Y mucho. Es mi amigo, no el de esas. Me cago en todo joder. Encima se me sienta al lado Raúl. Oh, sí, bien, voy a intentar vengarme...
Yo: Raúl, si has venido aquí a insultarme, ya puedes empezar.
Raúl: No, no he venido a eso...
Yo: ¿Entonces?
Raúl: Me he peleado con mis amigos y bueno... Veo que tú con Carlos igual.
Yo: No me he peleado con nadie. Sólo es que el muy idiota se ha ido a sentar con esas... -agaché la cabeza.
Raúl: Bueno, no estás sola, aquí estoy yo.
Yo: ¿De verdad que no es ningún plan?
Raúl: No. -sonrió y abrió los brazos para que le abrazara.
Extrañada, le abracé. En ese momento, Raúl me susurró que Carlos nos estaba mirando. Entonces, sonreí y lo abracé más fuerte. El se dio cuenta de que quería vengarme y se rió. Nos separamos y miré a Carlos. Venía para acá, un poco molesto quizá.
Carlos: ¿Qué haces ____? ¿Es tu amigo? ¿Te ha hecho algo? -Raúl se limitaba a reírse y Carlos cada vez más enfadado.
Yo: Carlos, ¿no estabas con tus amigas? ¡Pues vete con ellas!
Carlos: ¿Eso es lo que quieres? ¿Que te deje sola? Eres mi amig...
Yo: Para. No lo digas. Ya no lo somos, ¿entendiste? Los amigos nunca abandonan y tú has hecho lo contrario. Vete con esas dos ya si no quieres tener problemas conmigo.
Carlos: ¿Te aplaudo?
Yo: No me vaciles. -me levanté.
Raúl: Está tardando mucho el profesor... ¿no?
Carlos: No te vacilo, es una pregunta. -estábamos demasiado juntos.
Yo: Eres un imbécil.
Carlos: Y tú una idiota... -con una mano, me cogió de la cintura y me trajo hacia él. Me susurró al oído.- Pero te quiero.
No sé por qué pero sonreí, me mordí el labio y le agarré por la camiseta. Nuestros labios se rozaron pero, no le iba a dejar besarme. Al menos, aquí no.
Carlos: ¿Estás enfadada?
Yo: Puede...
Carlos: ¿Quieres que me siente contigo? -me miró a los ojos y dejé de agarrarle la camiseta.
Yo: Vale... -sonreí y me fui a mi sitio.
Entró al fin el profesor. Carlos ya se sentó a mi lado. Ahora tocaba Plástica y hoy pintábamos con pintura. Mirándolo por el lado bueno, es una buena escusa para manchar a Carlos. El profesor dejó las pinturas en la mesa y explicó lo que teníamos que hacer. Cada uno cogió un lienzo de los que el profesor también dejo en la mesa y nos pusimos manos a la obra. Esta vez, Carlos estaba distraído así que mojé mi pincel en pistura azul y se lo restregué por el brazo. El muy tonto no se dio cuenta hasta que me vio riéndome como una subnormal.
{...}
Oh, mierda, ahora Matemáticas... Encima hay examen y yo pues no he estudiado mucho y eso... Veremos a ver como sale. Al rato, noté una voz...
X: ¡Psss!
Yo: ¿Qué...? -miré a mi lado. Mierda. Era Raúl.
Raúl: Dime la cuatro...
Yo: Nos van a pillar...
Raúl: ¡Que me la digas estúpida...!
Yo: ¡Pues no me sale del...! -Carlos tiró un lápiz a posta a mi lado y tosió. Tonto...- Toma, anda. -Se lo di.
Carlos: Sigue con tu examen, anda.
Yo: Lo intentaré.
{...}
Ya, por fin, en casa. Esta un poco nublado, no se por qué. Tenía unos cuantos deberes así que en cuanto terminé de comer, me puse ha hacerlos pero CLARO, ya empezó Carlos a mandarme mensajes.
Carlos: ¡¡____!!
Yo: Dime, dime.
Carlos: Es algo importante, estoy nervioso...
Yo: ¡¡Dimeloooooooooo!! ¡¡Me muero de intrigaaaaaaaaaaa!!
Carlos: Estoy saliendo con Alba.
Era de esperar. Pero no así, joder. No le respondí. Apagué el móvil y lo subí a la estantería. No tengo ganas de hacer los deberes, mañana no iré a clases. Abrí el ordenador y puse mi blog. Sí, tengo uno. No es un blog, es simplemente como un diario público. No lo lee nadie, o eso creo. Sencillamente, nadie sabe de su existencia. Me dispuse a subir la entrada número 34. Sí, llevo 34 días escribiendo esto. Es el único sitio donde me puedo desahogar. A los 20 minutos la colgué. Apagué el ordenador y me tiré en la cama. No voy a mover ni un sólo dedo en toda la puta tarde. Y es que me da igual. Tengo ganas de romper algo pero no, no debo o mis padres me matarán. Note unas cosquillas en mis pies. Era Peluso. Debió notarme mal cuando se acurrucó a mi lado mirándome fijamente. Este gato sabe mucho y siempre lo he dicho y lo diré. Llamaron al portero. ¿Quién será? Me levanté a duras penas y descolgué el telefonillo.
Yo: ¿Sí?
X: Está aquí Carlos, Carlos Marco.
Yo: No, no está, ¿quién eres?
X: Soy un amigo suyo, Dani, ¿y tú?
Yo: ____, ah, y no está aquí.
Dani: ¿Y dónde está? -este tío me está tocando lo que no me tiene que tocar, joder, qué pesado.
Yo: ¡Y yo que se! ¡Con su novia supongo!
Dani: Ah, ¿que tiene?
Yo: Desgraciadamente y para nuestra sorpresa, sí.
Dani: Creo que nos interesa hablar, ábreme.
"¿Por qué no?" me dije a mi misma y le abrí. Le estaba esperando con la puerta abierta. Me saludo, se presento mejor y entró. Era amigo de Carlos, claro. Nos sentamos en el sofá.
Yo: ¿Quieres algo?
Dani: Sólo he venido a hablar.
Yo: Pues tardas.
Dani: Explícame eso de que Carlos tiene novia.
Yo: Pues una de nuestro instituto, Alba, no sé si...
Dani: Puf, vale, sí, sigue.
Yo: Pues eso. Me lo ha dicho por WhatsApp y he apagado el móvil. No voy a cogerlo hasta dentro de no sé cuanto tiempo.
Dani: ¿Te gusta mi amigo?
Yo: Quién sabe. La gente cambia. Ahora a lo mejor te digo que no y dentro de tres semanas te digo que me encanta. No lo sé. Todo pasa por algo y quién sabe si lo querré volver a ver. Después de todo lo que hemos pasado, esto no ha tenido ni puta gracia. Pero así es la vida. Ya valorará las cosas. Tiempo al tiempo como dice mi madre.
Dani: Estoy... De piedra.
Yo: Acostúmbrate.
Dani: ¿Eso significa que nos volveremos a ver?
Yo: No digo nada y lo digo todo.
Dani: Me dejas perplejo, de verdad.
Yo: Tendrás que soportarme.
Dani: Los días que haga falta.
Yo: Adiós.
Me levante y abrí la puerta. Nos despedimos y se fue. No está mal. Pero no es mi tipo. Qué pintas... Parece uno de esos "malotes" que sólo son gilipollas que quieren llamar la atención por ser importantes y pues no. No tiene ni puta gracia. Vaya maneras de hablar estoy sacando. Todo por culpa de Carlos. "Hala, venga, todo por culpa de Carlos", dirás. Pero es verdad. Mejor que se hubiera callado esa maldita información en su puta boca, pero ya verá. Quien ríe el último, ríe mejor.
Otra cosa.
Este capítulo va para mi amiga Marta que, por su cumpleaños, me dijo que escribiese pero no pude y, bueno, aunque sea un poco tarde, esto, va para ti :)
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Me senté en mi sitio y esperé a Carlos. Llegó a los pocos segundos de sentarme. Iba con esas cuatro todab... ¿¡Pero qué hace!? Su sitio esta aquí, ¡a mi lado! No entre Alba y Carmen... Mierda. Qué hago, ¿me levanto? No. Lo mejor será no liarla. Si preguntáis sí, estoy enfadada. Y mucho. Es mi amigo, no el de esas. Me cago en todo joder. Encima se me sienta al lado Raúl. Oh, sí, bien, voy a intentar vengarme...
Yo: Raúl, si has venido aquí a insultarme, ya puedes empezar.
Raúl: No, no he venido a eso...
Yo: ¿Entonces?
Raúl: Me he peleado con mis amigos y bueno... Veo que tú con Carlos igual.
Yo: No me he peleado con nadie. Sólo es que el muy idiota se ha ido a sentar con esas... -agaché la cabeza.
Raúl: Bueno, no estás sola, aquí estoy yo.
Yo: ¿De verdad que no es ningún plan?
Raúl: No. -sonrió y abrió los brazos para que le abrazara.
Extrañada, le abracé. En ese momento, Raúl me susurró que Carlos nos estaba mirando. Entonces, sonreí y lo abracé más fuerte. El se dio cuenta de que quería vengarme y se rió. Nos separamos y miré a Carlos. Venía para acá, un poco molesto quizá.
Carlos: ¿Qué haces ____? ¿Es tu amigo? ¿Te ha hecho algo? -Raúl se limitaba a reírse y Carlos cada vez más enfadado.
Yo: Carlos, ¿no estabas con tus amigas? ¡Pues vete con ellas!
Carlos: ¿Eso es lo que quieres? ¿Que te deje sola? Eres mi amig...
Yo: Para. No lo digas. Ya no lo somos, ¿entendiste? Los amigos nunca abandonan y tú has hecho lo contrario. Vete con esas dos ya si no quieres tener problemas conmigo.
Carlos: ¿Te aplaudo?
Yo: No me vaciles. -me levanté.
Raúl: Está tardando mucho el profesor... ¿no?
Carlos: No te vacilo, es una pregunta. -estábamos demasiado juntos.
Yo: Eres un imbécil.
Carlos: Y tú una idiota... -con una mano, me cogió de la cintura y me trajo hacia él. Me susurró al oído.- Pero te quiero.
No sé por qué pero sonreí, me mordí el labio y le agarré por la camiseta. Nuestros labios se rozaron pero, no le iba a dejar besarme. Al menos, aquí no.
Carlos: ¿Estás enfadada?
Yo: Puede...
Carlos: ¿Quieres que me siente contigo? -me miró a los ojos y dejé de agarrarle la camiseta.
Yo: Vale... -sonreí y me fui a mi sitio.
Entró al fin el profesor. Carlos ya se sentó a mi lado. Ahora tocaba Plástica y hoy pintábamos con pintura. Mirándolo por el lado bueno, es una buena escusa para manchar a Carlos. El profesor dejó las pinturas en la mesa y explicó lo que teníamos que hacer. Cada uno cogió un lienzo de los que el profesor también dejo en la mesa y nos pusimos manos a la obra. Esta vez, Carlos estaba distraído así que mojé mi pincel en pistura azul y se lo restregué por el brazo. El muy tonto no se dio cuenta hasta que me vio riéndome como una subnormal.
{...}
Oh, mierda, ahora Matemáticas... Encima hay examen y yo pues no he estudiado mucho y eso... Veremos a ver como sale. Al rato, noté una voz...
X: ¡Psss!
Yo: ¿Qué...? -miré a mi lado. Mierda. Era Raúl.
Raúl: Dime la cuatro...
Yo: Nos van a pillar...
Raúl: ¡Que me la digas estúpida...!
Yo: ¡Pues no me sale del...! -Carlos tiró un lápiz a posta a mi lado y tosió. Tonto...- Toma, anda. -Se lo di.
Carlos: Sigue con tu examen, anda.
Yo: Lo intentaré.
{...}
Ya, por fin, en casa. Esta un poco nublado, no se por qué. Tenía unos cuantos deberes así que en cuanto terminé de comer, me puse ha hacerlos pero CLARO, ya empezó Carlos a mandarme mensajes.
Carlos: ¡¡____!!
Yo: Dime, dime.
Carlos: Es algo importante, estoy nervioso...
Yo: ¡¡Dimeloooooooooo!! ¡¡Me muero de intrigaaaaaaaaaaa!!
Carlos: Estoy saliendo con Alba.
Era de esperar. Pero no así, joder. No le respondí. Apagué el móvil y lo subí a la estantería. No tengo ganas de hacer los deberes, mañana no iré a clases. Abrí el ordenador y puse mi blog. Sí, tengo uno. No es un blog, es simplemente como un diario público. No lo lee nadie, o eso creo. Sencillamente, nadie sabe de su existencia. Me dispuse a subir la entrada número 34. Sí, llevo 34 días escribiendo esto. Es el único sitio donde me puedo desahogar. A los 20 minutos la colgué. Apagué el ordenador y me tiré en la cama. No voy a mover ni un sólo dedo en toda la puta tarde. Y es que me da igual. Tengo ganas de romper algo pero no, no debo o mis padres me matarán. Note unas cosquillas en mis pies. Era Peluso. Debió notarme mal cuando se acurrucó a mi lado mirándome fijamente. Este gato sabe mucho y siempre lo he dicho y lo diré. Llamaron al portero. ¿Quién será? Me levanté a duras penas y descolgué el telefonillo.
Yo: ¿Sí?
X: Está aquí Carlos, Carlos Marco.
Yo: No, no está, ¿quién eres?
X: Soy un amigo suyo, Dani, ¿y tú?
Yo: ____, ah, y no está aquí.
Dani: ¿Y dónde está? -este tío me está tocando lo que no me tiene que tocar, joder, qué pesado.
Yo: ¡Y yo que se! ¡Con su novia supongo!
Dani: Ah, ¿que tiene?
Yo: Desgraciadamente y para nuestra sorpresa, sí.
Dani: Creo que nos interesa hablar, ábreme.
"¿Por qué no?" me dije a mi misma y le abrí. Le estaba esperando con la puerta abierta. Me saludo, se presento mejor y entró. Era amigo de Carlos, claro. Nos sentamos en el sofá.
Yo: ¿Quieres algo?
Dani: Sólo he venido a hablar.
Yo: Pues tardas.
Dani: Explícame eso de que Carlos tiene novia.
Yo: Pues una de nuestro instituto, Alba, no sé si...
Dani: Puf, vale, sí, sigue.
Yo: Pues eso. Me lo ha dicho por WhatsApp y he apagado el móvil. No voy a cogerlo hasta dentro de no sé cuanto tiempo.
Dani: ¿Te gusta mi amigo?
Yo: Quién sabe. La gente cambia. Ahora a lo mejor te digo que no y dentro de tres semanas te digo que me encanta. No lo sé. Todo pasa por algo y quién sabe si lo querré volver a ver. Después de todo lo que hemos pasado, esto no ha tenido ni puta gracia. Pero así es la vida. Ya valorará las cosas. Tiempo al tiempo como dice mi madre.
Dani: Estoy... De piedra.
Yo: Acostúmbrate.
Dani: ¿Eso significa que nos volveremos a ver?
Yo: No digo nada y lo digo todo.
Dani: Me dejas perplejo, de verdad.
Yo: Tendrás que soportarme.
Dani: Los días que haga falta.
Yo: Adiós.
Me levante y abrí la puerta. Nos despedimos y se fue. No está mal. Pero no es mi tipo. Qué pintas... Parece uno de esos "malotes" que sólo son gilipollas que quieren llamar la atención por ser importantes y pues no. No tiene ni puta gracia. Vaya maneras de hablar estoy sacando. Todo por culpa de Carlos. "Hala, venga, todo por culpa de Carlos", dirás. Pero es verdad. Mejor que se hubiera callado esa maldita información en su puta boca, pero ya verá. Quien ríe el último, ríe mejor.
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