sábado, 26 de octubre de 2013

Capítulo ocho.


Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?

Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.

Yo: No, Dani, vámonos.
Dani: ¿Por qué? ¿Por que están Carlos y su novia? No, ____, esto no es así.
Yo: Ya, pero me da vergüenza en plan de que me llamarán fracasada porque no tengo novio... Y eso.
Dani: Pues ya verán.

Me miró algo convencido de sí mismo. No sé lo que va a hacer pero espero que no me deje en evidencia. Cuando por fin estábamos todos juntos nos presentamos los que no nos conocíamos y me cayeron bien.

Álvaro: Bueno, Dani, ¿y desde cuándo tienes una novia tan guapa?
Yo: Gracias por el cumplido pero...
Dani: Desde ayer. -sonrió cogiéndome de la cintura.

Ahora entiendo su plan. Me faltan palabras para describir la cara de Carlos. Estaba hecha un cuadro. Entre sorprendido y "me cago en todo" no sabría deciros que cara tiene ahora mismo.

Blas: Oh, qué bonito.
David: Pegan mucho.
Carlos: Pues no creo que sean novios. Quizá finjan.
Alba: Eso es cierto. Si tanto os queréis, besaros. -tragué saliva.
David: Vaya tontería. Dani nunca nos mentiría sobre temas de novias y eso. ¿Verdad Dani?
Carlos: Pero quizá esta vez sí os estén engañando. -se adelantó Carlos.

No aguanto. ¿Quieren que nos besemos? Pues nos besamos. Y Así fue. Miré a Dani con cara de "demuéstraselo" y lo hicimos. Nos besamos. No sé por qué pero me sentí bien al besarle. Pero no me puedo dejar engañar. Cuando nos separamos, Álvaro, Blas y David tenían una cara de adorabilidad muy cuqui mientras que a Carlos y a Alba la cara de impresión les llegaba hasta el suelo. Tenían los ojos abiertos como platos y la boca abierta como la de una ballena. En serio. Parecían tontos. Dani y yo nos limitábamos a mirarnos y sonreí. Gracias madre de Dani a la que no conozco por crearlo para darle celos a Carlos. JAJAJAJAJAJA espera. ¿Me seguirá gustando Carlos? Tuve que parar de pensar porque empezaron a hablar y quería enterarme.

Álvaro: Qué tierno.
David: MUY tierno.
Blas: No te va a fallar, créeme.
Carlos: O quizá sí.
Yo: ¿Te quieres ir un poquito a la mierda Carlos? ¿Qué pasa? ¿Estás celoso porque estoy con tu amigo? OOOOOOOOOOOOOOOOH PERDÓOOOOOON. Espera. No. No tengo que pedirte perdón. ¿Sabes? Vete a hacer tu vida con tu querida novia, que yo me iré a hacer la mía con Dani.

No tuve respuesta a eso. Simplemente miradas de odio por parte de él y su odiosa novia. ¿Pues sabéis que os digo? Que les den. Que se vayan a hacer su vida y que dejen la mía en paz. Joder.

Blas: ¿Queréis que vayamos a la bolera? -yo creo que lo dijo por romper la tensión que había.
David: Me parece bien.
Yo: Pero yo no es que sepa jugar...
Carlos: Pues...
Dani: Pues te ayudo yo. -le cortó la frase a Carlos.

Nos fuimos camino a la bolera. Álvaro, Blas y David iban delante, después iban Carlos y Alba y detrás de ellos, nosotros. Es asqueroso ver como esos dos se dan el lote. Yo creo que es porque saben que estoy aquí detrás.

Yo: Dan asco...
Dani: Y mucho. Pero tendremos que aguantarles.
Yo: ¿Tendremos? ¿Entonces eso quiere decir que no me vas a dejar sola?
Dani: ¡Por nada del mundo! -le abracé.
Yo: Gracias. -sonreí.

Por fin, llegamos. No había mucha gente, así que mejor. Alquilamos la pista, nos pusimos los zapatos y empezó el juego. Iba ganando Blas. Ahora es mi turno. Veremos a ver... Cogí la bola y me dispuse a tirar, pero vino Dani y me ayudó. Hicimos pleno y lo abracé de felicidad. Ahora iba Alba. La tonta fingió que se hizo daño porque la bola le pesaba mucho y le paso el turno a Carlos. Este chico ya no me da tanta pena como antes. Parece hasta tonto y todo, o quizá lo sea, quién sabe. El caso es que me da asco. No sé como pude ser su amiga. Espera... ¿Qué es eso que veo en su brazo? Oh, ¿aún tiene marcado el permanente con el que le pinté mi número? Ay madre. También hizo pleno y se sentó entre  Alba y yo.

Yo: Carlos, ¿podemos hablar?
Carlos: Bueno, vale.

Nos levantamos y fuimos a hablar a una esquina. Le dije a Dani que tirara por mi si me tocaba.

Carlos: ¿Qué quieres?
Yo: ¿No se te cae la cara de vergüenza? ¿En serio?
Carlos: ¿Y por qué se me tendría que caer?
Yo: Madre mía Carlos, me tienes al lado y no te dignas a hablarme o a preguntarme qué tal. No. Eres tonto tío. ¿De verdad llegué a tenerte como amigo? ¿De verdad llegué a quererte para que luego me trates así? ¿Para que...?
Carlos: Espera, espera, espera... -me interrumpió-. ¿Me llegaste a querer?
Yo: Desde aquél día de lluvia, Carlos. -nos íbamos juntando poco a poco.
Carlos: ____...
Yo: Carlos... -íbamos a besarnos pero le detuve-, no puedo perdonarte ahora, tengo novio.
Carlos: ¿Así que lo tuyo con Dani va en serio?
Yo: ¿Y lo tuyo con Alba? -me fui.

Me volví a sentar con Dani. Ya habían acabado la partida. Nos fuimos a merendar a un café donde servían churros con chocolate. Todos ya estábamos mojando los churros en el chocolate. Estaban buenísimos pero no los disfruté como me hubiera gustado por culpa de Carlos, que no paraba de mirarme hasta que le di una patada por debajo de la mesa ya que lo tenía en frente. En ese momento reaccionó.

Álvaro: Ha sido un día completo. -dijo apoyándose en el respaldo de su silla.
David: Pues sí, y los churros estaban buenísimos.
Yo: Salvo por una cosa.
Dani: ¿Qué cosa?
Yo: Carlos. -Alba me miró con asco.
Alba: Tú eres tonta, tía. Mírate.
Yo: ¿Y tú qué mierdas te crees? ¿Que no me he mirado? ¿Que no sé quién soy? Porque me da a mi que la que no sabe quién es eres tú -la señalé-, porque chica, más pija y no naces.
Alba: Te has pasado imbécil.
Yo: ¿Y qué vas a hacer? ¿Pegarme? Uh, qué miedo, ¡mira cómo tiemblo! -sacudí la mano como si tuviera un tembleque o algo así.
Alba: La estás cagando.
Yo: ¿Tú? Sí, y bien cagada chavala. -le guiñé un ojo.

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