-¿Sí? -pregunté.
-Gilipollas.
-Relaja, ¿¡qué pasa ahora!?
- ¿¡Que qué pasa!? ¿¡QUE QUÉ PASA!? Quita esa foto de Instagram ahora mismo. Todo el mundo pensará que tienes novia cuando NO LA TIENES. De verdad borra la foto si no quieres consecuencias con Magí.
-Él no tiene por qué saberlo.
-Habla con él antes de que se entere por su cuenta, te lo aconsejo.
-¡Que me dejes! -colgué
____ me escuchó chillar y se despertó. Mierda, ahora tendré que explicárselo todo.
-Qué pasa...
-Nada... Que me ha llamado Blas.
-Y qué decía...
-Que quite la foto de Instagram, que sino todo el mundo se creerá que eres mi novia, que si Magí la ve por su cuenta se enfadará, que si no se qué...
-Quítala...
-¿¡Qué!?
-Que Carlos ya la ha visto así que puedes quitarla...
-¿Estás segura?
-Completamente.
-Está bien -cogí el móvil. me metí en Instagram y la borré-. Ya está.
-Gracias... -se dio la vuelta y se quedó dormida de nuevo.
Me recosté en la silla y me metí en WhatsApp. Miré la última conexión de Carlos pero justamente estaba en línea.
-Hola -le dije, a ver si contesta...
-¿Qué quieres?
-Hablar.
-¿De qué?
-De ____
-Sí, está contigo, ¿y qué? Es feliz ¿no? Pues ea, adiós.
-¡Que no! Es que.. Haber... Ella quiere darte celos, para que te comas la cabeza viéndola conmigo, y te vengas y vuelvas a estar con ella.
-Dani, ¡si yo la quiero!... ¿Pero no escuchaste a su padre cuando fue a verla? ¡No quiere que esté conmigo! Y yo no la voy a obligar a perder a su padre por estar con alguien como yo, que no valgo nada. Tengo que alejarme y que me olvide.
-Alejándote sólo consigues que se preocupe más por ti.
-Pero...
-Vuelve.
Bloqueé el móvil y me lo guardé en el bolsillo del pantalón, me encogí y me dormi.
*A la mañana siguiente*
Desperté y lo primero que vi fue a ____ riéndose con el móvil en la mano. Me encanta verla así y no triste o llorando.
-¿De qué te ríes? -me levanté y me senté a su lado.
-Me han pasado tu vídeo comiendo polvorones JAJAJAJAJAJAJA.
-¡Borra eso!
-¡En la vida! JAJAJAJAJA qué risa en serio.
-¿Y quién te lo ha pasado?
-Meh, un número desconocido.
-Como sea una Auryner...
-Que no tonto, que ha sido David.
-Ya se las verá conmigo.
-Uh, Dani el matón, JAJAJAJAJAJA.
-Te gusta reírte de mi, ¿eh?
-Mucho.
-Ya, ya...
-Vale, muchísimo JAJAJA.
---------------------------------------------------------------
Y... FIN DEL MARATÓN!! Gracias de verdad por esos +400 seguidores y también gracias por el número de visitas que tengo a la novela *redoble de tambores* 6164 visitas!! OMGango, GRACIAS A TOD@S.
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domingo, 29 de diciembre de 2013
Capítulo diecisiete.
-Carlos...
-Qué.
-No sé si preguntártelo...
-Dispara.
-¿Tú... Tú me quieres?
Bloqueé el móvil. No voy a responderle, ella ya lo debería saber.
"Narra ____"
No me ha contestado. No lo entiendo. Dejé el móvil en la mesa, me di media vuelta y me eché a dormir.
Poco más tarde me desperté y vi a Dani viendo la tele de la habitación. Estaba viendo Pasapalabra. ¿Tanto he dormido? De repente lo vi en el televisor. Estaba jugando contra Carlos. Ay madre.
-Dani...
-Dime -se dio la vuelta y me miró contento.
-Juegas contra Carlos...
-Ya, bueno.
-Tengo hambre... -me incorporé.
-Genial, te dejaron aquí la cena hace unos minutos -se levantó, cogió la bandeja con comida y la puso en mi regazo.
-Qué asco. Odio la comida del hospital de verdad.
-Es lo que hay.
-No, no voy a comer esta mierda -estiré el brazo hasta alcanzar mi monedero, saqué diez euros y se los di a Dani-. Ve a comprarme un bocadillo a la cafetería por favor...
-Está bien, ahora vengo.
Bajó y me quedé viendo Pasapalabra. Oh, Carlos... Su sonrisa, sus... ¿¡Polvorones!? Me eché hacia delante para observar mejor. Qué pedazo de polvorón se ha metido en la boca. JAJAJA, vergüenza ajena debería darle. Ay, madre, no me puedo reír más. Justo entonces llegó Dani para verse comer polvorones.
-¡Quita eso ____! ¡No te rías!
-JAJAJAJAJAJAJAJA qué vergüenza Dios.
-Calla y come -me tendió el bocadillo.
-¡Gracias! -le di un beso en la mejilla.
-¿Y qué hago con esto? -cogió la bandeja.
-Pues comértelo -dije dándole un mordisco a mi comida.
-Ni en broma.
-Pues cómete un polvorón JAJAJAJAJAJAJA.
-Ya está, ¿no?
-Vale, jo. Puedes tirar esa basura ahí pero deja las natillas -me miró raro-. ¿Qué? Es lo único que me gusta...
-Vale, jajaja.
Me dejó mi postre en la mesa y tiró el resto.
-Así me gusta Daniel.
-No me llames Daniel que te pincho y te crujo.
-Ay que se me pone agresivo.
-Tonta.
-Bobo come polvorones JAJAJA.
-Pesada.
-Es que me has hecho gracia.
-Ya, claro. Ríete más de mi si puedes.
-Claro que puedo, pero ahora no.
"Narra Blas"
Esta semana no me ha dejado ____ que me quedase con ella. Eso es lo de menos. Llegué a casa de David para cenar. Íbamos todos... Menos Carlos y Dani.
Llegué sobre las nueve y media y Álvaro me abrió.
-Pasa -me dijo.
Entré y dejé mi abrigo en el perchero de la entrada. Pasé al salón y me senté.
-¡Buenas! -dijo David.
-Hola...
-¿Qué te pasa Blas? -preguntó Álvaro.
-Es que... ____ no me ha dejado quedarme con ella en el hospital y me extraña porque nos llevamos bien.
-Verás... -comenzó a contar Álvaro cuando David se sentó con nosotros-. ____ quería jugársela a Carlos y se lo iba a pedir a Dani... No sé si ella quiere que lo sepáis pero por si acaso callaros.
-Si ya se nota su amor -dijo David, mostrándonos una imagen en su móvil. Eran ____ y Dani besándose y encima la sube a Instagram. La madre que los parió que se tuvo que quedar a gusto.
-¿¡Están locos!? -me levanté-. ¡Ahora todo el mundo pensará que Dani tiene novia cuando no la tiene! ¡Es todo una farsa! ¡Una mentira! ¡Un engaño! No, no y no. Si quieren pues que le pasen las fotos a Carlos por WhatsApp pero a Instagram ¡NO!
-Blas relaja -dijo David asustado.
-Es que no, joder, no. No tienen cabeza. Ahí tienen un cacahuete.
-Blas tranquilo, que se den cuenta ellos -me sentó Álvaro-. Cenemos, anda.
Estaba enfadado. No se dan cuenta de nada, DE NADA.
"Narra Dani"
Estaba quedándome dormido cuando me sonó el móvil. Era Blas.
-¿Sí? -pregunté.
-Gilipollas.
-Relaja, ¿¡qué pasa ahora!?
- ¿¡Que qué pasa!? ¿¡QUE QUÉ PASA!? Quita esa foto de Instagram ahora mismo. Todo el mundo pensará que tienes novia cuando NO LA TIENES. De verdad borra la foto si no quieres consecuencias con Magí.
-Él no tiene por qué saberlo.
-Habla con él antes de que se entere por su cuenta, te lo aconsejo.
-¡Que me dejes! -colgué
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-Qué.
-No sé si preguntártelo...
-Dispara.
-¿Tú... Tú me quieres?
Bloqueé el móvil. No voy a responderle, ella ya lo debería saber.
"Narra ____"
No me ha contestado. No lo entiendo. Dejé el móvil en la mesa, me di media vuelta y me eché a dormir.
Poco más tarde me desperté y vi a Dani viendo la tele de la habitación. Estaba viendo Pasapalabra. ¿Tanto he dormido? De repente lo vi en el televisor. Estaba jugando contra Carlos. Ay madre.
-Dani...
-Dime -se dio la vuelta y me miró contento.
-Juegas contra Carlos...
-Ya, bueno.
-Tengo hambre... -me incorporé.
-Genial, te dejaron aquí la cena hace unos minutos -se levantó, cogió la bandeja con comida y la puso en mi regazo.
-Qué asco. Odio la comida del hospital de verdad.
-Es lo que hay.
-No, no voy a comer esta mierda -estiré el brazo hasta alcanzar mi monedero, saqué diez euros y se los di a Dani-. Ve a comprarme un bocadillo a la cafetería por favor...
-Está bien, ahora vengo.
Bajó y me quedé viendo Pasapalabra. Oh, Carlos... Su sonrisa, sus... ¿¡Polvorones!? Me eché hacia delante para observar mejor. Qué pedazo de polvorón se ha metido en la boca. JAJAJA, vergüenza ajena debería darle. Ay, madre, no me puedo reír más. Justo entonces llegó Dani para verse comer polvorones.
-¡Quita eso ____! ¡No te rías!
-JAJAJAJAJAJAJAJA qué vergüenza Dios.
-Calla y come -me tendió el bocadillo.
-¡Gracias! -le di un beso en la mejilla.
-¿Y qué hago con esto? -cogió la bandeja.
-Pues comértelo -dije dándole un mordisco a mi comida.
-Ni en broma.
-Pues cómete un polvorón JAJAJAJAJAJAJA.
-Ya está, ¿no?
-Vale, jo. Puedes tirar esa basura ahí pero deja las natillas -me miró raro-. ¿Qué? Es lo único que me gusta...
-Vale, jajaja.
Me dejó mi postre en la mesa y tiró el resto.
-Así me gusta Daniel.
-No me llames Daniel que te pincho y te crujo.
-Ay que se me pone agresivo.
-Tonta.
-Bobo come polvorones JAJAJA.
-Pesada.
-Es que me has hecho gracia.
-Ya, claro. Ríete más de mi si puedes.
-Claro que puedo, pero ahora no.
"Narra Blas"
Esta semana no me ha dejado ____ que me quedase con ella. Eso es lo de menos. Llegué a casa de David para cenar. Íbamos todos... Menos Carlos y Dani.
Llegué sobre las nueve y media y Álvaro me abrió.
-Pasa -me dijo.
Entré y dejé mi abrigo en el perchero de la entrada. Pasé al salón y me senté.
-¡Buenas! -dijo David.
-Hola...
-¿Qué te pasa Blas? -preguntó Álvaro.
-Es que... ____ no me ha dejado quedarme con ella en el hospital y me extraña porque nos llevamos bien.
-Verás... -comenzó a contar Álvaro cuando David se sentó con nosotros-. ____ quería jugársela a Carlos y se lo iba a pedir a Dani... No sé si ella quiere que lo sepáis pero por si acaso callaros.
-Si ya se nota su amor -dijo David, mostrándonos una imagen en su móvil. Eran ____ y Dani besándose y encima la sube a Instagram. La madre que los parió que se tuvo que quedar a gusto.
-¿¡Están locos!? -me levanté-. ¡Ahora todo el mundo pensará que Dani tiene novia cuando no la tiene! ¡Es todo una farsa! ¡Una mentira! ¡Un engaño! No, no y no. Si quieren pues que le pasen las fotos a Carlos por WhatsApp pero a Instagram ¡NO!
-Blas relaja -dijo David asustado.
-Es que no, joder, no. No tienen cabeza. Ahí tienen un cacahuete.
-Blas tranquilo, que se den cuenta ellos -me sentó Álvaro-. Cenemos, anda.
Estaba enfadado. No se dan cuenta de nada, DE NADA.
"Narra Dani"
Estaba quedándome dormido cuando me sonó el móvil. Era Blas.
-¿Sí? -pregunté.
-Gilipollas.
-Relaja, ¿¡qué pasa ahora!?
- ¿¡Que qué pasa!? ¿¡QUE QUÉ PASA!? Quita esa foto de Instagram ahora mismo. Todo el mundo pensará que tienes novia cuando NO LA TIENES. De verdad borra la foto si no quieres consecuencias con Magí.
-Él no tiene por qué saberlo.
-Habla con él antes de que se entere por su cuenta, te lo aconsejo.
-¡Que me dejes! -colgué
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Capítulo dieciséis
Empezó a comunicar y finalmente colgó. Cerré los ojos con fuerza y estampé el móvil contra el colchón, rebotando y cayendo al lado de Álvaro.
-¡Ha colgado! ¿¡Cómo se atreve!? Con que esas quiere, ¿no? Pues esas tendrá, ya verás.
-¿Cómo que a verás?
-A ver, él está lejos y se supone que ahora puedo hacer lo que me de la gana, ¿verdad? Ya no soy de él, ahora puedo estar con el que me de la gana, ¿no es así?
-Sí... Pero a mi no me mires.
-A ti no, pero a Dani sí, verás.
Álvaro se sorprendió, demasiado quizá. Yo lo tenía claro. Carlos quiere guerra. ¿no? Pues guerra le voy a dar.
*Una semana después*
Otra vez están todos aquí. Esta semana se queda Blas conmigo, pero voy a hacer que se quede Dani.
-Bueno nosotros nos vamos y te dejamos con las y eso -dijo Dani despidiéndose de mi, pero lo frené.
-Quédate esta semana conmigo, necesito comentarte algo... -le susurré.
-Está bien -se incorporó-. Blas, me quedo yo esta semana con ella.
-Bueno, vale.
-Nos vamos, ¡hasta luego! -dijo Álvaro.
Todos se despidieron de mi y se fueron, menos Dani, que se sentó en el borde de la camilla a mi lado. Me miró y sonreímos.
-¿Y bien? -preguntó.
-Te necesito.
-¿En qué sentido? -se extrañó.
-Quiero jugársela a Carlos. Necesito que... Que seas... Bueno pues...
-Sí, te entiendo.
-¿Podrías...?
-¿Yo? ¡Encantado! ¿Y sabes que es lo primero que haremos? -dijo sacando el móvil y acercándose a mi.
-¿El qué?
-Esto.
De repente nos enfocó con la cámara, me beso y echó la foto. Se separó y sonrió. Me quedé con cara de "¿qué ha pasado?" pero igualmente le dediqué una sonrisa.
-¿Te gusta? -me enseñó la foto.
-Me encanta, ¿qué vas a hacer con ella?
-Subirla a Instagram. Carlos la verá seguro, siempre nos cotillea los perfiles.
-Está bien pero... ¿Y las Auryners?
-Eso da igual. Se supone que si yo so feliz, ellas lo son. Más de una vez me han mencionado diciéndomelo y tal.
-Bueno, vale.
La subió y en menos de un minuto ya tenía 256 me gusta. Es increíble lo que hace una foto, aunque también había comentarios tipo "Dani guapo", "Dani te quiero" o "¿Ya te has echado novia? Uy, uy, uy, jajaja". POr ahora no había ninguno malo.
-Hostias.
-¿Qué pasa ahora Dani?
-Que Carlos le ha dado "me gusta" a la foto...
-Eh, ¿¡perdón!?
-¡Que sí, mira! -me enseñó los "me gustas" y oh, era cierto.
-Mierda. ¿¡Y mi móvil!? Oh, aquí.
-¿Qué vas a hacer?
-Hablarle.
"Narra Carlos"
Estaba tumbado en mi cama, vagueando, cuando me dio por mirar Instagram y... ¿Cuál es la primera foto que me encuentro? Una de Dani pero... ¿¡QUÉ!? ¡¡ESA ES ____!! Ahora sí que la he perdido... Aunque bueno, supongo que con Dani estará mejor. Le di a "me gusta" y bloqueé el móvil cuando al poco tiempo me sonó. Un WhatsApp. De ____.
-Carlos, Carlos.
-Dime.
-Holi.
- -_-"
-Carlos que... ¿Por qué le has dado "me gusta" a la foto de Dani y yo?
-Pues porque me gusta que estés feliz.
-Yo... Sí, soy feliz...
-Pues ale, me alegro, ¿eso querías?
-Carlos...
-Qué.
-No sé si preguntártelo...
-Dispara.
-¿Tú... Tú me quieres?
Bloqueé el móvil. No voy a responderle, ella ya lo debería saber.
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-¡Ha colgado! ¿¡Cómo se atreve!? Con que esas quiere, ¿no? Pues esas tendrá, ya verás.
-¿Cómo que a verás?
-A ver, él está lejos y se supone que ahora puedo hacer lo que me de la gana, ¿verdad? Ya no soy de él, ahora puedo estar con el que me de la gana, ¿no es así?
-Sí... Pero a mi no me mires.
-A ti no, pero a Dani sí, verás.
Álvaro se sorprendió, demasiado quizá. Yo lo tenía claro. Carlos quiere guerra. ¿no? Pues guerra le voy a dar.
*Una semana después*
Otra vez están todos aquí. Esta semana se queda Blas conmigo, pero voy a hacer que se quede Dani.
-Bueno nosotros nos vamos y te dejamos con las y eso -dijo Dani despidiéndose de mi, pero lo frené.
-Quédate esta semana conmigo, necesito comentarte algo... -le susurré.
-Está bien -se incorporó-. Blas, me quedo yo esta semana con ella.
-Bueno, vale.
-Nos vamos, ¡hasta luego! -dijo Álvaro.
Todos se despidieron de mi y se fueron, menos Dani, que se sentó en el borde de la camilla a mi lado. Me miró y sonreímos.
-¿Y bien? -preguntó.
-Te necesito.
-¿En qué sentido? -se extrañó.
-Quiero jugársela a Carlos. Necesito que... Que seas... Bueno pues...
-Sí, te entiendo.
-¿Podrías...?
-¿Yo? ¡Encantado! ¿Y sabes que es lo primero que haremos? -dijo sacando el móvil y acercándose a mi.
-¿El qué?
-Esto.
De repente nos enfocó con la cámara, me beso y echó la foto. Se separó y sonrió. Me quedé con cara de "¿qué ha pasado?" pero igualmente le dediqué una sonrisa.
-¿Te gusta? -me enseñó la foto.
-Me encanta, ¿qué vas a hacer con ella?
-Subirla a Instagram. Carlos la verá seguro, siempre nos cotillea los perfiles.
-Está bien pero... ¿Y las Auryners?
-Eso da igual. Se supone que si yo so feliz, ellas lo son. Más de una vez me han mencionado diciéndomelo y tal.
-Bueno, vale.
La subió y en menos de un minuto ya tenía 256 me gusta. Es increíble lo que hace una foto, aunque también había comentarios tipo "Dani guapo", "Dani te quiero" o "¿Ya te has echado novia? Uy, uy, uy, jajaja". POr ahora no había ninguno malo.
-Hostias.
-¿Qué pasa ahora Dani?
-Que Carlos le ha dado "me gusta" a la foto...
-Eh, ¿¡perdón!?
-¡Que sí, mira! -me enseñó los "me gustas" y oh, era cierto.
-Mierda. ¿¡Y mi móvil!? Oh, aquí.
-¿Qué vas a hacer?
-Hablarle.
"Narra Carlos"
Estaba tumbado en mi cama, vagueando, cuando me dio por mirar Instagram y... ¿Cuál es la primera foto que me encuentro? Una de Dani pero... ¿¡QUÉ!? ¡¡ESA ES ____!! Ahora sí que la he perdido... Aunque bueno, supongo que con Dani estará mejor. Le di a "me gusta" y bloqueé el móvil cuando al poco tiempo me sonó. Un WhatsApp. De ____.
-Carlos, Carlos.
-Dime.
-Holi.
- -_-"
-Carlos que... ¿Por qué le has dado "me gusta" a la foto de Dani y yo?
-Pues porque me gusta que estés feliz.
-Yo... Sí, soy feliz...
-Pues ale, me alegro, ¿eso querías?
-Carlos...
-Qué.
-No sé si preguntártelo...
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viernes, 13 de diciembre de 2013
Capítulo quince.
-¿Qué pasa Álvaro?
-Carlos se ha ido así que esta noche me quedo aquí contigo.
-Espera, espera... ¿A dónde se fue?
-A casa, supongo.
-Llámalo.
-¿Por?
-Es capaz de haberse vuelto a Madrid.
Sacó el móvil y marcó. Se lo llevó a la oreja pero nada, decía que estaba apagado o fuera de cobertura. No sé lo que hará, pero sola no me quedaré, eso está muy claro. Por lo que Álvaro me ha dicho, esta semana se queda conmigo, la que viene Blas, la otra Dani y luego David. A saber lo que duro yo aquí quieta, pero en fin... Me lo pasaré bien, seguro.
"Narra Carlos"
Salí del hospital y me fui a casa. Ahora sé que no tengo que cambiar, así que simplemente me iré. Cogí mi maleta, la arreglé y me fui al aeropuerto. Cuando llegué, saqué el billete para irme lejos. Lejos de aquí. Era un vuelo directo, así que sin problemas. Me senté a esperar al avión. Espero que no tarde mucho...
*Media hora más tarde...*
Por fin, llegó y me levanté. Justo entonces cuando iba a entregar mi billete, escuché mi nombre.
-Qué cojones... -me di la vuelta y le vi-. Qué mierdas haces aquí Dani.
-No te vayas.
-Ya está decidido, me marcho.
-Pero ¿por qué?
-¿Que por qué? Verás, su padre no me quiere aquí, no quiere que esté con ella así que aquí sobro. O me voy o se va, y no quiero que ella tenga que irse y no volver a ver a su padre así que me voy yo. Ya tengo el billete, iba a entregarlo con mi identificación para montarme al fin y apareces tú. Eres un impertinente Daniel, y un pesado. Ya puedes quedarte con ____, porque yo, me voy -estaba dispuesto a entregar mi billete y mi DNI pero el estúpido este me los arrebató.
-Pues ahora te cuento yo algo. Ha llorado por ti, nos ha preguntado a TODOS por ti, se ha preocupado por ti, iba a estar sola por ti pero Álvaro se ha ofrecido y se ha quedado con ella. Ahora dime, ¿piensas irte? ¿Piensas irte después de todo? ¿Después de lo que habéis pasado juntos? ¿Vas a irte de verdad? Dime que sí, y te doy tus cosas, pero piénsalo.
Afirmé con la cabeza, me entregó mis cosas y se fue. Entregué el billete y el DNI por fin y me monté en el avión. Me senté en mi asiento y a mi lado se sentó una chiquilla de al menos siete años. Iba mirando a la ventana cuando noté que me llamaba la atención.
-Dime.
-No he podido evitarlo... ¿Eres Carlos Marco?
-El mismo.
-¿Y qué haces en un vuelo así?
-Necesitaba irme lejos... Cosas de mayores.
-Ah, bueno, siento pedirte esto pero... ¿Puedes firmarme el libro?
-¡Claro! Dámelo -lo sacó de su mochila y me lo entregó junto a un permanente. Firmé y se lo devolví.
-Gracias, en serio.
-No hay de qué.
-¿Y los demás? -miró a todos lados.
-Están en Alicante.
-¿Y qué hacen ellos en tu Tierra y tú no?
Me callé ante eso y seguí mirando por la ventana. Ella tuvo que entenderlo cuando me abrazó. Llevo tiempo sin un abrazo así que no pude evitarlo, me giré y la abracé también. Nos separamos y sonreí.
-¿Vas sola?
-Sí, mis padres me recogen allí.
-Se ve que eres muy independiente. Con siete añitos y sola en un avión.
-No estoy sola, estoy con mi ídolo -sonreímos ante eso.
Me tiré todo el camino hablando con ella hasta que llegamos al aeropuerto de mi destino. Fuimos a coger las maletas a la cinta. Bajé la mía y la ayudé a coger la suya. Justo entonces llegaron sus padres y me fui. Salí a la calle y pillé el primer taxi que había. Me monté y le dije que me llevase a un hotel del centro. Entré al primer hotel de por allí que conocía, escogí habitación, subí y me hospedé. He vuelto después de tanto.
"Narra ____"
Estaba hablando con Álvaro y a la vez me estaba quedando dormida. Este tío habla tanto que me aburre. Entonces apareció Dani, así, por la cara.
-Se va.
-¿Qué? -me incorporé un poco.
-Que se va.
-¿Quién? -preguntó Álvaro sobresaltado.
-Carlos.
-¿¡A DÓNDE!? -exclamamos.
-A Londres.
Oh, Londres... Se ha ido lejos, muy lejos. Demasiado diría yo. Agarré la almohada de mi espalda y me la puse en la cara empezando a llorar.
-Va, no pasa nada, verás que vuelve... -decía Álvaro mientras me consolaba.
-No tenía billete de vuelta.
Grité ante eso. Era lo único que podía hacer. No me salían las palabras. Me ahogaba.
-Dani, tú siempre estropeándolo todo -noté que le dio una colleja a Dani.
-Sólo quería informar.
-Pues no informes ¡joder!
Dani me dio un beso en la mejilla como pudo y se fue. Álvaro se sentó a mi lado y me abrazó. Escuché ruidos en la ventana. Era la lluvia. Justo entonces empecé a recordar que un día de lluvia Carlos y yo... Tengo que despejarme pero claro, no me puedo mover. Levanté la cabeza. miré a Álvaro y este me secó las lágrimas.
-Álvaro... Dame mi móvil -me lo tendió.
-Qué vas a hacer.
-Nada -marqué el número de Carlos.
Empezó a comunicar y finalmente colgó. Cerré los ojos con fuerza y estampé el móvil contra el colchón, rebotando y cayendo al lado de Álvaro.
-¡Ha colgado! ¿¡Cómo se atreve!? Con que esas quiere, ¿no? Pues esas tendrá, ya verás.
-¿Cómo que a verás?
-A ver, él está lejos y se supone que ahora puedo hacer lo que me de la gana, ¿verdad? Ya no soy de él, ahora puedo estar con el que me de la gana, ¿no es así?
-Sí... Pero a mi no me mires.
-A ti no, pero a Dani sí, verás.
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-Carlos se ha ido así que esta noche me quedo aquí contigo.
-Espera, espera... ¿A dónde se fue?
-A casa, supongo.
-Llámalo.
-¿Por?
-Es capaz de haberse vuelto a Madrid.
Sacó el móvil y marcó. Se lo llevó a la oreja pero nada, decía que estaba apagado o fuera de cobertura. No sé lo que hará, pero sola no me quedaré, eso está muy claro. Por lo que Álvaro me ha dicho, esta semana se queda conmigo, la que viene Blas, la otra Dani y luego David. A saber lo que duro yo aquí quieta, pero en fin... Me lo pasaré bien, seguro.
"Narra Carlos"
Salí del hospital y me fui a casa. Ahora sé que no tengo que cambiar, así que simplemente me iré. Cogí mi maleta, la arreglé y me fui al aeropuerto. Cuando llegué, saqué el billete para irme lejos. Lejos de aquí. Era un vuelo directo, así que sin problemas. Me senté a esperar al avión. Espero que no tarde mucho...
*Media hora más tarde...*
Por fin, llegó y me levanté. Justo entonces cuando iba a entregar mi billete, escuché mi nombre.
-Qué cojones... -me di la vuelta y le vi-. Qué mierdas haces aquí Dani.
-No te vayas.
-Ya está decidido, me marcho.
-Pero ¿por qué?
-¿Que por qué? Verás, su padre no me quiere aquí, no quiere que esté con ella así que aquí sobro. O me voy o se va, y no quiero que ella tenga que irse y no volver a ver a su padre así que me voy yo. Ya tengo el billete, iba a entregarlo con mi identificación para montarme al fin y apareces tú. Eres un impertinente Daniel, y un pesado. Ya puedes quedarte con ____, porque yo, me voy -estaba dispuesto a entregar mi billete y mi DNI pero el estúpido este me los arrebató.
-Pues ahora te cuento yo algo. Ha llorado por ti, nos ha preguntado a TODOS por ti, se ha preocupado por ti, iba a estar sola por ti pero Álvaro se ha ofrecido y se ha quedado con ella. Ahora dime, ¿piensas irte? ¿Piensas irte después de todo? ¿Después de lo que habéis pasado juntos? ¿Vas a irte de verdad? Dime que sí, y te doy tus cosas, pero piénsalo.
Afirmé con la cabeza, me entregó mis cosas y se fue. Entregué el billete y el DNI por fin y me monté en el avión. Me senté en mi asiento y a mi lado se sentó una chiquilla de al menos siete años. Iba mirando a la ventana cuando noté que me llamaba la atención.
-Dime.
-No he podido evitarlo... ¿Eres Carlos Marco?
-El mismo.
-¿Y qué haces en un vuelo así?
-Necesitaba irme lejos... Cosas de mayores.
-Ah, bueno, siento pedirte esto pero... ¿Puedes firmarme el libro?
-¡Claro! Dámelo -lo sacó de su mochila y me lo entregó junto a un permanente. Firmé y se lo devolví.
-Gracias, en serio.
-No hay de qué.
-¿Y los demás? -miró a todos lados.
-Están en Alicante.
-¿Y qué hacen ellos en tu Tierra y tú no?
Me callé ante eso y seguí mirando por la ventana. Ella tuvo que entenderlo cuando me abrazó. Llevo tiempo sin un abrazo así que no pude evitarlo, me giré y la abracé también. Nos separamos y sonreí.
-¿Vas sola?
-Sí, mis padres me recogen allí.
-Se ve que eres muy independiente. Con siete añitos y sola en un avión.
-No estoy sola, estoy con mi ídolo -sonreímos ante eso.
Me tiré todo el camino hablando con ella hasta que llegamos al aeropuerto de mi destino. Fuimos a coger las maletas a la cinta. Bajé la mía y la ayudé a coger la suya. Justo entonces llegaron sus padres y me fui. Salí a la calle y pillé el primer taxi que había. Me monté y le dije que me llevase a un hotel del centro. Entré al primer hotel de por allí que conocía, escogí habitación, subí y me hospedé. He vuelto después de tanto.
"Narra ____"
Estaba hablando con Álvaro y a la vez me estaba quedando dormida. Este tío habla tanto que me aburre. Entonces apareció Dani, así, por la cara.
-Se va.
-¿Qué? -me incorporé un poco.
-Que se va.
-¿Quién? -preguntó Álvaro sobresaltado.
-Carlos.
-¿¡A DÓNDE!? -exclamamos.
-A Londres.
Oh, Londres... Se ha ido lejos, muy lejos. Demasiado diría yo. Agarré la almohada de mi espalda y me la puse en la cara empezando a llorar.
-Va, no pasa nada, verás que vuelve... -decía Álvaro mientras me consolaba.
-No tenía billete de vuelta.
Grité ante eso. Era lo único que podía hacer. No me salían las palabras. Me ahogaba.
-Dani, tú siempre estropeándolo todo -noté que le dio una colleja a Dani.
-Sólo quería informar.
-Pues no informes ¡joder!
Dani me dio un beso en la mejilla como pudo y se fue. Álvaro se sentó a mi lado y me abrazó. Escuché ruidos en la ventana. Era la lluvia. Justo entonces empecé a recordar que un día de lluvia Carlos y yo... Tengo que despejarme pero claro, no me puedo mover. Levanté la cabeza. miré a Álvaro y este me secó las lágrimas.
-Álvaro... Dame mi móvil -me lo tendió.
-Qué vas a hacer.
-Nada -marqué el número de Carlos.
Empezó a comunicar y finalmente colgó. Cerré los ojos con fuerza y estampé el móvil contra el colchón, rebotando y cayendo al lado de Álvaro.
-¡Ha colgado! ¿¡Cómo se atreve!? Con que esas quiere, ¿no? Pues esas tendrá, ya verás.
-¿Cómo que a verás?
-A ver, él está lejos y se supone que ahora puedo hacer lo que me de la gana, ¿verdad? Ya no soy de él, ahora puedo estar con el que me de la gana, ¿no es así?
-Sí... Pero a mi no me mires.
-A ti no, pero a Dani sí, verás.
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jueves, 5 de diciembre de 2013
Capítulo catorce.
-Tranquila... Joder, ya... Todo por mi culpa... -decía mientras me acariciaba el pelo con mi cara hundida en su pecho.
-No... No es tu culpa... Soy yo la tonta, que desde chica he sido lanzada y... -no podía más, me ahogaba en lágrimas.
-No llores más por favor... -me despegó de él y me miró a los ojos. Empezó a sonar mi móvil-. Es tu padre
Dudé. ¿Se lo cojo yo? ¿Y Carlos? ¿Quién se lo coge? Cogí el teléfono de la mesa de al lado de mi camilla. Efectivamente, era mi padre. No aguanté más y descolgué.
-¿Sí?
-¿Cómo que sí? Estás en un buen lío muchacha.
-Pero qué dices papá.
-Te he visto. Con Carlos. Patinando. Y he visto que no podías caminar. ¿Dónde estás?
-En el hospital -no le voy a mentir.
-Genial, porque voy para allá. El número de habitación.
-Sesenta y seis -se me paró la respiración por un momento y se me pusieron los pelos de punta.
-Muy bien. Te veo en dos minutos -colgamos.
Mierda. Mierda, mierda y más mierda. ¿Y qué hago yo ahora? ¿Y qué hace Carlos? ¿Se esconde? ¿Se queda? ¿Y mis ojos rojos de haber llorado? ¿Qué hago con ellos? Todo me sale mal siempre, joder. No sabía que hacer así que le dije a Carlos que se escondiese en el baño y justo, en ese momento, tocaron a la puerta.
-Pasa papá -la puerta se abrió y... Dios.
-No somos tu padre, pero igual pasamos -Álvaro, Blas, Dani y David entraron y Carlos salió del baño.
-Chicos, deberíais de entrar al baño, mi padre está a punto de llegar...
-Genial -dijo Dani con un poco de ironía-. He venido a ver a lo más bonito y me tengo que encerrar en un baño por no se cuánto tiempo.
-Eh, merluzo, no me la quites -se abalanzó Carlos sobre mi.
-Chicos, por favor...
-Toma -Álvaro me tendió un cojín que había por ahí-. Cuando se vaya, tira el cojín a la puerta. Que de en el pomo, ¿vale?
-No soy retrasada, sé lo que tengo que hacer... ¡Tirad ya para adentro! -les impulsé elevando mi brazo.
-Ya vamos, ya -dijeron los cinco al unísono.
Cinco minutos más tarde, mi padre llamó a la puerta. ¿Qué hago con el cojín? Si me lo ve, me preguntará que para qué lo quiero. Me lo puse en la espalda. Esto es más difícil de lo que yo misma me hubiese esperado.
-Pasa -esta vez sí que era él.
-Explicaciones. YA.
-Papá, acabas de pasar, no empieces por favor.
"Narra Carlos"
Este baño es demasiado pequeño. Estoy entre Álvaro y la pared y es como estar entre una morsa. Ha engordado o eso creo. Contengo la respiración cuando oigo pasos en la habitación. Es el padre de ____. Puse la oreja en la puerta para escuchar.
-Se la está liando buena -dije.
-Pero ella no tiene la culpa. Ni tú ni ella, Carlos, que sé lo que ibas a decir.
-Pero David, la culpa si que ha sido mía. Si no la hubiese llevado a patinar...
-Para de echarte mierda encima, melón, e informa -será cotilla Daniel.
-Pues a ver... El padre le ha dicho que no quiere que su hija, osease ____, siga conmigo y ella... Ella le ha dicho que va a estar conmigo siempre, y que si él, osease el padre, no quiere que se joda o que no le vuelva a hablar
-Que novia más buena -dijo Blas.
-Demasiado -aclaré-. Se ha escuchado un portazo. Eso es que se ha ido.
-Esperemos a el cojín -dijo Álvaro aplastándome.
De repente, algo golpeó el pomo. Era el cojín. El muy estúpido de David abrió la puerta y todos caímos al suelo ya que estábamos apoyados en la puerta escuchando. Ella se empezó a reír mientras yo estaba siendo aplastado por tres focas gordas de zoo. Se levantaron uno a uno y pude incorporarme.
-Esto no más, eh, David -me sacudí un poco.
-Claro, claro.
-Pero chicos... ¿Qué hacéis aquí?
-Carlos nos dijo que viniésemos a animarte -admitió Dani acercándose a ella igual que todos.
-No teníais por qué, de verdad, estoy medianamente bien -sonrió.
Me revolví el pelo y me senté al borde de la camilla, a su lado. Está tan cerca que puedo apreciar cada una de las lágrimas que derramó anteriormente. Es tan... que no se merece esto.
-Carlos, ¿qué pasa? ¿Por qué me miras así? -preguntó extrañada.
-Estoy pensando.
-¿En qué rubio de bote? -qué gracioso eres Álvaro.
-En nada -sonreí falsamente.
Me levanté y fui al baño, esta vez solo. Me puse en frente del espejo. Miré hacia el suelo y luego hacia mi reflejo. "Quizá tenga que cambiar" pensé, pero esa no era la solución. "O sí" decía mi subconsciente. Cada vez me acercaba más para verme mejor. "Puede que sí que tenga que cambiar" me propuse, pero yo soy de las personas a las que le da pereza cambiar, o simplemente no quiere. Hay otras que se aburren y cambian, pero yo no.
"Narra ____"
-¿Sabéis que le pasa?
Carlos me preocupa. Está un poco raro desde hace rato. Ahora se ha ido al baño sin decir ni mu. No obtuve respuesta de los chicos excepto por Dani. Él, asintió.
-Se cree que vas a tener que cortar con él por tu padre -bufó medio riéndose.
-Preferiría no hablar de ello -me di la vuelta y cerré los ojos.
-¿¡Le vas a dejar!? -me preguntaron al mismo tiempo.
-No quiero... Él... Él lo es TODO para mi. Sin Carlos yo no soy nada. Soy basura, doy pena. En cambio... A su lado me siento mejor. Más libre. Es un lugar dónde expresarse -declaré.
-Se nota que lo quieres -sonrió Blas.
A esto, salió Carlos del baño. Estaba raro. Me miraba diferente, no sonreía... Pero yo, le veía feliz. No creo que sea tan tonto como para cambiar ahora. Él, más bien que nadie, sabe que no me gusta que cambie. Me gusta tal y como es. No necesita nada más. Ya lo tiene todo, pero... No sé, ahora está un poco raro. No me miró si quiera cuando se fue de un portazo. Las lágrimas empezaron a salir. ¿Por qué quiere cambiar? Me llevé las manos a la cara y los chicos acudieron a abrazarme. Lo necesitaba. Un abrazo. Se despegaron todos, menos Dani, que seguía abrazándome.
-¿Crees... que... está... cambiando...?
-No. Este tío es muy vago hasta para cambiar, pero tranquila, que yo hablaré con el -noté su sonrisa en mi hombro.
-Gracias... -me despegué. Las lágrimas seguían saliendo, pero ya menos.
-No hay de qué, seguro que no le pasa nada, ya ver...
En ese instante, apareció por la puerta, también llorando. Sólo asomó su cabeza, cuando volvió a cerrar de un portazo. Álvaro se fue a hablar con él y Dani se sentó a mi lado, en la camilla, mientras Blas y David se sentaban en los sillones.
-Es subnormal de nacimiento -aclaró David.
-No te pases. No sé qué le ocurre pero lo averiguaremos, mientras tanto... ¿Qué queréis hacer?
-Yo he traído cartas -dijo Blas sacando en mazo del bolsillo de su chaqueta.
-Juguemos -añadió Dani.
Las horas se me pasaron volando y ni me enteré de que Álvaro volvió. A las nueve o cosa así, se retiraron todos para el hotel y me quedé sola un par de minutos hasta que Álvaro volvió.
-¿Qué pasa Álvaro?
-Carlos se ha ido así que esta noche me quedo aquí contigo.
-Espera, espera... ¿A dónde se fue?
-A casa, supongo.
-Llámalo.
-¿Por?
-Es capaz de haberse vuelto a Madrid.
Sacó el móvil y marcó. Se lo llevó a la oreja pero nada, decía que estaba apagado o fuera de cobertura. No sé lo que hará, pero sola no me quedaré, eso está muy claro. Por lo que Álvaro me ha dicho, esta semana se queda conmigo, la que viene Blas, la otra Dani y luego David. A saber lo que duro yo aquí quieta, pero en fin... Me lo pasaré bien, seguro.
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-No... No es tu culpa... Soy yo la tonta, que desde chica he sido lanzada y... -no podía más, me ahogaba en lágrimas.
-No llores más por favor... -me despegó de él y me miró a los ojos. Empezó a sonar mi móvil-. Es tu padre
Dudé. ¿Se lo cojo yo? ¿Y Carlos? ¿Quién se lo coge? Cogí el teléfono de la mesa de al lado de mi camilla. Efectivamente, era mi padre. No aguanté más y descolgué.
-¿Sí?
-¿Cómo que sí? Estás en un buen lío muchacha.
-Pero qué dices papá.
-Te he visto. Con Carlos. Patinando. Y he visto que no podías caminar. ¿Dónde estás?
-En el hospital -no le voy a mentir.
-Genial, porque voy para allá. El número de habitación.
-Sesenta y seis -se me paró la respiración por un momento y se me pusieron los pelos de punta.
-Muy bien. Te veo en dos minutos -colgamos.
Mierda. Mierda, mierda y más mierda. ¿Y qué hago yo ahora? ¿Y qué hace Carlos? ¿Se esconde? ¿Se queda? ¿Y mis ojos rojos de haber llorado? ¿Qué hago con ellos? Todo me sale mal siempre, joder. No sabía que hacer así que le dije a Carlos que se escondiese en el baño y justo, en ese momento, tocaron a la puerta.
-Pasa papá -la puerta se abrió y... Dios.
-No somos tu padre, pero igual pasamos -Álvaro, Blas, Dani y David entraron y Carlos salió del baño.
-Chicos, deberíais de entrar al baño, mi padre está a punto de llegar...
-Genial -dijo Dani con un poco de ironía-. He venido a ver a lo más bonito y me tengo que encerrar en un baño por no se cuánto tiempo.
-Eh, merluzo, no me la quites -se abalanzó Carlos sobre mi.
-Chicos, por favor...
-Toma -Álvaro me tendió un cojín que había por ahí-. Cuando se vaya, tira el cojín a la puerta. Que de en el pomo, ¿vale?
-No soy retrasada, sé lo que tengo que hacer... ¡Tirad ya para adentro! -les impulsé elevando mi brazo.
-Ya vamos, ya -dijeron los cinco al unísono.
Cinco minutos más tarde, mi padre llamó a la puerta. ¿Qué hago con el cojín? Si me lo ve, me preguntará que para qué lo quiero. Me lo puse en la espalda. Esto es más difícil de lo que yo misma me hubiese esperado.
-Pasa -esta vez sí que era él.
-Explicaciones. YA.
-Papá, acabas de pasar, no empieces por favor.
"Narra Carlos"
Este baño es demasiado pequeño. Estoy entre Álvaro y la pared y es como estar entre una morsa. Ha engordado o eso creo. Contengo la respiración cuando oigo pasos en la habitación. Es el padre de ____. Puse la oreja en la puerta para escuchar.
-Se la está liando buena -dije.
-Pero ella no tiene la culpa. Ni tú ni ella, Carlos, que sé lo que ibas a decir.
-Pero David, la culpa si que ha sido mía. Si no la hubiese llevado a patinar...
-Para de echarte mierda encima, melón, e informa -será cotilla Daniel.
-Pues a ver... El padre le ha dicho que no quiere que su hija, osease ____, siga conmigo y ella... Ella le ha dicho que va a estar conmigo siempre, y que si él, osease el padre, no quiere que se joda o que no le vuelva a hablar
-Que novia más buena -dijo Blas.
-Demasiado -aclaré-. Se ha escuchado un portazo. Eso es que se ha ido.
-Esperemos a el cojín -dijo Álvaro aplastándome.
De repente, algo golpeó el pomo. Era el cojín. El muy estúpido de David abrió la puerta y todos caímos al suelo ya que estábamos apoyados en la puerta escuchando. Ella se empezó a reír mientras yo estaba siendo aplastado por tres focas gordas de zoo. Se levantaron uno a uno y pude incorporarme.
-Esto no más, eh, David -me sacudí un poco.
-Claro, claro.
-Pero chicos... ¿Qué hacéis aquí?
-Carlos nos dijo que viniésemos a animarte -admitió Dani acercándose a ella igual que todos.
-No teníais por qué, de verdad, estoy medianamente bien -sonrió.
Me revolví el pelo y me senté al borde de la camilla, a su lado. Está tan cerca que puedo apreciar cada una de las lágrimas que derramó anteriormente. Es tan... que no se merece esto.
-Carlos, ¿qué pasa? ¿Por qué me miras así? -preguntó extrañada.
-Estoy pensando.
-¿En qué rubio de bote? -qué gracioso eres Álvaro.
-En nada -sonreí falsamente.
Me levanté y fui al baño, esta vez solo. Me puse en frente del espejo. Miré hacia el suelo y luego hacia mi reflejo. "Quizá tenga que cambiar" pensé, pero esa no era la solución. "O sí" decía mi subconsciente. Cada vez me acercaba más para verme mejor. "Puede que sí que tenga que cambiar" me propuse, pero yo soy de las personas a las que le da pereza cambiar, o simplemente no quiere. Hay otras que se aburren y cambian, pero yo no.
"Narra ____"
-¿Sabéis que le pasa?
Carlos me preocupa. Está un poco raro desde hace rato. Ahora se ha ido al baño sin decir ni mu. No obtuve respuesta de los chicos excepto por Dani. Él, asintió.
-Se cree que vas a tener que cortar con él por tu padre -bufó medio riéndose.
-Preferiría no hablar de ello -me di la vuelta y cerré los ojos.
-¿¡Le vas a dejar!? -me preguntaron al mismo tiempo.
-No quiero... Él... Él lo es TODO para mi. Sin Carlos yo no soy nada. Soy basura, doy pena. En cambio... A su lado me siento mejor. Más libre. Es un lugar dónde expresarse -declaré.
-Se nota que lo quieres -sonrió Blas.
A esto, salió Carlos del baño. Estaba raro. Me miraba diferente, no sonreía... Pero yo, le veía feliz. No creo que sea tan tonto como para cambiar ahora. Él, más bien que nadie, sabe que no me gusta que cambie. Me gusta tal y como es. No necesita nada más. Ya lo tiene todo, pero... No sé, ahora está un poco raro. No me miró si quiera cuando se fue de un portazo. Las lágrimas empezaron a salir. ¿Por qué quiere cambiar? Me llevé las manos a la cara y los chicos acudieron a abrazarme. Lo necesitaba. Un abrazo. Se despegaron todos, menos Dani, que seguía abrazándome.
-¿Crees... que... está... cambiando...?
-No. Este tío es muy vago hasta para cambiar, pero tranquila, que yo hablaré con el -noté su sonrisa en mi hombro.
-Gracias... -me despegué. Las lágrimas seguían saliendo, pero ya menos.
-No hay de qué, seguro que no le pasa nada, ya ver...
En ese instante, apareció por la puerta, también llorando. Sólo asomó su cabeza, cuando volvió a cerrar de un portazo. Álvaro se fue a hablar con él y Dani se sentó a mi lado, en la camilla, mientras Blas y David se sentaban en los sillones.
-Es subnormal de nacimiento -aclaró David.
-No te pases. No sé qué le ocurre pero lo averiguaremos, mientras tanto... ¿Qué queréis hacer?
-Yo he traído cartas -dijo Blas sacando en mazo del bolsillo de su chaqueta.
-Juguemos -añadió Dani.
Las horas se me pasaron volando y ni me enteré de que Álvaro volvió. A las nueve o cosa así, se retiraron todos para el hotel y me quedé sola un par de minutos hasta que Álvaro volvió.
-¿Qué pasa Álvaro?
-Carlos se ha ido así que esta noche me quedo aquí contigo.
-Espera, espera... ¿A dónde se fue?
-A casa, supongo.
-Llámalo.
-¿Por?
-Es capaz de haberse vuelto a Madrid.
Sacó el móvil y marcó. Se lo llevó a la oreja pero nada, decía que estaba apagado o fuera de cobertura. No sé lo que hará, pero sola no me quedaré, eso está muy claro. Por lo que Álvaro me ha dicho, esta semana se queda conmigo, la que viene Blas, la otra Dani y luego David. A saber lo que duro yo aquí quieta, pero en fin... Me lo pasaré bien, seguro.
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viernes, 29 de noviembre de 2013
Capítulo trece.
-¿Y cuándo vas a volver a Madrid? -le pregunté.
-Supongo que el Domingo por la tarde... ¿Y tú?
-Hoy.
-¿¡HOY!? -me paró y me miró con sus dos pupilas brillantes y algo llorosas.
-Hoy... Esta noche, por eso quería pasar la tarde contigo, pero si vas a estar con tu padre, adelante -seguí andando hacia su casa.
-No, Carlos, para -paré y la miré-. ¿Dónde me quieres llevar?
-A patinar.
Contuve la respiración. ¿Hola? Está loco, no sé patinar. Pero ante semejante cosa, cómo le voy a decir que no... Acepté y fuimos a casa de Carlos. Bajamos al garaje y nos montamos en el coche. Carlos conducía. Miedo me da. Llegamos sanos y salvos, menos por unas cuantas paraditas de golpe. Nos bajamos y nos dirigimos hacia dentro de la pista. Estaba al lado de un Corte Inglés así que luego tocaría mi parte favorita. Alquilamos los patines, de esos con cuchillas ara el hielo, nos los pusimos y nos adentramos en la pista.
Carlos me sujetaba con fuerza a pesar de que yo me resistía dado que yo sé sola, bueno no, pero tampoco soy una deficiente mental y puedo ir agarrada a las barandillas.
-Carlos, yo sé sola.
-No te voy a soltar así que para ya.
-¡¡Carlos!!
-Vale, vale, tú misma.
Me soltó de la mano y empecé a ir a mi aire, eso sí, muy sujeta a las barandas. El idiota de Carlos patinaba tan bien que me daba envidia, así que me solté de mi agarre y empecé a patinar sola. 'Pues no se me da esto tan mal' pensé, hasta que me caí. Fue un intento de ir hacia Carlos hasta que caí de boca al suelo. Él vino en seguida.
-¡____! ¿Estás bien? -se agachó para levantarme.
-No... Me duele mucho el tobillo.
-Vamos, te llevaré al hospital.
Pasó mi brazo por su hombro y me ayudó a caminar. No podía. Me dolía de una manera inhumana. Nos salimos y me ayudó a quitarse mis patines, él se quitó los suyos, y volvió a ponerme en la posición de antes. Fuimos andando hasta el coche, que no estaba muy lejos. Oh, mierda, no he podido ir de compras. Subimos al coche, yo con ayuda, y partimos hacia el hospital. Todo el camino en silencio. Ninguno encendió la radio, salvo cuando estábamos llegando, que Carlos puso 'Los 40 Principales'. De repente, como si fuese queriendo pero sin querer, empezó a sonar una canción de ellos. 'Breathe your fire' se llamaba. Tony Aguilar decía que era su nuevo single. La pusieron entera y se me vinieron a la cabeza un montón de recuerdos. Sobretodo cuando me enfadé con Carlos por no contarme lo de 'Auryn'. Apagué la radio a mitad de canción. No quería seguir recordando cuando entonces Carlos puso su mano en mi pierna, nos miramos y sonrió. Fue algo raro, como si entendiese por qué he apagado la radio.
Aparcamos. Esta vez me cogió a caballito. Me dolía demasiado el tobillo pero intentaba abstenerme al dolor. Se supone que Carlos se tiene que ir esta noche pero me da a mi que de aquí no se mueve hasta que yo me vaya. Entramos y llamó a un médico. Este, me sentó en una silla de ruedas y pasamos a que nos viese una doctora.
-Buenas, ____. Cuénteme qué le ha pasado.
-Verá... -empezó Carlos a pronunciar.
-No, que lo cuente ella -dijo la doctora. Carlos asintió y se calló.
-Verá, estábamos patinando y como soy tan cabezona me solté de él que me estaba agarrando para que no me cayese. Entonces luego quise ir hacia él pero en ese intento me caí.
-Bien... -decía mientras tecleaba en el ordenador-. Pues quédate en la sala de espera que ya te llamarán para una radiografía.
-De acuerdo, gracias.
Carlos se levantó, agarró los mangos de la silla y me condujo hasta la sala de espera. Nos pusimos en una esquina. Aparcó mi silla a su lado y se sentó.
-Sabía que este plan iba a fallar en algo... Lo sabía -no paraba de repetir la misma frase una y otra vez inexplicablemente.
-Carlos... Tú no tienes la culpa -sonreí y le acaricié la mejilla.
-Pero...
-No, Carlos, no hay peros.
-Pues manzanas.
-¡Serás tonto!
"____ _____ ACUDA A LA SALA DE RADIOGRAFÍAS"
Carlos se levantó y me condujo hasta la sala. El doctor nos estaba esperando. Entré y Carlos se quedó fuera esperando. Salí a los dos minutos o cosa así. Nos fuimos otra vez a la sala de espera para esperar a que saliesen las radiografías. Media hora más tarde me avisaron para ir a la sala del yeso. Miedo modo ON.
-A ver... Tenemos que escayolar a esta jovencita -uno de ellos me cogió y me tumbó en una camilla.
-¿¡Desde dónde hasta dónde!?
-Desde un poco más arriba de la rodilla hasta en pie entero.
-Entonces no voy a poder mover la rodilla -miré a Carlos asustada.
-No. Te quedarás aquí ingresada.
-¿¡QUE QUÉ!? -me incorporé de cintura para arriba pero el chico me volvió a tumbar.
-Ya nos han dicho la habitación -dijo uno, muy guapo por cierto pero no más que mi chico, entrando por la puerta.
-¿Cuál? -me volví a asustar.
-La 66. Chicos tengo que irme. Luego nos vemos.
Me puse blanca. Ha dicho... La... No. No puede ser. Miré a Carlos paliducha como estaba. Él asintió. También lo ha escuchado. Es cierto... Pensé que me derrumbaría ahí mismo pero no. Acabaron de enyesarme y en una camilla me llevaron hasta la habitación. Carlos iba de la mano todo el rato conmigo. Cuando llegamos a la habitación me pusieron en el mismo sitio que mi madre. Los enfermeros se fueron y me pude derrumbar, por fin, a solas con él.
-Tranquila... Joder, ya... Todo por mi culpa... -decía mientras me acariciaba el pelo con mi cara hundida en su pecho.
-No... No es tu culpa... Soy yo la tonta, que desde chica he sido lanzada y... -no podía más, me ahogaba en lágrimas.
-No llores más por favor... -me despegó de él y me miró a los ojos. Empezó a sonar mi móvil-. Es tu padre
------------------------------------------------------
Hooli :)
Siento que este capítulo sea corto peroesqueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee es el portátil de mi mami y se lo tengo que dar sha. MEJEJE, ya lo haré más largo otro día...
En fin, deciros una cosa:
Si llego a 400 seguidores en Twitter, hago maratón. Ahí lo dejo (~^.^)~
Un besiii de peneunicorniodalmataerizopandapingüinochinchilla!! :3
Twitter: @ucallmeauryner
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-Supongo que el Domingo por la tarde... ¿Y tú?
-Hoy.
-¿¡HOY!? -me paró y me miró con sus dos pupilas brillantes y algo llorosas.
-Hoy... Esta noche, por eso quería pasar la tarde contigo, pero si vas a estar con tu padre, adelante -seguí andando hacia su casa.
-No, Carlos, para -paré y la miré-. ¿Dónde me quieres llevar?
-A patinar.
Contuve la respiración. ¿Hola? Está loco, no sé patinar. Pero ante semejante cosa, cómo le voy a decir que no... Acepté y fuimos a casa de Carlos. Bajamos al garaje y nos montamos en el coche. Carlos conducía. Miedo me da. Llegamos sanos y salvos, menos por unas cuantas paraditas de golpe. Nos bajamos y nos dirigimos hacia dentro de la pista. Estaba al lado de un Corte Inglés así que luego tocaría mi parte favorita. Alquilamos los patines, de esos con cuchillas ara el hielo, nos los pusimos y nos adentramos en la pista.
Carlos me sujetaba con fuerza a pesar de que yo me resistía dado que yo sé sola, bueno no, pero tampoco soy una deficiente mental y puedo ir agarrada a las barandillas.
-Carlos, yo sé sola.
-No te voy a soltar así que para ya.
-¡¡Carlos!!
-Vale, vale, tú misma.
Me soltó de la mano y empecé a ir a mi aire, eso sí, muy sujeta a las barandas. El idiota de Carlos patinaba tan bien que me daba envidia, así que me solté de mi agarre y empecé a patinar sola. 'Pues no se me da esto tan mal' pensé, hasta que me caí. Fue un intento de ir hacia Carlos hasta que caí de boca al suelo. Él vino en seguida.
-¡____! ¿Estás bien? -se agachó para levantarme.
-No... Me duele mucho el tobillo.
-Vamos, te llevaré al hospital.
Pasó mi brazo por su hombro y me ayudó a caminar. No podía. Me dolía de una manera inhumana. Nos salimos y me ayudó a quitarse mis patines, él se quitó los suyos, y volvió a ponerme en la posición de antes. Fuimos andando hasta el coche, que no estaba muy lejos. Oh, mierda, no he podido ir de compras. Subimos al coche, yo con ayuda, y partimos hacia el hospital. Todo el camino en silencio. Ninguno encendió la radio, salvo cuando estábamos llegando, que Carlos puso 'Los 40 Principales'. De repente, como si fuese queriendo pero sin querer, empezó a sonar una canción de ellos. 'Breathe your fire' se llamaba. Tony Aguilar decía que era su nuevo single. La pusieron entera y se me vinieron a la cabeza un montón de recuerdos. Sobretodo cuando me enfadé con Carlos por no contarme lo de 'Auryn'. Apagué la radio a mitad de canción. No quería seguir recordando cuando entonces Carlos puso su mano en mi pierna, nos miramos y sonrió. Fue algo raro, como si entendiese por qué he apagado la radio.
Aparcamos. Esta vez me cogió a caballito. Me dolía demasiado el tobillo pero intentaba abstenerme al dolor. Se supone que Carlos se tiene que ir esta noche pero me da a mi que de aquí no se mueve hasta que yo me vaya. Entramos y llamó a un médico. Este, me sentó en una silla de ruedas y pasamos a que nos viese una doctora.
-Buenas, ____. Cuénteme qué le ha pasado.
-Verá... -empezó Carlos a pronunciar.
-No, que lo cuente ella -dijo la doctora. Carlos asintió y se calló.
-Verá, estábamos patinando y como soy tan cabezona me solté de él que me estaba agarrando para que no me cayese. Entonces luego quise ir hacia él pero en ese intento me caí.
-Bien... -decía mientras tecleaba en el ordenador-. Pues quédate en la sala de espera que ya te llamarán para una radiografía.
-De acuerdo, gracias.
Carlos se levantó, agarró los mangos de la silla y me condujo hasta la sala de espera. Nos pusimos en una esquina. Aparcó mi silla a su lado y se sentó.
-Sabía que este plan iba a fallar en algo... Lo sabía -no paraba de repetir la misma frase una y otra vez inexplicablemente.
-Carlos... Tú no tienes la culpa -sonreí y le acaricié la mejilla.
-Pero...
-No, Carlos, no hay peros.
-Pues manzanas.
-¡Serás tonto!
"____ _____ ACUDA A LA SALA DE RADIOGRAFÍAS"
Carlos se levantó y me condujo hasta la sala. El doctor nos estaba esperando. Entré y Carlos se quedó fuera esperando. Salí a los dos minutos o cosa así. Nos fuimos otra vez a la sala de espera para esperar a que saliesen las radiografías. Media hora más tarde me avisaron para ir a la sala del yeso. Miedo modo ON.
-A ver... Tenemos que escayolar a esta jovencita -uno de ellos me cogió y me tumbó en una camilla.
-¿¡Desde dónde hasta dónde!?
-Desde un poco más arriba de la rodilla hasta en pie entero.
-Entonces no voy a poder mover la rodilla -miré a Carlos asustada.
-No. Te quedarás aquí ingresada.
-¿¡QUE QUÉ!? -me incorporé de cintura para arriba pero el chico me volvió a tumbar.
-Ya nos han dicho la habitación -dijo uno, muy guapo por cierto pero no más que mi chico, entrando por la puerta.
-¿Cuál? -me volví a asustar.
-La 66. Chicos tengo que irme. Luego nos vemos.
Me puse blanca. Ha dicho... La... No. No puede ser. Miré a Carlos paliducha como estaba. Él asintió. También lo ha escuchado. Es cierto... Pensé que me derrumbaría ahí mismo pero no. Acabaron de enyesarme y en una camilla me llevaron hasta la habitación. Carlos iba de la mano todo el rato conmigo. Cuando llegamos a la habitación me pusieron en el mismo sitio que mi madre. Los enfermeros se fueron y me pude derrumbar, por fin, a solas con él.
-Tranquila... Joder, ya... Todo por mi culpa... -decía mientras me acariciaba el pelo con mi cara hundida en su pecho.
-No... No es tu culpa... Soy yo la tonta, que desde chica he sido lanzada y... -no podía más, me ahogaba en lágrimas.
-No llores más por favor... -me despegó de él y me miró a los ojos. Empezó a sonar mi móvil-. Es tu padre
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Hooli :)
Siento que este capítulo sea corto peroesqueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee es el portátil de mi mami y se lo tengo que dar sha. MEJEJE, ya lo haré más largo otro día...
En fin, deciros una cosa:
Si llego a 400 seguidores en Twitter, hago maratón. Ahí lo dejo (~^.^)~
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sábado, 23 de noviembre de 2013
Capítulo doce.
Salimos del cuarto. Me despedí de ellos y se fueron. Me quedé solo en casa. Fui al baño y me lavé la cara. ¿Por qué está en el hospital? No lo entiendo... Estaba bien esta tarde y ahora... Ahora si que me preocupa. Me fui a mi cuarto y me puse el pijama. Me metí en la cama y me tapé con la colcha. Me quedé pensando en una frase: "Quedan dos semanas para Navidad"
{A la mañana siguiente}
"Narra ____"
Anoche llegué a Alicante pero no fui al hospital. Me dirigí a mi antigua casa. Estaba demasiado cansada y por más ganas que tenía de ver a mi madre, de verdad que no podía. Ahora estoy en un taxi. De camino al hospital. Espero que esté bien. Ya se lo he dicho a mi padre y no parecía enfadado. Hablando del rey de Roma, como se suele decir, mi padre me llamó.
-¿Papá?
-Ven. Corre.
-¿Pero qué...?
-Tu madre está peor y en cualquier momento...
-Papá estoy llegando.
Colgué. No quería escuchar más nada. No tardé en llegar. Pagué al taxista, cogí mi bolso y más que correr, volé hacia dentro del hospital. Pregunté en el mostrador por la habitación de mi madre. La 66. Yo ya lo sabía pero no estaba segura. Subí volando por las escaleras porque llamé al ascensor y tardaba mucho. Seis pisos subí. Pasillo a la derecha. La 66. Ahí.
No, no, no...
"Narra Carlos"
Ya estoy de camino al hospital. Voy en autobús y lo raro es que nadie me haya reconocido aún. De repente, una niña de al menos siete años me tiró un poco de la chaqueta para que captara su atención.
-¿Qué te pasa pequeñaja? -estábamos de pie así que me agaché para escucharla mejor
-¿Tú eres Carlos? ¿El de Auryn?
-Claro, ¿por qué?
-¿Podrías firmarle esto a mi hermana? -sacó "Endless Road, 7058" de su mochila rosa y me lo tendió con un permanente.
-Por supuesto, ¿cómo se llama?
-Alma -sonrió.
-Muy bien... "Para Alma, con cariño. ¡Gracias por estar ahí siempre!" -garabatee un poco poniendo mi firma-. Toma -le tendí el disco y me incorporé.
-Gracias -lo guardó en su mochila y me abrazó la pierna.
Le acaricié la cabeza y se despegó. Me quedé mirando la ventana pensativo. Aún recordaba la imagen de ____ el primer día que la conocí. Estaba preciosa, así al natural. Con su gorro amarillo... Igual que el mío. Descubrimos que teníamos muchas cosas en común. Nos hicimos los mejores amigos. Recuerdo el día del parque... Cuando la tiré a la fuente. Cuando yo también me caí. Aquel día de lluvia en el que... En el que pasó lo que deseaba desde el primer día en que la vi, allí, sentada, al final de la clase. Hablando de clase... Nos las estamos perdiendo, porque vale que hoy sea Sábado, pero no sé si estaremos aquí más tiempo. Sólo espero que no le pase nada a ella. Que esté bien.
OH MIERDA.
"Narra ____"
No puede ser. No, no, no. Esto no ha pasado. Es un sueño. ____ despierta... No, no es un sueño. Intenté tranquilizar a mi padre pero él me contagió las lágrimas. Los dos decíamos que esto no podía estar pasando. Que era un sueño, pero no lo era.
-Papá, ya, por favor...
-No, joder, no...
-Sé que es triste perder a alguien a quien quieres para siempre pero... -no aguanté más y exploté en más lágrimas. Mi padre me abrazó.
-Vamos tranquila... Podremos vivir sin ella...
-Ya pero no es justo... No sé ni cómo ha pasado...
-Una parada cardíaca, así, sin más...
-Joder... Aún no le he dicho nada a...
De pronto, alguien me interrumpió llamándome y viniendo hacia mi. Me levanté. Achiné los ojos... ¿Carlos? Nos abrazamos y me cogió al aire. Me soltó y me agarró la cara.
-Carlos... Lo siento.
-No, no lo sientas. No lo sientas por no decirme nada. No tiene sentido. Déjalo. No me importa. Me dijeron que estabas en el hospital, aquí en Alicante. Podría haber venido antes pero se me pasó la parada porque iba pensando en ti en el autobús. Llámame loco por venir así sin avisar por la mañana pero te juro que de no ser por esos cuatro, hubiese venido esta madrugada. Ahora, lo que me interesa, es saber qué pasa.
-Carlos yo... No puedo... -hundí mi cara en su pecho.
-Puedo imaginármelo ya que tu padre también está llorando -me abrazó.
En ese momento, una camilla salió de la habitación con alguien tapado entero. Era ella. Mi madre. Carlos se dio cuenta y me apretó fuerte contra él. Mi padre vino y me abrazó por detrás quedándome entre ellos dos. Noté que Carlos consolaba a mi padre de una manera amigable sin ni si quiera conocerse. Yo seguía llorando hasta que nos sentamos en las sillas que había en la pared por fuera de la habitación, yo, entre ellos dos.
-No te preocupes cariño... Todo irá bien -dijo mi padre dándome un beso en la cabeza.
-Hazle caso a tu padre, ____, todo irá bien y estaremos aquí contigo, ¿vale? -lo abracé pero el brazo nos duró poco porque empezaron a llamarle.
-Es Dani -descolgó-. ¿Sí? Sí Dani. Que. Sí estoy con ella. No, ha ella no le pasa nada -se levantó y se fue hacia otro lado.
"Narra Carlos"
Abracé a ____ tanto como pude. También vino el padre a consolarla. No quería que fuese testigo de cómo sacaban a su madre de aquella habitación. Nos sentamos en las sillas de por ahí cerca y la tranquilizamos un poco mas.
-No te preocupes cariño... Todo irá bien -le dio un beso en la cabeza.
-Hazle caso a tu padre, ____, todo irá bien y estaremos aquí contigo, ¿vale? -me abrazó fuerte e hice lo mismo aunque poco duró el abrazo porque comenzó a sonar un teléfono. Mi teléfono.
-Es Dani -descolgué-. ¿Sí? Sí, Dani. Que. Sí, estoy con ella. No, ha ella no le ha pasado nada -me levanté y me fui lejos para que ____ no escuchara hablar de su madre-. Le ha pasado a su madre. Un paro cardíaco creo. No, no está bien imbécil. ¿Pero tú eres tonto? Es que hay que pensar, ¿cómo va a estar bien si se ha muerto su madre? Es de subnormal profundo de verdad. Que si. Que muy bien. Eh, no, cabeza de melón no. El padre aquí, llorando pero intentando tranquilizarla. Hola Álvaro. Vale, yo se los doy, o no, según me apetezca. Venga adiós.
Colgué y volví con ellas, Me volví a sentar con ella y la abracé.
-Dani me ha dado besos para ti.
-Que mono...
-¿Más que este cabeza de melón? -la miré. Sólo quería hacerla reír y parecía que lo estaba consiguiendo.
-Sí, más mono que cabeza de melón sí, pero más mono que Carlos nadie -me dio un beso en la mejilla.
-Al final te ríes.
-Contigo quién no.
-Chicos... Bueno, ____.
-Dime papá.
-Me voy a casa... Vendrás o...
-Si quiere puede quedarse a comer en mi casa -le interrumpí.
-Por fa... -que cara de angelito le puso.
-Está bien. Hasta luego -se dieron dos besos y el padre desapareció por la esquina.
____ y yo nos levantamos y nos fuimos a mi casa en taxi. Le conté lo de la niña pequeña del autobús y puso una cara de adorabilidad enorme, tanto, que no aguanté más y le planté un beso, así, sin más.
Llegamos a casa y nos pusimos a abrir ventanas y a quitarle el polvo a todo. Acabamos justo a la hora de comer. La nevera estaba seca así que nos fuimos al Mc'Donalds más cercano. Cuando llegamos, pedimos, cogimos las bandejas y nos sentamos a comer.
-¿Estás mejor ya? -pregunté algo preocupado.
-Sí... Algo.
-Bueno, ya verás esta tarde.
-¿Cómo que esta tarde? No creo que haya tarde para nosotros...
-¿Por qué?
-Tengo que estar con mi padre y eso...
-Entiendo... -no, no lo entiendo.
-Sé que no lo entiendes Carlos -terminó su hamburguesa.
-No, no lo entiendo.
-Es que él también está mal... Entiende eso por favor,
-Bueno, vale... Intentaré entenderlo -sigo sin entenderlo.
-No lo intentes más.
-No habrá segunda vez.
-Te lo avisé.
-DESAPARECERÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE -dijimos los dos al unísono.
Todo el establecimiento nos miró. Ya habíamos acabado de comer con lo cual huimos de allí como pudimos. Ha sido algo raro, la verdad.
-¿Y cuándo vas a volver a Madrid? -le pregunté.
-Supongo que el Domingo por la tarde... ¿Y tú?
-Hoy.
-¿¡HOY!? -me paró y me miró con sus dos pupilas brillantes y algo llorosas.
-Hoy... Esta noche, por eso quería pasar la tarde contigo, pero si vas a estar con tu padre, adelante -seguí andando hacia su casa.
-No, Carlos, para -paré y la miré-. ¿Dónde me quieres llevar?
-A patinar.
------------------------------------------------
Hooli.
Bueh os pongo unas cosillas y eso por si sus interesa :))))))))))))))))))))))))))))
Twitter: @ucallmeauryner
Instagram: ucallmeauryner
Ask
Y er guasap no lo pongo pooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooorque eso si lo quereis por MP en tuitah, ale, un besiiiiiii :*
{A la mañana siguiente}
"Narra ____"
Anoche llegué a Alicante pero no fui al hospital. Me dirigí a mi antigua casa. Estaba demasiado cansada y por más ganas que tenía de ver a mi madre, de verdad que no podía. Ahora estoy en un taxi. De camino al hospital. Espero que esté bien. Ya se lo he dicho a mi padre y no parecía enfadado. Hablando del rey de Roma, como se suele decir, mi padre me llamó.
-¿Papá?
-Ven. Corre.
-¿Pero qué...?
-Tu madre está peor y en cualquier momento...
-Papá estoy llegando.
Colgué. No quería escuchar más nada. No tardé en llegar. Pagué al taxista, cogí mi bolso y más que correr, volé hacia dentro del hospital. Pregunté en el mostrador por la habitación de mi madre. La 66. Yo ya lo sabía pero no estaba segura. Subí volando por las escaleras porque llamé al ascensor y tardaba mucho. Seis pisos subí. Pasillo a la derecha. La 66. Ahí.
No, no, no...
"Narra Carlos"
Ya estoy de camino al hospital. Voy en autobús y lo raro es que nadie me haya reconocido aún. De repente, una niña de al menos siete años me tiró un poco de la chaqueta para que captara su atención.
-¿Qué te pasa pequeñaja? -estábamos de pie así que me agaché para escucharla mejor
-¿Tú eres Carlos? ¿El de Auryn?
-Claro, ¿por qué?
-¿Podrías firmarle esto a mi hermana? -sacó "Endless Road, 7058" de su mochila rosa y me lo tendió con un permanente.
-Por supuesto, ¿cómo se llama?
-Alma -sonrió.
-Muy bien... "Para Alma, con cariño. ¡Gracias por estar ahí siempre!" -garabatee un poco poniendo mi firma-. Toma -le tendí el disco y me incorporé.
-Gracias -lo guardó en su mochila y me abrazó la pierna.
Le acaricié la cabeza y se despegó. Me quedé mirando la ventana pensativo. Aún recordaba la imagen de ____ el primer día que la conocí. Estaba preciosa, así al natural. Con su gorro amarillo... Igual que el mío. Descubrimos que teníamos muchas cosas en común. Nos hicimos los mejores amigos. Recuerdo el día del parque... Cuando la tiré a la fuente. Cuando yo también me caí. Aquel día de lluvia en el que... En el que pasó lo que deseaba desde el primer día en que la vi, allí, sentada, al final de la clase. Hablando de clase... Nos las estamos perdiendo, porque vale que hoy sea Sábado, pero no sé si estaremos aquí más tiempo. Sólo espero que no le pase nada a ella. Que esté bien.
OH MIERDA.
"Narra ____"
No puede ser. No, no, no. Esto no ha pasado. Es un sueño. ____ despierta... No, no es un sueño. Intenté tranquilizar a mi padre pero él me contagió las lágrimas. Los dos decíamos que esto no podía estar pasando. Que era un sueño, pero no lo era.
-Papá, ya, por favor...
-No, joder, no...
-Sé que es triste perder a alguien a quien quieres para siempre pero... -no aguanté más y exploté en más lágrimas. Mi padre me abrazó.
-Vamos tranquila... Podremos vivir sin ella...
-Ya pero no es justo... No sé ni cómo ha pasado...
-Una parada cardíaca, así, sin más...
-Joder... Aún no le he dicho nada a...
De pronto, alguien me interrumpió llamándome y viniendo hacia mi. Me levanté. Achiné los ojos... ¿Carlos? Nos abrazamos y me cogió al aire. Me soltó y me agarró la cara.
-Carlos... Lo siento.
-No, no lo sientas. No lo sientas por no decirme nada. No tiene sentido. Déjalo. No me importa. Me dijeron que estabas en el hospital, aquí en Alicante. Podría haber venido antes pero se me pasó la parada porque iba pensando en ti en el autobús. Llámame loco por venir así sin avisar por la mañana pero te juro que de no ser por esos cuatro, hubiese venido esta madrugada. Ahora, lo que me interesa, es saber qué pasa.
-Carlos yo... No puedo... -hundí mi cara en su pecho.
-Puedo imaginármelo ya que tu padre también está llorando -me abrazó.
En ese momento, una camilla salió de la habitación con alguien tapado entero. Era ella. Mi madre. Carlos se dio cuenta y me apretó fuerte contra él. Mi padre vino y me abrazó por detrás quedándome entre ellos dos. Noté que Carlos consolaba a mi padre de una manera amigable sin ni si quiera conocerse. Yo seguía llorando hasta que nos sentamos en las sillas que había en la pared por fuera de la habitación, yo, entre ellos dos.
-No te preocupes cariño... Todo irá bien -dijo mi padre dándome un beso en la cabeza.
-Hazle caso a tu padre, ____, todo irá bien y estaremos aquí contigo, ¿vale? -lo abracé pero el brazo nos duró poco porque empezaron a llamarle.
-Es Dani -descolgó-. ¿Sí? Sí Dani. Que. Sí estoy con ella. No, ha ella no le pasa nada -se levantó y se fue hacia otro lado.
"Narra Carlos"
Abracé a ____ tanto como pude. También vino el padre a consolarla. No quería que fuese testigo de cómo sacaban a su madre de aquella habitación. Nos sentamos en las sillas de por ahí cerca y la tranquilizamos un poco mas.
-No te preocupes cariño... Todo irá bien -le dio un beso en la cabeza.
-Hazle caso a tu padre, ____, todo irá bien y estaremos aquí contigo, ¿vale? -me abrazó fuerte e hice lo mismo aunque poco duró el abrazo porque comenzó a sonar un teléfono. Mi teléfono.
-Es Dani -descolgué-. ¿Sí? Sí, Dani. Que. Sí, estoy con ella. No, ha ella no le ha pasado nada -me levanté y me fui lejos para que ____ no escuchara hablar de su madre-. Le ha pasado a su madre. Un paro cardíaco creo. No, no está bien imbécil. ¿Pero tú eres tonto? Es que hay que pensar, ¿cómo va a estar bien si se ha muerto su madre? Es de subnormal profundo de verdad. Que si. Que muy bien. Eh, no, cabeza de melón no. El padre aquí, llorando pero intentando tranquilizarla. Hola Álvaro. Vale, yo se los doy, o no, según me apetezca. Venga adiós.
Colgué y volví con ellas, Me volví a sentar con ella y la abracé.
-Dani me ha dado besos para ti.
-Que mono...
-¿Más que este cabeza de melón? -la miré. Sólo quería hacerla reír y parecía que lo estaba consiguiendo.
-Sí, más mono que cabeza de melón sí, pero más mono que Carlos nadie -me dio un beso en la mejilla.
-Al final te ríes.
-Contigo quién no.
-Chicos... Bueno, ____.
-Dime papá.
-Me voy a casa... Vendrás o...
-Si quiere puede quedarse a comer en mi casa -le interrumpí.
-Por fa... -que cara de angelito le puso.
-Está bien. Hasta luego -se dieron dos besos y el padre desapareció por la esquina.
____ y yo nos levantamos y nos fuimos a mi casa en taxi. Le conté lo de la niña pequeña del autobús y puso una cara de adorabilidad enorme, tanto, que no aguanté más y le planté un beso, así, sin más.
Llegamos a casa y nos pusimos a abrir ventanas y a quitarle el polvo a todo. Acabamos justo a la hora de comer. La nevera estaba seca así que nos fuimos al Mc'Donalds más cercano. Cuando llegamos, pedimos, cogimos las bandejas y nos sentamos a comer.
-¿Estás mejor ya? -pregunté algo preocupado.
-Sí... Algo.
-Bueno, ya verás esta tarde.
-¿Cómo que esta tarde? No creo que haya tarde para nosotros...
-¿Por qué?
-Tengo que estar con mi padre y eso...
-Entiendo... -no, no lo entiendo.
-Sé que no lo entiendes Carlos -terminó su hamburguesa.
-No, no lo entiendo.
-Es que él también está mal... Entiende eso por favor,
-Bueno, vale... Intentaré entenderlo -sigo sin entenderlo.
-No lo intentes más.
-No habrá segunda vez.
-Te lo avisé.
-DESAPARECERÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE -dijimos los dos al unísono.
Todo el establecimiento nos miró. Ya habíamos acabado de comer con lo cual huimos de allí como pudimos. Ha sido algo raro, la verdad.
-¿Y cuándo vas a volver a Madrid? -le pregunté.
-Supongo que el Domingo por la tarde... ¿Y tú?
-Hoy.
-¿¡HOY!? -me paró y me miró con sus dos pupilas brillantes y algo llorosas.
-Hoy... Esta noche, por eso quería pasar la tarde contigo, pero si vas a estar con tu padre, adelante -seguí andando hacia su casa.
-No, Carlos, para -paré y la miré-. ¿Dónde me quieres llevar?
-A patinar.
------------------------------------------------
Hooli.
Bueh os pongo unas cosillas y eso por si sus interesa :))))))))))))))))))))))))))))
Twitter: @ucallmeauryner
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Y er guasap no lo pongo pooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooorque eso si lo quereis por MP en tuitah, ale, un besiiiiiii :*
Nominación a un Liebster Award.
Eh... WOW. Aún no me lo creo, ¿me han nominado? ¿A mi? ¿A un Liebster Award? Me quedo sin palabras. Quiero agradecérselo a Enara, GRACIAS POR NOMINARME<3 a pesar de que ahora no estoy escribiendo mucho por los malditos exámenes... Pero en fin, MUCHÍSIMAS GRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAACIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASmeahogo. <33"
Bueh, me han dicho que tengo que nominar a 11 novelas más y asdfghjklñ me ha costado, pero aquí están:
1-Podre decir que eres mi vida Evangeline
2- Do you wanna make my day?
3- Mil montañas por escalar
4- Darte un te quiero sin condición
5- Away from my life ABCDD
6- Una historia que no existe aún
7- Endless Road 1900
8- Cinco personas y un sueño
9-We are so sexy together
10-Una Auryner con suerte
11-Simplemente Auryn
Y también tengo que responder a 11 preguntas:
Para l@s que esten nominad@s y quieran que la nominación se válida tiene que:
1- Agrader el premio (a mi)
2- Seguir el blog que te ha nominado (a mi)
3- Nominar a 11 blogs y notificarselo.
4-Responder a estas preguntas:
1- ¿Por qué escribiste la novela?
2- ¿Quién te inspiró a hacerla?
3- ¿Crees que tendrá Segunda Temporada?
4- ¿Los capítulos son largos o cortos?
5- ¿Tienes muchos comentarios?
6- ¿Crees que debes mejorar tu escritura?
7- ¿Tienes más novelas?
8- ¿Te gustaría que hiciesen un libro con tu novela?
9- ¿Te ayuda alguien a escribir los capítulo?
10- Creías que algún día te nominarían a un Liebster Award?
11- ¿Lee mucha gente tu novela?
Y ESTO ES TODO AMIJITOS!
Bueh, me han dicho que tengo que nominar a 11 novelas más y asdfghjklñ me ha costado, pero aquí están:
1-Podre decir que eres mi vida Evangeline
2- Do you wanna make my day?
3- Mil montañas por escalar
4- Darte un te quiero sin condición
5- Away from my life ABCDD
6- Una historia que no existe aún
7- Endless Road 1900
8- Cinco personas y un sueño
9-We are so sexy together
10-Una Auryner con suerte
11-Simplemente Auryn
Y también tengo que responder a 11 preguntas:
1- ¿Como te decidiste a escribir una novela?
Fue un impulso de decir: "Esta soy yo, si me queréis, leed esto" y bueno creo que ahí fue cuando me decidí y ya pues la hice y eso.
2- ¿Ves cercano el final de la novela?
2- ¿Ves cercano el final de la novela?
La novela es de AUryn... ¿Su historia tiene final? No, pues la mía tampoco.
3- ¿Tienes alguna otra historia en mente?
Eh... De hecho tengo dos novelas más. Una que no me deja subir capi asdfghjklñ (escosaauryner.blogspot.com.es) y otra de caballos que he empezado (ifitisadream.blogspot.com.es)
4- ¿Eres de las que usa imagenes de ropa y/o musica? ¿Por que?
4- ¿Eres de las que usa imagenes de ropa y/o musica? ¿Por que?
No sinceramente porque no sé que canción va con cada parte y yo misma describo la ropa porque NO HAY IMAGENES DE LO QUE YO QUIERO :(
5- ¿Que harias si supieras que Auryn lee tu novela?
5- ¿Que harias si supieras que Auryn lee tu novela?
Me caería muerta.
6- ¿Como reaccionas ante comentarios negativos?
6- ¿Como reaccionas ante comentarios negativos?
Nunca he tenido uno pero si lo tuviese... Bueh, me daría igual. Es un proyecto mío, a mi me da igual, lo hago a mi gusto y a quién le guste que se una al movimiento y a quien no pues OK.
7- ¿Que mensaje pretendes transmitir con tu novela?
7- ¿Que mensaje pretendes transmitir con tu novela?
Que aprendas que si te caes 1.000 veces, te tienes que levantar 1.001 para demostrarle al mundo de lo que eres capaz, pero eso ya lo iréis viendo poco a poco.
8- ¿Cada cuanto tiempo subes cap?
Puuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuf. Ni idea. SUbo un día, otro, otro, me tiro sin subir una semana, dos, ahora subo, ahora no... MUSHO EHTUDIO'
9- ¿Que libros me aconsejarias?
9- ¿Que libros me aconsejarias?
La Saga Crepúsculo. SÍ SÍ.
10- ¿Te gustaria estudiar algo relaccionado con la literatura?
Si me dieran la opoprtunidad y fuese buena en eso sí, ¿por qué no?
11- ¿Cuantos seguidores tienes en tu blog?
11- ¿Cuantos seguidores tienes en tu blog?
SI te refieres a visitas al blog pues... Tres mil y puf pero seguidores en plan que me salga cuando vaya a entrar "_ seguidor" pues 1. Pero buaaaaaaaaaaaaaaano ya me seguirá más gente c:
Para l@s que esten nominad@s y quieran que la nominación se válida tiene que:
1- Agrader el premio (a mi)
2- Seguir el blog que te ha nominado (a mi)
3- Nominar a 11 blogs y notificarselo.
4-Responder a estas preguntas:
1- ¿Por qué escribiste la novela?
2- ¿Quién te inspiró a hacerla?
3- ¿Crees que tendrá Segunda Temporada?
4- ¿Los capítulos son largos o cortos?
5- ¿Tienes muchos comentarios?
6- ¿Crees que debes mejorar tu escritura?
7- ¿Tienes más novelas?
8- ¿Te gustaría que hiciesen un libro con tu novela?
9- ¿Te ayuda alguien a escribir los capítulo?
10- Creías que algún día te nominarían a un Liebster Award?
11- ¿Lee mucha gente tu novela?
Y ESTO ES TODO AMIJITOS!
PD: Espero subir prontito .p
PD2: Te quiero Enara.
PD3: Me gustan las posdatas.
PD4: Soy muy pesada.
PD5: Os estoy hartando.
PD6: A la próxima me despido, venga.
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->PD7: Un poco más abajo...
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->PD8: Más abajo...
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-> PD9: ¡Ya casi llegas!
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PAZ Y AMOR.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Capítulo once.
Hooooooooooli:3 bueh, antes de empezar, deciros que... En este capítulo va a narrar Carloh to' er tiempo, voy a cambiar en la forma de escritura gracias a mi señio de Lenguah c: y... Que a partir de aquí empiezan los capis tristes. Ohhhhhhhhhhhh :c. Eh, no me vayáis a llorar :p. En fin, espero que os guste el cap c:
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Yo: Gracias por comprenderme, por favor no te enfades.
Ignoró mi mensaje por completo. Me siento mal al mentirle pero tenía que hacerlo. Cinco minutos después de esa conversación, ya estaba montada en el avión. No sé lo que le pasará a mi madre, ni me importa. Sólo quiero verla y abrazarla. No quiero que me deje. Ya ha estado ingresada varias veces pero nunca en coma. De tanto pensar, me fui durmiendo lentamente...
"Narra Carlos"
-Necesito estar sola -no me lo creo. Ella no lo necesita.
-De verdad.
-Sí -no.
-Está bien.
-Gracias por comprenderme, por favor no te enfades.
Ignoré ese mensaje, ¿cómo no me iba a enfadar si no me quiere ni ver? Me di media vuelta y me fui a mi casa, pensando qué le pasaría. A esto me llegó un mensaje, era del grupo que tenemos los chicos y yo.
-¡Me aburro! -Dani haciendo el tonto, cómo no.
-Pues te compras un burro.
-¡Vete a la...!
-Eh, Dani, ya -maldito Álvaro, ahora que iba a presenciar una pelea...
-Carlos nos espía -puto David.
Bloqueé el móvil y me dejé llevar hasta que acabé en un parque. No era uno cualquiera, sino que era donde este mediodía nos encontramos todos. Ya era de noche así que estaba más bonito. Dentro de dos semanas es Navidad y quiero celebrarla con ____. Pero no querrá verme. De repente me sonó un mensaje. Por el tono, supuse que era individual. Era Dani.
-Qué, contento, ¿no? -estúpido.
-No, Dani, no.
-¿Y eso?
-Joder, ¿no te lo ha dicho?
-¿El qué ¿Quién?
- ¿____ no te ha dicho que no me quiere ver?
-Pero que...
-Sí, joder. Y estoy muy preocupado. No se conecta desde las 22:10 de hoy, y mira que hora es, las 23:00.
-Ya... Quizá se le haya quedado sin batería...
-No, Dani, no se le ha quedado sin batería.
-Bueno hermano, no te preocupes, yo intento contactar con ella. Ahora relájate.
-Cómo no me voy a relajar aquí...
-¿Dónde estás? -le hice una foto al parque y se la mandé-. Ah... Con que estás ahí.
-Sí.
-Bueno, te dejo, a ver si hablo con ella.
-Dani, Dani, Dani, Dani.
-Qué pasa ahora.
-Está en línea, ¿qué hago? -estaba nervioso y no sé por qué.
-Tú déjamelo a mi -y se desconectó.
Estuve paseando por el parque hasta que me detuve delante de el sitio donde nos encontramos. El viento me acariciaba la espalda. Me iba a derrumbar pero no. No, porque Dani me llamó.
-Dime.
-Carlos, no está en su casa.
-¿¡QUÉ!? -pero...
-¡No me grites!
-¿¡Y dónde esta!? -vamos, Dani, dímelo...
-No me lo ha querido decir -joder.
-Dani...
-Lo siento tío, aunque me ha dicho que luego te llamaría.
-¿¡De verdad!?
-Sí.
-Vale, Dnai, gracias, adiós -colgué.
Estaba ilusionado como un niño pequeño cuando está abriendo un regalo. Eché a correr hacia casa. Mis padres no están porque se han ido por ahí de comida de empresa y todo ese rollo. No sé a qué hora volverán. Llegué y dejé las llaves en el cuenco del mueble de la entrada. Cogí el fijo y llamé al de las pizzas. Cuando colgué, llamé a los chicos uno a uno para que viniesen a casa a cenar y no estar solo. Llegaron y a los cinco minutos llegó la pizza. La pusimos en la mesa del salón y empezamos a comer.
-¿Cuándo creéis que me llamará?
-¿Qué dices? -Blas no sabe nada, genial.
-____, que le va a llamar -gracias Dani.
-¿Para qué? Si está a la vuelta de la esquina, podrías haberla invitado también.
-David, es que está fuera.
-¿Dónde? -preguntó Álvaro sobresaltándose.
-Eso nadie lo sabe -dije.
-¿Ni si quiera yo?
-No, Blas, ni si quiera yo.
Todos se quedaron extrañados ante mi respuesta hasta que milagrosamente sonó el teléfono. Era ella. Lo cogí y me lo llevé a mi cuarto. Entré y cerré la puerta.
-¡____!
-Carlos...
-¿Qué te pasa?
-Dani me dijo que te llamara... Así que eso es lo que tengo que preguntar yo.
-Te has ido.
-Sí.
-¿Por qué?
-No puedo contártelo ahora....
-No me quieres ver, ¿es eso?
-¡No, Carlos! No es eso. Claro que te quiero ver... Pero tú no deberías verme ahora.
-Dónde estás.
-En Alicante -colgó.
Se me cayó el móvil al suelo. ¿¡QUE ESTÁ DÓNDE!? No, joder, no. Esto si que no me lo esperaba. Abrí mi armario y saqué la maleta. Puñado a puñado de ropa y la maleta se iba llenando. Escuche cómo se abría la puerta detrás de mi. Eran los chicos.
-Qué coño haces.
-Nada que te importe Álvaro.
-Claro que nos importa -dijo Dani-, y ahora dinos, ¿qué haces?
-Me voy.
-¿Pero a dónde?
-¡Joder, Blas, a Alicante!
-¡No me grites!
-¡Vete!
-¡Que no me grites te estoy diciendo!
-Dejadme a solas con él chicos -gracias Álvaro.
Los demás le hicieron caso y se fueron. Yo estaba doblando la ropa y Álvaro se sentó al lado de mi maleta cuando de repente la cerró.
-Qué haces.
-¿Y a dónde piensas ir? Porque que yo sepa, Alicante es grande y ella sólo te ha dicho que está allí -me quedé un rato pensativo.
-Me recorreré Alicante entero.
-Carlos, ¿estás seguro?
Suspiré y me tumbé boca abajo encima de la maleta. Álvaro tiene razón, ¿cómo voy a recorrerme Alicante entero? Tengo que intentar averiguar en qué parte de Alicante está. Pensando, se me ocurrió algo.
-Álvaro, que me voy -abrí la maleta y seguí doblando ropa-. Tengo una casa allí en Alicante. Tendré que limpiarla un poco porque hace mil que no voy por allí pero yo me voy.
-Carlos...
-Sabes que yo por ____ lo que sea.
-Está bien. Voy a intentar averiguar dónde está.
-Gracias -dudé pero finalmente lo abracé.
-A ver, dame tu fijo -se lo pasé-. Voy a llamarla.
Cerré la maleta, la puse en el sulo y me senté al lado de Álvaro esperando respuesta.
-____, soy Álvaro. ¿Dónde estás? Sí, estoy en casa de Carlos pero se ha enfadado con nosotros. Eso da igual, ¿dónde estás? Vale, ¡¡DANI!! -vino corriendo-. Es ____, que te pongas.
-Soy Dani. Sí. Vale, vale. Sí, está enfadado con nosotros. No, tranquila, no se lo diré. Venga, hasta luego -colgó.
-¿Y bien? -pregunté.
-Está en el hospital.
-¿¡ELLA!?
-Sí -se fue.
-Carlos, hay más hospitales en Alicante...
-En Alicante, Alicante sólo hay dos. A las afueras hay más. Pero si ha dicho en el hospital de Alicante...
-Vale, vale, lo entiendo.
-Me voy al aeropuerto.
-Carlos.
-Queeeeeeeeeeeeeeee.
-Son las doce de la noche.
-Bueno pues duermo en el aeropuerto.
-Carlos si quieres irte temprano nosotros nos vamos ya para que te acuestes temprano.
-Vale, gracias.
Salimos del cuarto. Me despedí de ellos y se fueron. Me quedé solo en casa. Fui al baño y me lavé la cara. ¿Por qué está en el hospital? No lo entiendo... Estaba bien esta tarde y ahora... Ahora si que me preocupo. Me fui a mi cuarto y me puse el pijama. Me metí en la cama y me tapé con la colcha. Me quedé pensando en una frase: "Quedan dos semanas para Navidad".
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Yo: Gracias por comprenderme, por favor no te enfades.
Ignoró mi mensaje por completo. Me siento mal al mentirle pero tenía que hacerlo. Cinco minutos después de esa conversación, ya estaba montada en el avión. No sé lo que le pasará a mi madre, ni me importa. Sólo quiero verla y abrazarla. No quiero que me deje. Ya ha estado ingresada varias veces pero nunca en coma. De tanto pensar, me fui durmiendo lentamente...
"Narra Carlos"
-Necesito estar sola -no me lo creo. Ella no lo necesita.
-De verdad.
-Sí -no.
-Está bien.
-Gracias por comprenderme, por favor no te enfades.
Ignoré ese mensaje, ¿cómo no me iba a enfadar si no me quiere ni ver? Me di media vuelta y me fui a mi casa, pensando qué le pasaría. A esto me llegó un mensaje, era del grupo que tenemos los chicos y yo.
-¡Me aburro! -Dani haciendo el tonto, cómo no.
-Pues te compras un burro.
-¡Vete a la...!
-Eh, Dani, ya -maldito Álvaro, ahora que iba a presenciar una pelea...
-Carlos nos espía -puto David.
Bloqueé el móvil y me dejé llevar hasta que acabé en un parque. No era uno cualquiera, sino que era donde este mediodía nos encontramos todos. Ya era de noche así que estaba más bonito. Dentro de dos semanas es Navidad y quiero celebrarla con ____. Pero no querrá verme. De repente me sonó un mensaje. Por el tono, supuse que era individual. Era Dani.
-Qué, contento, ¿no? -estúpido.
-No, Dani, no.
-¿Y eso?
-Joder, ¿no te lo ha dicho?
-¿El qué ¿Quién?
- ¿____ no te ha dicho que no me quiere ver?
-Pero que...
-Sí, joder. Y estoy muy preocupado. No se conecta desde las 22:10 de hoy, y mira que hora es, las 23:00.
-Ya... Quizá se le haya quedado sin batería...
-No, Dani, no se le ha quedado sin batería.
-Bueno hermano, no te preocupes, yo intento contactar con ella. Ahora relájate.
-Cómo no me voy a relajar aquí...
-¿Dónde estás? -le hice una foto al parque y se la mandé-. Ah... Con que estás ahí.
-Sí.
-Bueno, te dejo, a ver si hablo con ella.
-Dani, Dani, Dani, Dani.
-Qué pasa ahora.
-Está en línea, ¿qué hago? -estaba nervioso y no sé por qué.
-Tú déjamelo a mi -y se desconectó.
Estuve paseando por el parque hasta que me detuve delante de el sitio donde nos encontramos. El viento me acariciaba la espalda. Me iba a derrumbar pero no. No, porque Dani me llamó.
-Dime.
-Carlos, no está en su casa.
-¿¡QUÉ!? -pero...
-¡No me grites!
-¿¡Y dónde esta!? -vamos, Dani, dímelo...
-No me lo ha querido decir -joder.
-Dani...
-Lo siento tío, aunque me ha dicho que luego te llamaría.
-¿¡De verdad!?
-Sí.
-Vale, Dnai, gracias, adiós -colgué.
Estaba ilusionado como un niño pequeño cuando está abriendo un regalo. Eché a correr hacia casa. Mis padres no están porque se han ido por ahí de comida de empresa y todo ese rollo. No sé a qué hora volverán. Llegué y dejé las llaves en el cuenco del mueble de la entrada. Cogí el fijo y llamé al de las pizzas. Cuando colgué, llamé a los chicos uno a uno para que viniesen a casa a cenar y no estar solo. Llegaron y a los cinco minutos llegó la pizza. La pusimos en la mesa del salón y empezamos a comer.
-¿Cuándo creéis que me llamará?
-¿Qué dices? -Blas no sabe nada, genial.
-____, que le va a llamar -gracias Dani.
-¿Para qué? Si está a la vuelta de la esquina, podrías haberla invitado también.
-David, es que está fuera.
-¿Dónde? -preguntó Álvaro sobresaltándose.
-Eso nadie lo sabe -dije.
-¿Ni si quiera yo?
-No, Blas, ni si quiera yo.
Todos se quedaron extrañados ante mi respuesta hasta que milagrosamente sonó el teléfono. Era ella. Lo cogí y me lo llevé a mi cuarto. Entré y cerré la puerta.
-¡____!
-Carlos...
-¿Qué te pasa?
-Dani me dijo que te llamara... Así que eso es lo que tengo que preguntar yo.
-Te has ido.
-Sí.
-¿Por qué?
-No puedo contártelo ahora....
-No me quieres ver, ¿es eso?
-¡No, Carlos! No es eso. Claro que te quiero ver... Pero tú no deberías verme ahora.
-Dónde estás.
-En Alicante -colgó.
Se me cayó el móvil al suelo. ¿¡QUE ESTÁ DÓNDE!? No, joder, no. Esto si que no me lo esperaba. Abrí mi armario y saqué la maleta. Puñado a puñado de ropa y la maleta se iba llenando. Escuche cómo se abría la puerta detrás de mi. Eran los chicos.
-Qué coño haces.
-Nada que te importe Álvaro.
-Claro que nos importa -dijo Dani-, y ahora dinos, ¿qué haces?
-Me voy.
-¿Pero a dónde?
-¡Joder, Blas, a Alicante!
-¡No me grites!
-¡Vete!
-¡Que no me grites te estoy diciendo!
-Dejadme a solas con él chicos -gracias Álvaro.
Los demás le hicieron caso y se fueron. Yo estaba doblando la ropa y Álvaro se sentó al lado de mi maleta cuando de repente la cerró.
-Qué haces.
-¿Y a dónde piensas ir? Porque que yo sepa, Alicante es grande y ella sólo te ha dicho que está allí -me quedé un rato pensativo.
-Me recorreré Alicante entero.
-Carlos, ¿estás seguro?
Suspiré y me tumbé boca abajo encima de la maleta. Álvaro tiene razón, ¿cómo voy a recorrerme Alicante entero? Tengo que intentar averiguar en qué parte de Alicante está. Pensando, se me ocurrió algo.
-Álvaro, que me voy -abrí la maleta y seguí doblando ropa-. Tengo una casa allí en Alicante. Tendré que limpiarla un poco porque hace mil que no voy por allí pero yo me voy.
-Carlos...
-Sabes que yo por ____ lo que sea.
-Está bien. Voy a intentar averiguar dónde está.
-Gracias -dudé pero finalmente lo abracé.
-A ver, dame tu fijo -se lo pasé-. Voy a llamarla.
Cerré la maleta, la puse en el sulo y me senté al lado de Álvaro esperando respuesta.
-____, soy Álvaro. ¿Dónde estás? Sí, estoy en casa de Carlos pero se ha enfadado con nosotros. Eso da igual, ¿dónde estás? Vale, ¡¡DANI!! -vino corriendo-. Es ____, que te pongas.
-Soy Dani. Sí. Vale, vale. Sí, está enfadado con nosotros. No, tranquila, no se lo diré. Venga, hasta luego -colgó.
-¿Y bien? -pregunté.
-Está en el hospital.
-¿¡ELLA!?
-Sí -se fue.
-Carlos, hay más hospitales en Alicante...
-En Alicante, Alicante sólo hay dos. A las afueras hay más. Pero si ha dicho en el hospital de Alicante...
-Vale, vale, lo entiendo.
-Me voy al aeropuerto.
-Carlos.
-Queeeeeeeeeeeeeeee.
-Son las doce de la noche.
-Bueno pues duermo en el aeropuerto.
-Carlos si quieres irte temprano nosotros nos vamos ya para que te acuestes temprano.
-Vale, gracias.
Salimos del cuarto. Me despedí de ellos y se fueron. Me quedé solo en casa. Fui al baño y me lavé la cara. ¿Por qué está en el hospital? No lo entiendo... Estaba bien esta tarde y ahora... Ahora si que me preocupo. Me fui a mi cuarto y me puse el pijama. Me metí en la cama y me tapé con la colcha. Me quedé pensando en una frase: "Quedan dos semanas para Navidad".
martes, 5 de noviembre de 2013
Capítulo diez.
Yo: Yo no le odio... Le quiero...
Dani: Sh... Ya está... -me abrazó.
Yo: Quiero que vuelva Dani...
Dani: Pero le odias.
Yo: No le odio... Le quiero... o necesito aquí, ahora...
Dani: ¿Quieres que lo llame? -sacó el móvil.
Yo: Ya lo hago yo -le arrebaté el móvil y empecé a marcar.
Sonó un pitido, dos tres... Y al cuarto me lo cogió.
Carlos: ¿Sí? -no sabía que decir- ¿Dani?
Yo: No... Soy yo... -me temblaba mucho la voz, estaba nerviosa.
Carlos: Eh, ¿qué te pasa?
Yo: Carlos ven, por favor.
Carlos: Me odias.
Yo: Ven.
Carlos: No.
Yo: ¿Por?
Carlos: ¿Para recibir algún que otro guantazo? No, gracias.
Yo: Carlos... -empecé a llorar.
Carlos: Vale, voy.
Y colgó. Dani se fue para dejarnos solos y yo le agradecí todo lo que estaba haciendo. Peluso no paraba quieto, estaba igual de nervioso que yo. Llamaron al timbre y abrí. Tenía los ojos llorosos y no tardó en abrazarme. Sin importarme nada, lo achuché con fuerza.
Carlos: Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, nunca me cansaré de decirtelo porque te quiero.
Yo: Te necesito... -pronuncié débilmente.
Carlos: ¿Ya no me odias?
Yo: Nunca lo he hecho.
Nos separamos. No dejamos de mirarnos en ningún momento. Agarró mi cara con delicadeza y me besó. Mis manos se traspasaron a su pelo. El tiempo se paró y en un instante mi corazón también. Era como si no hubiera pasado nada y empezásemos de cero. Parece irreal, pero no, no es irreal. Estamos comenzando de nuevo.
Yo: Te quiero -me separé lentamente.
Carlos: No te volveré a mentir, te lo prometo.
Yo: No hace falta que me lo prometas, yo te creo.
Carlos: ¿De verdad?
Yo: De verdad -sonreí segura de mi misma.
Carlos: ¿Está aquí Dani? -pasamos al sofá.
Yo: No, se fue para dejarnos solos -nos sentamos.
Carlos: Mierda.
Yo: ¿Qué pasa?
Carlos: Joder yo... Qué tonto soy. Se me ha olvidado cortar con Alba.
Yo: ¡Carlos!
Carlos: Lo sé, voy a ello -la llamó-. ¿Alba? Sí, soy yo. Oye que corto contigo. Eh, no. ¡Oye! -colgó.
Yo: ¿Y bien?
Carlos: Que te va a matar.
Yo: ¡Sí hombre!
Carlos: Es broma... Solo que ha dicho que te las verás con ella.
Yo: ¡Que sí, que sí! -emepcé a besarle para que se callara.
{1 semana después.}
Aquí me encuentro, sola en casa. Carlos no puede venir porque está resfriado. Espera... Ha pasado una semana y mis padres aún no han venido. Los llamé y me contestaron a la tercera vez.
Papá: ¿____?
Yo: ¡Papá! ¿Por qué no venís? ¿Y mamá?
Papá: Cielo cálmate... No podemos volver a Madrid ahora, tenemos que quedarnos en Alicante.
Yo: Pero... ¿Y mamá?
Papá: A eso es a lo que me vengo a referir... Mamá está en coma, muy grave.
No, joder, no. Colgué sin decir nada más y me fui a mi cuarto. Saqué la maleta. Estaba muy decidida. No le voy a decir nada a Carlos, no quiero que se preocupe y se gaste dinero en un billete. Lo preparé todo, metí a Peluso en una gatera y me fui. Ya en el aeropuerto, saqué el primer billete para Alicante. Son las siete de la tarde y el vuelo sale a las diez. Llamé a mi padre y me dijo el número de la habitación, la 66. No le dije para qué lo necesitaba. Colgué y sobre las nueve y media, tenía un mensaje. De Carlos.
Carlos: ¡Hola princesa!
Yo: ¡Hola rubio!
Carlos: Voy para tu casa, ¿qué quieres que compre para cenar? -mierda.
Yo: Carlos no vengas.
Carlos: ¿Por?
Yo: Necesito estar sola -necesitaba inventarme algo.
Carlos: De verdad.
Yo: Sí.
Carlos: Está bien.
Yo: Gracias por comprenderme, por favor no te enfades.
Ignoró ese mensaje por completo. Me siento mal al mentirle pero tenía que hacerlo. Cinco minutos después de esa conversación, ya estaba montada en el avión. No sé lo que le pasará a mi madre, ni me importa. Sólo quiero verla y abrazarla. No quiero que me deje. Ya ha estado ingresada varias veces pero nunca en coma. De tanto pensar, me fui durmiendo lentamente...
Dani: Sh... Ya está... -me abrazó.
Yo: Quiero que vuelva Dani...
Dani: Pero le odias.
Yo: No le odio... Le quiero... o necesito aquí, ahora...
Dani: ¿Quieres que lo llame? -sacó el móvil.
Yo: Ya lo hago yo -le arrebaté el móvil y empecé a marcar.
Sonó un pitido, dos tres... Y al cuarto me lo cogió.
Carlos: ¿Sí? -no sabía que decir- ¿Dani?
Yo: No... Soy yo... -me temblaba mucho la voz, estaba nerviosa.
Carlos: Eh, ¿qué te pasa?
Yo: Carlos ven, por favor.
Carlos: Me odias.
Yo: Ven.
Carlos: No.
Yo: ¿Por?
Carlos: ¿Para recibir algún que otro guantazo? No, gracias.
Yo: Carlos... -empecé a llorar.
Carlos: Vale, voy.
Y colgó. Dani se fue para dejarnos solos y yo le agradecí todo lo que estaba haciendo. Peluso no paraba quieto, estaba igual de nervioso que yo. Llamaron al timbre y abrí. Tenía los ojos llorosos y no tardó en abrazarme. Sin importarme nada, lo achuché con fuerza.
Carlos: Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, nunca me cansaré de decirtelo porque te quiero.
Yo: Te necesito... -pronuncié débilmente.
Carlos: ¿Ya no me odias?
Yo: Nunca lo he hecho.
Nos separamos. No dejamos de mirarnos en ningún momento. Agarró mi cara con delicadeza y me besó. Mis manos se traspasaron a su pelo. El tiempo se paró y en un instante mi corazón también. Era como si no hubiera pasado nada y empezásemos de cero. Parece irreal, pero no, no es irreal. Estamos comenzando de nuevo.
Yo: Te quiero -me separé lentamente.
Carlos: No te volveré a mentir, te lo prometo.
Yo: No hace falta que me lo prometas, yo te creo.
Carlos: ¿De verdad?
Yo: De verdad -sonreí segura de mi misma.
Carlos: ¿Está aquí Dani? -pasamos al sofá.
Yo: No, se fue para dejarnos solos -nos sentamos.
Carlos: Mierda.
Yo: ¿Qué pasa?
Carlos: Joder yo... Qué tonto soy. Se me ha olvidado cortar con Alba.
Yo: ¡Carlos!
Carlos: Lo sé, voy a ello -la llamó-. ¿Alba? Sí, soy yo. Oye que corto contigo. Eh, no. ¡Oye! -colgó.
Yo: ¿Y bien?
Carlos: Que te va a matar.
Yo: ¡Sí hombre!
Carlos: Es broma... Solo que ha dicho que te las verás con ella.
Yo: ¡Que sí, que sí! -emepcé a besarle para que se callara.
{1 semana después.}
Aquí me encuentro, sola en casa. Carlos no puede venir porque está resfriado. Espera... Ha pasado una semana y mis padres aún no han venido. Los llamé y me contestaron a la tercera vez.
Papá: ¿____?
Yo: ¡Papá! ¿Por qué no venís? ¿Y mamá?
Papá: Cielo cálmate... No podemos volver a Madrid ahora, tenemos que quedarnos en Alicante.
Yo: Pero... ¿Y mamá?
Papá: A eso es a lo que me vengo a referir... Mamá está en coma, muy grave.
No, joder, no. Colgué sin decir nada más y me fui a mi cuarto. Saqué la maleta. Estaba muy decidida. No le voy a decir nada a Carlos, no quiero que se preocupe y se gaste dinero en un billete. Lo preparé todo, metí a Peluso en una gatera y me fui. Ya en el aeropuerto, saqué el primer billete para Alicante. Son las siete de la tarde y el vuelo sale a las diez. Llamé a mi padre y me dijo el número de la habitación, la 66. No le dije para qué lo necesitaba. Colgué y sobre las nueve y media, tenía un mensaje. De Carlos.
Carlos: ¡Hola princesa!
Yo: ¡Hola rubio!
Carlos: Voy para tu casa, ¿qué quieres que compre para cenar? -mierda.
Yo: Carlos no vengas.
Carlos: ¿Por?
Yo: Necesito estar sola -necesitaba inventarme algo.
Carlos: De verdad.
Yo: Sí.
Carlos: Está bien.
Yo: Gracias por comprenderme, por favor no te enfades.
Ignoró ese mensaje por completo. Me siento mal al mentirle pero tenía que hacerlo. Cinco minutos después de esa conversación, ya estaba montada en el avión. No sé lo que le pasará a mi madre, ni me importa. Sólo quiero verla y abrazarla. No quiero que me deje. Ya ha estado ingresada varias veces pero nunca en coma. De tanto pensar, me fui durmiendo lentamente...
viernes, 1 de noviembre de 2013
Capítulo nueve.
Álvaro: Ha sido un día completo. -dijo apoyándose en el respaldo de su silla.
David: Pues sí, y los churros estaban buenísimos.
Yo: Salvo por una cosa.
Dani: ¿Qué cosa?
Yo: Carlos. -Alba me miró con asco.
Alba: Tú eres tonta, tía. Mírate.
Yo: ¿Y tú qué mierdas te crees? ¿Que no me he mirado? ¿Que no sé quién soy? Porque me da a mi que la que no sabe quién es eres tú -la señalé-, porque chica, más pija y no naces.
Alba: Te has pasado imbécil.
Yo: ¿Y qué vas a hacer? ¿Pegarme? Uh, qué miedo, ¡mira cómo tiemblo! -sacudí la mano como si tuviera un tembleque o algo así.
Alba: La estás cagando.
Yo: ¿Tú? Sí, y bien cagada chavala. -le guiñé un ojo.
Se levantó y Dani a su vez. ¿Qué pretende esta? ¿Arrancarme los pelos de cuajo o qué? Por favor. Dani y Alba estuvieron discutiendo mientras Carlos y yo compartíamos miradas. Miradas en las que no diciendo nada se dice todo. Miradas que nadie puede hacer que olvide. Tengo que reconocerlo, le echaba de menos. Y mucho, pero este no era el momento de abalanzarme sobre él. Me tuve que agarrar a la silla de las ganas que tenía de abrazarle, pero no. Aún no. No sé lo que pensará él, pero también tuvo que agarrarse a la silla. Sin dejar de mirarnos, escuchábamos espectantes la pelea entre esos dos.
Alba: ¡Dile a tu asquerosa novia que me deje en paz!
Dani: ¡Dile a tu estúpido novio que le pida perdón!
Alba: ¡No me cambies de tema imbécil!
Instintivamente, Carlos agarró a Alba y yo a Dani y los sentamos. Por poco nos mira media plaza
entera.
Yo: Basta. Esto no os lleva a ninguna parte. Y yo me voy de aquí, y que no me siga nadie.
Me levanté, cogí mi bolso y me fui a mi casa. Tenía que pensar, pero no aquí. Al principio iba despacio pero luego aceleré el paso porque noté que alguien me seguía. No quería mirar para atrás así que me metí por un callejón para despistarle pero mierda... No había salida. Tuve que darme la vuelta, y entonces...
Yo: ¿Pero qué haces aquí?
Dani: Perdona si he molestado...
Yo: No has molestado -sonreí levemente.
Dani: Vamos, te llevo a tu casa.
Yo: ¿En tu coche?
Dani: Sí.
Yo: Vamos.
Nos agarramos de la mano por si veíamos a aquellos dos y me llevó hasta su coche. Subimos y arrancó. Parte del camino estuvimos en silencio hasta que puso un disco. 'Auryn' se llamaba. Dani cantaba igual que uno de los chicos y una de las voces me sonaba. Era la de Carlos. Espera, espera, espera. Detuve el disco.
Yo: Me ha mentido todo este tiempo.
Dani: ¿Qué? -parecía que no se enteraba. Detuvo el coche. Ya estábamos en mi portal.
Yo: Carlos. Él forma parte de este grupo, ¿verdad? Y tú también, y por lo que parece los demás igual, ¿no? -estaba enfadada. Y mucho.
Dani: ____…
Yo: Joder -salí del coche y cerré fuerte.
Caminé enfadada hasta mi portal. Es un falso. Un mentiroso. Es una mala persona. Lo odio. Lo odio. Lo odio. Ahora que iba a perdonarle... ¡Lo odio! Dani se bajó del coche y se quedó observándome apoyado en el coche. De los nervios, intentando abrir el portal se me cayeron las llaves. Mierda. Le pegué una patada al portal. Dani vino y me cogió las llaves. Me las dio y me abrazó. Quizá comprenda cómo estoy ahora. Quizá no. Pero es que joder... Ya no puedo creer a nadie.
Dani: No te lo dijo por miedo... -me dijo al oído.
Yo: ¿Miedo? -susurré en su hombro.
Dani: Miedo a que no le aceptaras como alguien famoso -me acarició la espalda.
Yo: Yo acepto a todo el mundo.
Dani: Pero él tenía miedo, no te ha engañado.
Yo: Dani...
Dani: Dime -noté su sonrisa en mi mejilla.
Yo: Sube a mi casa, por favor...
Dani: Vale.
Nos separamos y sonreimos. Le dio al mando del coche y echó el seguro. Abrió el portal y me dejó pasar delante. Qué caballero. Entramos a mi casa. Dejé todo en la mesa y me senté en el sofá. Él, a mi lado.
Yo: Sigo sin entenderlo...
Dani: Es simple. No quería perderte y te mintió.
Yo: Si eso lo entiendo, lo que pasa es que iba a perdonarle, pero ahora que he descubierto que me ha mentido...
Dani: Espera, espera... ¿Ibas a perdonarle? Pero si él te iba a perdonar a ti.
Yo: ¿De verdad?
Dani: Claro. Me mandó un mensaje en la bolera mientras tú tirabas.
Yo: Oh...
En ese momento, llamaron al timbre. No me importó quién fuese, así que simplemente abrí. Era Carlos, ¿y ahora qué? Lo bueno es que venía solo.
Yo: Carlos yo...
Carlos: Te quiero.
Yo: Me has engañado. Ya no puedo creerte.
Dani: ____, ¿quién es? -vino a la entrada.
Carlos: No, yo no te he mentido.
Yo: ¿Y Auryn qué? ¿Eh? ¿Qué es? ¿Porque tú lo sabes mejor que nadie, verdad?
Carlos: Tuve que mentirte, no tenía otra opción.
Yo: No, Carlos, no te estaban amenazando para que me mintieras. Eres un falso, ¡te odio! -cerré de golpe.
No me puedo creer lo que acabo de hacer. Joder. Yo no le dije eso, fue mi orgullo. Habla antes que yo y dice cosas sin sentido. Le di una patada a la puerta y empecé a llorar de rabia. Ya no va a volver. No me va a hablar. Me va a odiar, pero él lo hará de verdad.
Yo: Yo no le odio... Le quiero...
Dani: Sh... Ya está -me abrazó.
Yo: Quiero que vuelva Dani...
Dani: Pero le odias.
Yo: No le odio... Lo quiero... Lo necesito aquí, ahora...
Dani: ¿Quieres que lo llame? -sacó el móvil.
Yo: Ya lo hago yo -le arrebaté el móvil y empecé a marcar.
David: Pues sí, y los churros estaban buenísimos.
Yo: Salvo por una cosa.
Dani: ¿Qué cosa?
Yo: Carlos. -Alba me miró con asco.
Alba: Tú eres tonta, tía. Mírate.
Yo: ¿Y tú qué mierdas te crees? ¿Que no me he mirado? ¿Que no sé quién soy? Porque me da a mi que la que no sabe quién es eres tú -la señalé-, porque chica, más pija y no naces.
Alba: Te has pasado imbécil.
Yo: ¿Y qué vas a hacer? ¿Pegarme? Uh, qué miedo, ¡mira cómo tiemblo! -sacudí la mano como si tuviera un tembleque o algo así.
Alba: La estás cagando.
Yo: ¿Tú? Sí, y bien cagada chavala. -le guiñé un ojo.
Se levantó y Dani a su vez. ¿Qué pretende esta? ¿Arrancarme los pelos de cuajo o qué? Por favor. Dani y Alba estuvieron discutiendo mientras Carlos y yo compartíamos miradas. Miradas en las que no diciendo nada se dice todo. Miradas que nadie puede hacer que olvide. Tengo que reconocerlo, le echaba de menos. Y mucho, pero este no era el momento de abalanzarme sobre él. Me tuve que agarrar a la silla de las ganas que tenía de abrazarle, pero no. Aún no. No sé lo que pensará él, pero también tuvo que agarrarse a la silla. Sin dejar de mirarnos, escuchábamos espectantes la pelea entre esos dos.
Alba: ¡Dile a tu asquerosa novia que me deje en paz!
Dani: ¡Dile a tu estúpido novio que le pida perdón!
Alba: ¡No me cambies de tema imbécil!
Instintivamente, Carlos agarró a Alba y yo a Dani y los sentamos. Por poco nos mira media plaza
entera.
Yo: Basta. Esto no os lleva a ninguna parte. Y yo me voy de aquí, y que no me siga nadie.
Me levanté, cogí mi bolso y me fui a mi casa. Tenía que pensar, pero no aquí. Al principio iba despacio pero luego aceleré el paso porque noté que alguien me seguía. No quería mirar para atrás así que me metí por un callejón para despistarle pero mierda... No había salida. Tuve que darme la vuelta, y entonces...
Yo: ¿Pero qué haces aquí?
Dani: Perdona si he molestado...
Yo: No has molestado -sonreí levemente.
Dani: Vamos, te llevo a tu casa.
Yo: ¿En tu coche?
Dani: Sí.
Yo: Vamos.
Nos agarramos de la mano por si veíamos a aquellos dos y me llevó hasta su coche. Subimos y arrancó. Parte del camino estuvimos en silencio hasta que puso un disco. 'Auryn' se llamaba. Dani cantaba igual que uno de los chicos y una de las voces me sonaba. Era la de Carlos. Espera, espera, espera. Detuve el disco.
Yo: Me ha mentido todo este tiempo.
Dani: ¿Qué? -parecía que no se enteraba. Detuvo el coche. Ya estábamos en mi portal.
Yo: Carlos. Él forma parte de este grupo, ¿verdad? Y tú también, y por lo que parece los demás igual, ¿no? -estaba enfadada. Y mucho.
Dani: ____…
Yo: Joder -salí del coche y cerré fuerte.
Caminé enfadada hasta mi portal. Es un falso. Un mentiroso. Es una mala persona. Lo odio. Lo odio. Lo odio. Ahora que iba a perdonarle... ¡Lo odio! Dani se bajó del coche y se quedó observándome apoyado en el coche. De los nervios, intentando abrir el portal se me cayeron las llaves. Mierda. Le pegué una patada al portal. Dani vino y me cogió las llaves. Me las dio y me abrazó. Quizá comprenda cómo estoy ahora. Quizá no. Pero es que joder... Ya no puedo creer a nadie.
Dani: No te lo dijo por miedo... -me dijo al oído.
Yo: ¿Miedo? -susurré en su hombro.
Dani: Miedo a que no le aceptaras como alguien famoso -me acarició la espalda.
Yo: Yo acepto a todo el mundo.
Dani: Pero él tenía miedo, no te ha engañado.
Yo: Dani...
Dani: Dime -noté su sonrisa en mi mejilla.
Yo: Sube a mi casa, por favor...
Dani: Vale.
Nos separamos y sonreimos. Le dio al mando del coche y echó el seguro. Abrió el portal y me dejó pasar delante. Qué caballero. Entramos a mi casa. Dejé todo en la mesa y me senté en el sofá. Él, a mi lado.
Yo: Sigo sin entenderlo...
Dani: Es simple. No quería perderte y te mintió.
Yo: Si eso lo entiendo, lo que pasa es que iba a perdonarle, pero ahora que he descubierto que me ha mentido...
Dani: Espera, espera... ¿Ibas a perdonarle? Pero si él te iba a perdonar a ti.
Yo: ¿De verdad?
Dani: Claro. Me mandó un mensaje en la bolera mientras tú tirabas.
Yo: Oh...
En ese momento, llamaron al timbre. No me importó quién fuese, así que simplemente abrí. Era Carlos, ¿y ahora qué? Lo bueno es que venía solo.
Yo: Carlos yo...
Carlos: Te quiero.
Yo: Me has engañado. Ya no puedo creerte.
Dani: ____, ¿quién es? -vino a la entrada.
Carlos: No, yo no te he mentido.
Yo: ¿Y Auryn qué? ¿Eh? ¿Qué es? ¿Porque tú lo sabes mejor que nadie, verdad?
Carlos: Tuve que mentirte, no tenía otra opción.
Yo: No, Carlos, no te estaban amenazando para que me mintieras. Eres un falso, ¡te odio! -cerré de golpe.
No me puedo creer lo que acabo de hacer. Joder. Yo no le dije eso, fue mi orgullo. Habla antes que yo y dice cosas sin sentido. Le di una patada a la puerta y empecé a llorar de rabia. Ya no va a volver. No me va a hablar. Me va a odiar, pero él lo hará de verdad.
Yo: Yo no le odio... Le quiero...
Dani: Sh... Ya está -me abrazó.
Yo: Quiero que vuelva Dani...
Dani: Pero le odias.
Yo: No le odio... Lo quiero... Lo necesito aquí, ahora...
Dani: ¿Quieres que lo llame? -sacó el móvil.
Yo: Ya lo hago yo -le arrebaté el móvil y empecé a marcar.
sábado, 26 de octubre de 2013
Capítulo ocho.
Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?
Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.
Yo: No, Dani, vámonos.
Dani: ¿Por qué? ¿Por que están Carlos y su novia? No, ____, esto no es así.
Yo: Ya, pero me da vergüenza en plan de que me llamarán fracasada porque no tengo novio... Y eso.
Dani: Pues ya verán.
Me miró algo convencido de sí mismo. No sé lo que va a hacer pero espero que no me deje en evidencia. Cuando por fin estábamos todos juntos nos presentamos los que no nos conocíamos y me cayeron bien.
Álvaro: Bueno, Dani, ¿y desde cuándo tienes una novia tan guapa?
Yo: Gracias por el cumplido pero...
Dani: Desde ayer. -sonrió cogiéndome de la cintura.
Ahora entiendo su plan. Me faltan palabras para describir la cara de Carlos. Estaba hecha un cuadro. Entre sorprendido y "me cago en todo" no sabría deciros que cara tiene ahora mismo.
Blas: Oh, qué bonito.
David: Pegan mucho.
Carlos: Pues no creo que sean novios. Quizá finjan.
Alba: Eso es cierto. Si tanto os queréis, besaros. -tragué saliva.
David: Vaya tontería. Dani nunca nos mentiría sobre temas de novias y eso. ¿Verdad Dani?
Carlos: Pero quizá esta vez sí os estén engañando. -se adelantó Carlos.
No aguanto. ¿Quieren que nos besemos? Pues nos besamos. Y Así fue. Miré a Dani con cara de "demuéstraselo" y lo hicimos. Nos besamos. No sé por qué pero me sentí bien al besarle. Pero no me puedo dejar engañar. Cuando nos separamos, Álvaro, Blas y David tenían una cara de adorabilidad muy cuqui mientras que a Carlos y a Alba la cara de impresión les llegaba hasta el suelo. Tenían los ojos abiertos como platos y la boca abierta como la de una ballena. En serio. Parecían tontos. Dani y yo nos limitábamos a mirarnos y sonreí. Gracias madre de Dani a la que no conozco por crearlo para darle celos a Carlos. JAJAJAJAJAJA espera. ¿Me seguirá gustando Carlos? Tuve que parar de pensar porque empezaron a hablar y quería enterarme.
Álvaro: Qué tierno.
David: MUY tierno.
Blas: No te va a fallar, créeme.
Carlos: O quizá sí.
Yo: ¿Te quieres ir un poquito a la mierda Carlos? ¿Qué pasa? ¿Estás celoso porque estoy con tu amigo? OOOOOOOOOOOOOOOOH PERDÓOOOOOON. Espera. No. No tengo que pedirte perdón. ¿Sabes? Vete a hacer tu vida con tu querida novia, que yo me iré a hacer la mía con Dani.
No tuve respuesta a eso. Simplemente miradas de odio por parte de él y su odiosa novia. ¿Pues sabéis que os digo? Que les den. Que se vayan a hacer su vida y que dejen la mía en paz. Joder.
Blas: ¿Queréis que vayamos a la bolera? -yo creo que lo dijo por romper la tensión que había.
David: Me parece bien.
Yo: Pero yo no es que sepa jugar...
Carlos: Pues...
Dani: Pues te ayudo yo. -le cortó la frase a Carlos.
Nos fuimos camino a la bolera. Álvaro, Blas y David iban delante, después iban Carlos y Alba y detrás de ellos, nosotros. Es asqueroso ver como esos dos se dan el lote. Yo creo que es porque saben que estoy aquí detrás.
Yo: Dan asco...
Dani: Y mucho. Pero tendremos que aguantarles.
Yo: ¿Tendremos? ¿Entonces eso quiere decir que no me vas a dejar sola?
Dani: ¡Por nada del mundo! -le abracé.
Yo: Gracias. -sonreí.
Por fin, llegamos. No había mucha gente, así que mejor. Alquilamos la pista, nos pusimos los zapatos y empezó el juego. Iba ganando Blas. Ahora es mi turno. Veremos a ver... Cogí la bola y me dispuse a tirar, pero vino Dani y me ayudó. Hicimos pleno y lo abracé de felicidad. Ahora iba Alba. La tonta fingió que se hizo daño porque la bola le pesaba mucho y le paso el turno a Carlos. Este chico ya no me da tanta pena como antes. Parece hasta tonto y todo, o quizá lo sea, quién sabe. El caso es que me da asco. No sé como pude ser su amiga. Espera... ¿Qué es eso que veo en su brazo? Oh, ¿aún tiene marcado el permanente con el que le pinté mi número? Ay madre. También hizo pleno y se sentó entre Alba y yo.
Yo: Carlos, ¿podemos hablar?
Carlos: Bueno, vale.
Nos levantamos y fuimos a hablar a una esquina. Le dije a Dani que tirara por mi si me tocaba.
Carlos: ¿Qué quieres?
Yo: ¿No se te cae la cara de vergüenza? ¿En serio?
Carlos: ¿Y por qué se me tendría que caer?
Yo: Madre mía Carlos, me tienes al lado y no te dignas a hablarme o a preguntarme qué tal. No. Eres tonto tío. ¿De verdad llegué a tenerte como amigo? ¿De verdad llegué a quererte para que luego me trates así? ¿Para que...?
Carlos: Espera, espera, espera... -me interrumpió-. ¿Me llegaste a querer?
Yo: Desde aquél día de lluvia, Carlos. -nos íbamos juntando poco a poco.
Carlos: ____...
Yo: Carlos... -íbamos a besarnos pero le detuve-, no puedo perdonarte ahora, tengo novio.
Carlos: ¿Así que lo tuyo con Dani va en serio?
Yo: ¿Y lo tuyo con Alba? -me fui.
Me volví a sentar con Dani. Ya habían acabado la partida. Nos fuimos a merendar a un café donde servían churros con chocolate. Todos ya estábamos mojando los churros en el chocolate. Estaban buenísimos pero no los disfruté como me hubiera gustado por culpa de Carlos, que no paraba de mirarme hasta que le di una patada por debajo de la mesa ya que lo tenía en frente. En ese momento reaccionó.
Álvaro: Ha sido un día completo. -dijo apoyándose en el respaldo de su silla.
David: Pues sí, y los churros estaban buenísimos.
Yo: Salvo por una cosa.
Dani: ¿Qué cosa?
Yo: Carlos. -Alba me miró con asco.
Alba: Tú eres tonta, tía. Mírate.
Yo: ¿Y tú qué mierdas te crees? ¿Que no me he mirado? ¿Que no sé quién soy? Porque me da a mi que la que no sabe quién es eres tú -la señalé-, porque chica, más pija y no naces.
Alba: Te has pasado imbécil.
Yo: ¿Y qué vas a hacer? ¿Pegarme? Uh, qué miedo, ¡mira cómo tiemblo! -sacudí la mano como si tuviera un tembleque o algo así.
Alba: La estás cagando.
Yo: ¿Tú? Sí, y bien cagada chavala. -le guiñé un ojo.
domingo, 20 de octubre de 2013
Capítulo siete.
Me levante y abrí la puerta. Nos despedimos y se fue. No está mal. Pero no es mi tipo. Qué pintas... Parece uno de esos "malotes" que sólo son gilipollas que quieren llamar la atención por ser importantes y pues no. No tiene ni puta gracia. Vaya maneras de hablar estoy sacando. Todo por culpa de Carlos. "Hala, venga, todo por culpa de Carlos", dirás. Pero es verdad. Mejor que se hubiera callado esa maldita información en su puta boca, pero ya verá. Quien ríe el último, ríe mejor.
*A la mañana siguiente...*
Si me preguntáis, no. No voy a ir hoy al instituto. ¿Para qué? ¿Para ver a esos dos dándose el lote? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, qué risa. Me levanté y me hice el desayuno. Terminé, recogí todo y me puse a ver la Mtv. No hay nada por ahora. Apagué la tele y salí a dar una vuelta y a comprar algo, que la nevera esta casi vacía. Sorpresa la que me llevé cuando vi a Dani, el amigo de Carlos, también en el supermercado.
Dani: ¡Hombre, ____! -mierda, me ha visto.
Yo: Hola...
Dani: ¿No vas a clase?
Yo: Debería preguntarte eso mismo yo a ti, ¿no?
Dani: No creo que te interese.
Yo: Ni a ti tampoco lo mio.
Dani: ¿Y si te digo que sí me interesa?
Yo: ¿Y si te digo que a mi también? -estábamos a centímetros pero me separé.
Dani: Es por lo de Carlos, ¿verdad?
Yo: No podría ser por otra cosa, ¿y tú qué?
Dani: No tenía ganas. -terminamos de comprar los dos y fuimos a dar una vuelta.
Yo: Ya, claro, y así de fácil, ¿no?
Dani: Claro.
Yo: No, oscuro. No tiene sentido. Eres tonto. Estás perdiendo un día de clase. Un día en el que te pueden mandar mas de tropecientos deberes. Un día en el que puedes tener un examen. Un día de clases, que quizá no sea normal y te manden trabajos extra. Y es que no te das cuenta. O eso es lo que parece al menos. Vas a ser un inculto.
Dani: ¿Puedo decirte una cosa? No te lo tomes a mal.
Yo: Adelante.
Dani: Lo que me acabas de decir, te lo deberías aplicar a ti también. -me quedé de piedra. Es increíble. Estoy haciendo lo mismo que él. Faltar a clase.
Yo: Mierda. Qué tonta soy... -le mandaron un mensaje-. ¿Quién es?
Dani: Es Carlos, normal, es la hora del recreo. -me estaba acompañando a casa.
Yo: ¿Y qué dice? -abrí la puerta del portal.
Dani: Que su amiga hoy a faltado, osease, tú.
Yo: No soy su amiga. -al poco, llegamos a mi casa. Dejé la compra en la cocina y él sus bolsas en la entrada y nos sentamos en el sofá.
Dani: Es una tontería. ¿Vas a dejar de ser su amiga por que está con Alba?
Yo: Es que tú no sabes lo que de verdad a pasado entre nosotros.
Dani: Tengo tiempo para que me lo cuentes... Si quieres.
Yo: Es que no lo entiendo... Todos esos besos y esos abrazos. El día que nos quedamos encerrados en el ascensor. Aquél día de lluvia... Ahora parece que todo ha sido un sueño. Un maldito sueño. Un sueño del que debería de haber despertado pero no, no lo hice. ¿Que por qué? No lo sé, supongo que lo que me estaba pasando era nuevo para mi. Pero ya no puedo confiar en nadie más. Y menos en un chico.
Dani: ¿Eso quiere decir que conmigo no tienes confianza? ¿Que no confías en mi?
Yo: No, Dani... Pero entiende que te conocí ayer. Aún no te conozco lo suficientemente bien como para contártelo todo. Supongo que con el tiempo, y si no me fallas, podría tener confianza contigo. -sonreí.
Dani: Me alegro.
Yo: ¿Sigues hablando con Carlos?
Dani: Claro, ¿quieres que le diga algo?
Yo: Por supuesto. Dile que qué amiga, porque ya no la tiene. Si te pregunta por qué, dile que estás conmigo y te lo he dicho yo.
Dani: Qué mala...
Yo: Nah, jajajaja.
Dani: Vale, a ver, dice que... Uh...
Yo: ¿Qué dice? ¿Qué dice?
Dani: Que él tampoco es tu amigo. Que se juntó contigo porque te veía sola y le dabas pena. Que eres muy rara, un poco tonta y que te den por culo. Oye lo de que dabas pena no lo entiend... Eh, no, no, no llores. -me abrazó.
Lo sabía. Mis padres tenían razón. Debería de haber seguido sola, pero no. Me tuve que dejar llevar. Esto es lo que menos me gusta. Llorar por alguien a quién no lo importo nada, alguien que no derramará ni una puta lágrima por mi. Y yo pues, como una tonta, dejando lágrimas en la camiseta de Dani. Es que no. No me entra en la cabeza, en serio.
Dani: Venga, para ya... Por favor. -me acariciaba el pelo.
Yo: Es que... Era mi único amigo, estaba sola, he pasado por muchas cosas malas y él ha sido el único que me ha defendido y... Ahora... -me separé de él y le miré a los ojos. Los míos estarán rojos seguramente.
Dani: Ahora me tienes a mi.
Yo: ¿De verdad?
Dani: De verdad.
Yo: ¿Me fallarás?
Dani: Nunca.
Yo: El problema es que eres amigo de Carlos.
Dani: Pues le mando a que se de un paseo con su novia, que para eso tiene, ¿no? -reí a ese comentario-. Un momento, me llaman.
Se levantó y fue a la cocina. Me quedé sola, pensando e intentando asimilar lo que me estaba pasando. Por un lado, ya tengo un enemigo más, o eso creo. Por otro, tengo a un amigo que nunca me va a fallar. Al rato vino.
Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?
Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.
*A la mañana siguiente...*
Si me preguntáis, no. No voy a ir hoy al instituto. ¿Para qué? ¿Para ver a esos dos dándose el lote? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, qué risa. Me levanté y me hice el desayuno. Terminé, recogí todo y me puse a ver la Mtv. No hay nada por ahora. Apagué la tele y salí a dar una vuelta y a comprar algo, que la nevera esta casi vacía. Sorpresa la que me llevé cuando vi a Dani, el amigo de Carlos, también en el supermercado.
Dani: ¡Hombre, ____! -mierda, me ha visto.
Yo: Hola...
Dani: ¿No vas a clase?
Yo: Debería preguntarte eso mismo yo a ti, ¿no?
Dani: No creo que te interese.
Yo: Ni a ti tampoco lo mio.
Dani: ¿Y si te digo que sí me interesa?
Yo: ¿Y si te digo que a mi también? -estábamos a centímetros pero me separé.
Dani: Es por lo de Carlos, ¿verdad?
Yo: No podría ser por otra cosa, ¿y tú qué?
Dani: No tenía ganas. -terminamos de comprar los dos y fuimos a dar una vuelta.
Yo: Ya, claro, y así de fácil, ¿no?
Dani: Claro.
Yo: No, oscuro. No tiene sentido. Eres tonto. Estás perdiendo un día de clase. Un día en el que te pueden mandar mas de tropecientos deberes. Un día en el que puedes tener un examen. Un día de clases, que quizá no sea normal y te manden trabajos extra. Y es que no te das cuenta. O eso es lo que parece al menos. Vas a ser un inculto.
Dani: ¿Puedo decirte una cosa? No te lo tomes a mal.
Yo: Adelante.
Dani: Lo que me acabas de decir, te lo deberías aplicar a ti también. -me quedé de piedra. Es increíble. Estoy haciendo lo mismo que él. Faltar a clase.
Yo: Mierda. Qué tonta soy... -le mandaron un mensaje-. ¿Quién es?
Dani: Es Carlos, normal, es la hora del recreo. -me estaba acompañando a casa.
Yo: ¿Y qué dice? -abrí la puerta del portal.
Dani: Que su amiga hoy a faltado, osease, tú.
Yo: No soy su amiga. -al poco, llegamos a mi casa. Dejé la compra en la cocina y él sus bolsas en la entrada y nos sentamos en el sofá.
Dani: Es una tontería. ¿Vas a dejar de ser su amiga por que está con Alba?
Yo: Es que tú no sabes lo que de verdad a pasado entre nosotros.
Dani: Tengo tiempo para que me lo cuentes... Si quieres.
Yo: Es que no lo entiendo... Todos esos besos y esos abrazos. El día que nos quedamos encerrados en el ascensor. Aquél día de lluvia... Ahora parece que todo ha sido un sueño. Un maldito sueño. Un sueño del que debería de haber despertado pero no, no lo hice. ¿Que por qué? No lo sé, supongo que lo que me estaba pasando era nuevo para mi. Pero ya no puedo confiar en nadie más. Y menos en un chico.
Dani: ¿Eso quiere decir que conmigo no tienes confianza? ¿Que no confías en mi?
Yo: No, Dani... Pero entiende que te conocí ayer. Aún no te conozco lo suficientemente bien como para contártelo todo. Supongo que con el tiempo, y si no me fallas, podría tener confianza contigo. -sonreí.
Dani: Me alegro.
Yo: ¿Sigues hablando con Carlos?
Dani: Claro, ¿quieres que le diga algo?
Yo: Por supuesto. Dile que qué amiga, porque ya no la tiene. Si te pregunta por qué, dile que estás conmigo y te lo he dicho yo.
Dani: Qué mala...
Yo: Nah, jajajaja.
Dani: Vale, a ver, dice que... Uh...
Yo: ¿Qué dice? ¿Qué dice?
Dani: Que él tampoco es tu amigo. Que se juntó contigo porque te veía sola y le dabas pena. Que eres muy rara, un poco tonta y que te den por culo. Oye lo de que dabas pena no lo entiend... Eh, no, no, no llores. -me abrazó.
Lo sabía. Mis padres tenían razón. Debería de haber seguido sola, pero no. Me tuve que dejar llevar. Esto es lo que menos me gusta. Llorar por alguien a quién no lo importo nada, alguien que no derramará ni una puta lágrima por mi. Y yo pues, como una tonta, dejando lágrimas en la camiseta de Dani. Es que no. No me entra en la cabeza, en serio.
Dani: Venga, para ya... Por favor. -me acariciaba el pelo.
Yo: Es que... Era mi único amigo, estaba sola, he pasado por muchas cosas malas y él ha sido el único que me ha defendido y... Ahora... -me separé de él y le miré a los ojos. Los míos estarán rojos seguramente.
Dani: Ahora me tienes a mi.
Yo: ¿De verdad?
Dani: De verdad.
Yo: ¿Me fallarás?
Dani: Nunca.
Yo: El problema es que eres amigo de Carlos.
Dani: Pues le mando a que se de un paseo con su novia, que para eso tiene, ¿no? -reí a ese comentario-. Un momento, me llaman.
Se levantó y fue a la cocina. Me quedé sola, pensando e intentando asimilar lo que me estaba pasando. Por un lado, ya tengo un enemigo más, o eso creo. Por otro, tengo a un amigo que nunca me va a fallar. Al rato vino.
Dani: ____.
Yo: Dime.
Dani: ¿Te quieres venir al parque ahora? Conocerás a otros amigos míos... Y de Carlos.
Yo: Venga, vale, ¿por qué no?
Al parque al que íbamos estaba enfrente de mi casa. Se podía ver desde mi ventana, vaya. Ya es la hora de salir del instituto y espero que no esté Carlos. Y es que como esté... Pues no sé. Le atacaré a lo salvaje, JAJAJA.
jueves, 17 de octubre de 2013
Capítulo seis.
Hola, bueno, antes de empezar el capítulo quería pediros perdón por haber estado SIGLOS sin escribir, pero es que he tenido muchas crisis y bueno, he pasado por momentos difíciles. Me están pasando cosas que no deberían y sufro en silencio así que si notáis que me paso un poco en insultos en el capítulo POR FAVOR perdonadme. De verdad.
Otra cosa.
Este capítulo va para mi amiga Marta que, por su cumpleaños, me dijo que escribiese pero no pude y, bueno, aunque sea un poco tarde, esto, va para ti :)
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Me senté en mi sitio y esperé a Carlos. Llegó a los pocos segundos de sentarme. Iba con esas cuatro todab... ¿¡Pero qué hace!? Su sitio esta aquí, ¡a mi lado! No entre Alba y Carmen... Mierda. Qué hago, ¿me levanto? No. Lo mejor será no liarla. Si preguntáis sí, estoy enfadada. Y mucho. Es mi amigo, no el de esas. Me cago en todo joder. Encima se me sienta al lado Raúl. Oh, sí, bien, voy a intentar vengarme...
Yo: Raúl, si has venido aquí a insultarme, ya puedes empezar.
Raúl: No, no he venido a eso...
Yo: ¿Entonces?
Raúl: Me he peleado con mis amigos y bueno... Veo que tú con Carlos igual.
Yo: No me he peleado con nadie. Sólo es que el muy idiota se ha ido a sentar con esas... -agaché la cabeza.
Raúl: Bueno, no estás sola, aquí estoy yo.
Yo: ¿De verdad que no es ningún plan?
Raúl: No. -sonrió y abrió los brazos para que le abrazara.
Extrañada, le abracé. En ese momento, Raúl me susurró que Carlos nos estaba mirando. Entonces, sonreí y lo abracé más fuerte. El se dio cuenta de que quería vengarme y se rió. Nos separamos y miré a Carlos. Venía para acá, un poco molesto quizá.
Carlos: ¿Qué haces ____? ¿Es tu amigo? ¿Te ha hecho algo? -Raúl se limitaba a reírse y Carlos cada vez más enfadado.
Yo: Carlos, ¿no estabas con tus amigas? ¡Pues vete con ellas!
Carlos: ¿Eso es lo que quieres? ¿Que te deje sola? Eres mi amig...
Yo: Para. No lo digas. Ya no lo somos, ¿entendiste? Los amigos nunca abandonan y tú has hecho lo contrario. Vete con esas dos ya si no quieres tener problemas conmigo.
Carlos: ¿Te aplaudo?
Yo: No me vaciles. -me levanté.
Raúl: Está tardando mucho el profesor... ¿no?
Carlos: No te vacilo, es una pregunta. -estábamos demasiado juntos.
Yo: Eres un imbécil.
Carlos: Y tú una idiota... -con una mano, me cogió de la cintura y me trajo hacia él. Me susurró al oído.- Pero te quiero.
No sé por qué pero sonreí, me mordí el labio y le agarré por la camiseta. Nuestros labios se rozaron pero, no le iba a dejar besarme. Al menos, aquí no.
Carlos: ¿Estás enfadada?
Yo: Puede...
Carlos: ¿Quieres que me siente contigo? -me miró a los ojos y dejé de agarrarle la camiseta.
Yo: Vale... -sonreí y me fui a mi sitio.
Entró al fin el profesor. Carlos ya se sentó a mi lado. Ahora tocaba Plástica y hoy pintábamos con pintura. Mirándolo por el lado bueno, es una buena escusa para manchar a Carlos. El profesor dejó las pinturas en la mesa y explicó lo que teníamos que hacer. Cada uno cogió un lienzo de los que el profesor también dejo en la mesa y nos pusimos manos a la obra. Esta vez, Carlos estaba distraído así que mojé mi pincel en pistura azul y se lo restregué por el brazo. El muy tonto no se dio cuenta hasta que me vio riéndome como una subnormal.
{...}
Oh, mierda, ahora Matemáticas... Encima hay examen y yo pues no he estudiado mucho y eso... Veremos a ver como sale. Al rato, noté una voz...
X: ¡Psss!
Yo: ¿Qué...? -miré a mi lado. Mierda. Era Raúl.
Raúl: Dime la cuatro...
Yo: Nos van a pillar...
Raúl: ¡Que me la digas estúpida...!
Yo: ¡Pues no me sale del...! -Carlos tiró un lápiz a posta a mi lado y tosió. Tonto...- Toma, anda. -Se lo di.
Carlos: Sigue con tu examen, anda.
Yo: Lo intentaré.
{...}
Ya, por fin, en casa. Esta un poco nublado, no se por qué. Tenía unos cuantos deberes así que en cuanto terminé de comer, me puse ha hacerlos pero CLARO, ya empezó Carlos a mandarme mensajes.
Carlos: ¡¡____!!
Yo: Dime, dime.
Carlos: Es algo importante, estoy nervioso...
Yo: ¡¡Dimeloooooooooo!! ¡¡Me muero de intrigaaaaaaaaaaa!!
Carlos: Estoy saliendo con Alba.
Era de esperar. Pero no así, joder. No le respondí. Apagué el móvil y lo subí a la estantería. No tengo ganas de hacer los deberes, mañana no iré a clases. Abrí el ordenador y puse mi blog. Sí, tengo uno. No es un blog, es simplemente como un diario público. No lo lee nadie, o eso creo. Sencillamente, nadie sabe de su existencia. Me dispuse a subir la entrada número 34. Sí, llevo 34 días escribiendo esto. Es el único sitio donde me puedo desahogar. A los 20 minutos la colgué. Apagué el ordenador y me tiré en la cama. No voy a mover ni un sólo dedo en toda la puta tarde. Y es que me da igual. Tengo ganas de romper algo pero no, no debo o mis padres me matarán. Note unas cosquillas en mis pies. Era Peluso. Debió notarme mal cuando se acurrucó a mi lado mirándome fijamente. Este gato sabe mucho y siempre lo he dicho y lo diré. Llamaron al portero. ¿Quién será? Me levanté a duras penas y descolgué el telefonillo.
Yo: ¿Sí?
X: Está aquí Carlos, Carlos Marco.
Yo: No, no está, ¿quién eres?
X: Soy un amigo suyo, Dani, ¿y tú?
Yo: ____, ah, y no está aquí.
Dani: ¿Y dónde está? -este tío me está tocando lo que no me tiene que tocar, joder, qué pesado.
Yo: ¡Y yo que se! ¡Con su novia supongo!
Dani: Ah, ¿que tiene?
Yo: Desgraciadamente y para nuestra sorpresa, sí.
Dani: Creo que nos interesa hablar, ábreme.
"¿Por qué no?" me dije a mi misma y le abrí. Le estaba esperando con la puerta abierta. Me saludo, se presento mejor y entró. Era amigo de Carlos, claro. Nos sentamos en el sofá.
Yo: ¿Quieres algo?
Dani: Sólo he venido a hablar.
Yo: Pues tardas.
Dani: Explícame eso de que Carlos tiene novia.
Yo: Pues una de nuestro instituto, Alba, no sé si...
Dani: Puf, vale, sí, sigue.
Yo: Pues eso. Me lo ha dicho por WhatsApp y he apagado el móvil. No voy a cogerlo hasta dentro de no sé cuanto tiempo.
Dani: ¿Te gusta mi amigo?
Yo: Quién sabe. La gente cambia. Ahora a lo mejor te digo que no y dentro de tres semanas te digo que me encanta. No lo sé. Todo pasa por algo y quién sabe si lo querré volver a ver. Después de todo lo que hemos pasado, esto no ha tenido ni puta gracia. Pero así es la vida. Ya valorará las cosas. Tiempo al tiempo como dice mi madre.
Dani: Estoy... De piedra.
Yo: Acostúmbrate.
Dani: ¿Eso significa que nos volveremos a ver?
Yo: No digo nada y lo digo todo.
Dani: Me dejas perplejo, de verdad.
Yo: Tendrás que soportarme.
Dani: Los días que haga falta.
Yo: Adiós.
Me levante y abrí la puerta. Nos despedimos y se fue. No está mal. Pero no es mi tipo. Qué pintas... Parece uno de esos "malotes" que sólo son gilipollas que quieren llamar la atención por ser importantes y pues no. No tiene ni puta gracia. Vaya maneras de hablar estoy sacando. Todo por culpa de Carlos. "Hala, venga, todo por culpa de Carlos", dirás. Pero es verdad. Mejor que se hubiera callado esa maldita información en su puta boca, pero ya verá. Quien ríe el último, ríe mejor.
Otra cosa.
Este capítulo va para mi amiga Marta que, por su cumpleaños, me dijo que escribiese pero no pude y, bueno, aunque sea un poco tarde, esto, va para ti :)
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Me senté en mi sitio y esperé a Carlos. Llegó a los pocos segundos de sentarme. Iba con esas cuatro todab... ¿¡Pero qué hace!? Su sitio esta aquí, ¡a mi lado! No entre Alba y Carmen... Mierda. Qué hago, ¿me levanto? No. Lo mejor será no liarla. Si preguntáis sí, estoy enfadada. Y mucho. Es mi amigo, no el de esas. Me cago en todo joder. Encima se me sienta al lado Raúl. Oh, sí, bien, voy a intentar vengarme...
Yo: Raúl, si has venido aquí a insultarme, ya puedes empezar.
Raúl: No, no he venido a eso...
Yo: ¿Entonces?
Raúl: Me he peleado con mis amigos y bueno... Veo que tú con Carlos igual.
Yo: No me he peleado con nadie. Sólo es que el muy idiota se ha ido a sentar con esas... -agaché la cabeza.
Raúl: Bueno, no estás sola, aquí estoy yo.
Yo: ¿De verdad que no es ningún plan?
Raúl: No. -sonrió y abrió los brazos para que le abrazara.
Extrañada, le abracé. En ese momento, Raúl me susurró que Carlos nos estaba mirando. Entonces, sonreí y lo abracé más fuerte. El se dio cuenta de que quería vengarme y se rió. Nos separamos y miré a Carlos. Venía para acá, un poco molesto quizá.
Carlos: ¿Qué haces ____? ¿Es tu amigo? ¿Te ha hecho algo? -Raúl se limitaba a reírse y Carlos cada vez más enfadado.
Yo: Carlos, ¿no estabas con tus amigas? ¡Pues vete con ellas!
Carlos: ¿Eso es lo que quieres? ¿Que te deje sola? Eres mi amig...
Yo: Para. No lo digas. Ya no lo somos, ¿entendiste? Los amigos nunca abandonan y tú has hecho lo contrario. Vete con esas dos ya si no quieres tener problemas conmigo.
Carlos: ¿Te aplaudo?
Yo: No me vaciles. -me levanté.
Raúl: Está tardando mucho el profesor... ¿no?
Carlos: No te vacilo, es una pregunta. -estábamos demasiado juntos.
Yo: Eres un imbécil.
Carlos: Y tú una idiota... -con una mano, me cogió de la cintura y me trajo hacia él. Me susurró al oído.- Pero te quiero.
No sé por qué pero sonreí, me mordí el labio y le agarré por la camiseta. Nuestros labios se rozaron pero, no le iba a dejar besarme. Al menos, aquí no.
Carlos: ¿Estás enfadada?
Yo: Puede...
Carlos: ¿Quieres que me siente contigo? -me miró a los ojos y dejé de agarrarle la camiseta.
Yo: Vale... -sonreí y me fui a mi sitio.
Entró al fin el profesor. Carlos ya se sentó a mi lado. Ahora tocaba Plástica y hoy pintábamos con pintura. Mirándolo por el lado bueno, es una buena escusa para manchar a Carlos. El profesor dejó las pinturas en la mesa y explicó lo que teníamos que hacer. Cada uno cogió un lienzo de los que el profesor también dejo en la mesa y nos pusimos manos a la obra. Esta vez, Carlos estaba distraído así que mojé mi pincel en pistura azul y se lo restregué por el brazo. El muy tonto no se dio cuenta hasta que me vio riéndome como una subnormal.
{...}
Oh, mierda, ahora Matemáticas... Encima hay examen y yo pues no he estudiado mucho y eso... Veremos a ver como sale. Al rato, noté una voz...
X: ¡Psss!
Yo: ¿Qué...? -miré a mi lado. Mierda. Era Raúl.
Raúl: Dime la cuatro...
Yo: Nos van a pillar...
Raúl: ¡Que me la digas estúpida...!
Yo: ¡Pues no me sale del...! -Carlos tiró un lápiz a posta a mi lado y tosió. Tonto...- Toma, anda. -Se lo di.
Carlos: Sigue con tu examen, anda.
Yo: Lo intentaré.
{...}
Ya, por fin, en casa. Esta un poco nublado, no se por qué. Tenía unos cuantos deberes así que en cuanto terminé de comer, me puse ha hacerlos pero CLARO, ya empezó Carlos a mandarme mensajes.
Carlos: ¡¡____!!
Yo: Dime, dime.
Carlos: Es algo importante, estoy nervioso...
Yo: ¡¡Dimeloooooooooo!! ¡¡Me muero de intrigaaaaaaaaaaa!!
Carlos: Estoy saliendo con Alba.
Era de esperar. Pero no así, joder. No le respondí. Apagué el móvil y lo subí a la estantería. No tengo ganas de hacer los deberes, mañana no iré a clases. Abrí el ordenador y puse mi blog. Sí, tengo uno. No es un blog, es simplemente como un diario público. No lo lee nadie, o eso creo. Sencillamente, nadie sabe de su existencia. Me dispuse a subir la entrada número 34. Sí, llevo 34 días escribiendo esto. Es el único sitio donde me puedo desahogar. A los 20 minutos la colgué. Apagué el ordenador y me tiré en la cama. No voy a mover ni un sólo dedo en toda la puta tarde. Y es que me da igual. Tengo ganas de romper algo pero no, no debo o mis padres me matarán. Note unas cosquillas en mis pies. Era Peluso. Debió notarme mal cuando se acurrucó a mi lado mirándome fijamente. Este gato sabe mucho y siempre lo he dicho y lo diré. Llamaron al portero. ¿Quién será? Me levanté a duras penas y descolgué el telefonillo.
Yo: ¿Sí?
X: Está aquí Carlos, Carlos Marco.
Yo: No, no está, ¿quién eres?
X: Soy un amigo suyo, Dani, ¿y tú?
Yo: ____, ah, y no está aquí.
Dani: ¿Y dónde está? -este tío me está tocando lo que no me tiene que tocar, joder, qué pesado.
Yo: ¡Y yo que se! ¡Con su novia supongo!
Dani: Ah, ¿que tiene?
Yo: Desgraciadamente y para nuestra sorpresa, sí.
Dani: Creo que nos interesa hablar, ábreme.
"¿Por qué no?" me dije a mi misma y le abrí. Le estaba esperando con la puerta abierta. Me saludo, se presento mejor y entró. Era amigo de Carlos, claro. Nos sentamos en el sofá.
Yo: ¿Quieres algo?
Dani: Sólo he venido a hablar.
Yo: Pues tardas.
Dani: Explícame eso de que Carlos tiene novia.
Yo: Pues una de nuestro instituto, Alba, no sé si...
Dani: Puf, vale, sí, sigue.
Yo: Pues eso. Me lo ha dicho por WhatsApp y he apagado el móvil. No voy a cogerlo hasta dentro de no sé cuanto tiempo.
Dani: ¿Te gusta mi amigo?
Yo: Quién sabe. La gente cambia. Ahora a lo mejor te digo que no y dentro de tres semanas te digo que me encanta. No lo sé. Todo pasa por algo y quién sabe si lo querré volver a ver. Después de todo lo que hemos pasado, esto no ha tenido ni puta gracia. Pero así es la vida. Ya valorará las cosas. Tiempo al tiempo como dice mi madre.
Dani: Estoy... De piedra.
Yo: Acostúmbrate.
Dani: ¿Eso significa que nos volveremos a ver?
Yo: No digo nada y lo digo todo.
Dani: Me dejas perplejo, de verdad.
Yo: Tendrás que soportarme.
Dani: Los días que haga falta.
Yo: Adiós.
Me levante y abrí la puerta. Nos despedimos y se fue. No está mal. Pero no es mi tipo. Qué pintas... Parece uno de esos "malotes" que sólo son gilipollas que quieren llamar la atención por ser importantes y pues no. No tiene ni puta gracia. Vaya maneras de hablar estoy sacando. Todo por culpa de Carlos. "Hala, venga, todo por culpa de Carlos", dirás. Pero es verdad. Mejor que se hubiera callado esa maldita información en su puta boca, pero ya verá. Quien ríe el último, ríe mejor.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Capítulo cinco.
Carlos: ____ no te enfades anda.
Yo: No hagas eso más, eh.
Carlos: Vale. -reímos.
Empezamos a saltar un poco pero nada. No venía la luz, el ascensor no bajaba... Seguíamos encerrados. Me cansé de estar de pie y me senté en el suelo con las piernas estiradas. Carlos hizo igual.
Yo: ¿Y ahora qué?
Carlos: A esperar.
Yo: Puf...
Carlos: Tranquila, ya verás que viene cuando menos te lo esperes.
Yo: Claro. -me levanté- Pues yo no espero que venga ahora y sigue sin venir.
Carlos: No seas tonta. -se levantó- Ya verás.
Yo: Ya pero... -estábamos muy cerca... Mierda, me pierdo en sus ojos.
Carlos: Pero... -me agarró de la cintura.
Yo: Pero nada.
Me pegó más a él y empezamos a besarnos. Otra vez a pasado lo mismo. Empezó a meter su mano por mi espalda por dentro de la camiseta. Iba a desabrocharme el sujetador pero le paré. Le apreté los brazos y los sacó. ¿Qué pretende? Paramos de besarnos y como si nada hubiera pasado, nos volvimos a sentar en el suelo.
Yo: Me aburro mucho...
Carlos: Yo tengo aquí mi móvil.
Yo: Y yo. Pero por lo menos el mío aquí no coge cobertura.
Carlos: Pues el mío sí.
Yo: Normal, tienes un iPhone.
Carlos: ¿Quieres jugar?
Yo: A qué.
Carlos: Al Candy Crush.
Yo: ¡Trae! -le intenté coger el móvil pero acabé sentada encima suya- Dámelo.
Carlos: Ni hablar. Mi móvil no lo toca NADIE.
Yo: Pero yo no soy nadie, soy ____.
Carlos: Pues mi móvil no lo toca ____.
Yo: Pero ahora me llamo Nadie.
Carlos: Deja las tonterías anda.
Yo: Dámelo por fa... -lo abracé.
Carlos: No sé...
Yo: Por fa... -le metí la mano en el bolsillo y saqué su móvil- ¡¡Lo tengo!!
Carlos: ¡¡Dámelo!!
Yo: Hostia...
Carlos: Qué ha pasado...
Yo: Que ya son las diez de la noche... Con razón tengo hambre.
Carlos: Mierda... -se dio un capón en la frente.
Yo: TENGO HAMBRE.
Carlos: Te aguantas.
Y así pasamos hasta las doce. A esa hora vino la luz por fin. Como no aguantamos, nos quedamos dormidos en el ascensor. Yo con la cabeza echada en el hombro de Carlos y él con su brazo por mi hombro. A las 2:00 más o menos me desperté. El ascensor se quedó con la puerta abierta en mi planta. Desperté al rubio y nos levantamos. Le dije que se quedase en mi casa a dormir y el, aceptó. Entramos. Peluso estaba dormido en el sofá. Fuimos a mi cuarto y destapé la cama. Carlos me dijo que él se iba a dormir al sofá y yo le dije que hiciera lo que quisiese. Me metí en la cama y me dormí al rato. A las 5:00 de la mañana de desvelé. Varias veces intenté quedarme dormida pero nada, sólo hacía la croqueta en la cama. Me levanté y abrí la puerta del salón. Y ahí estaba Carlos, dormido boca abajo con el cojín en a cara. Me senté a su lado despacio para no hacer ruido. Se movió un poco y se quedó boca arriba de lado. Me reí y abrió un ojo.
Carlos: Qué te pasa... -dijo adormilado.
Yo: No puedo dormir y hay que despertarse luego para ir al instituto...
Carlos: Ven anda. -me hizo una señal y me tumbé a su lado. Me pasó el brazo el brazo por encima de la cintura y me quedé mirándole.
Yo: Dentro de unas horas tenemos que...
Carlos: Calla. -me pegó más a él y nos quedamos abrazos.
{...}
Yo: ¡Va, Carlos, que llegamos tarde! -lo zarandeé.
Carlos: ¿Qué haces ya arreglada? -se incorporó.
Yo: Venga, vamos a tu casa a coger la mochila y te arreglas un poco. -dije peinándole el pelo con mi mano.
Carlos: Vale, vamos.
Se levantó, se puso sus zapatos, cogí mi mochila y salimos hacia su casa. No quedaba muy lejos de la mía. Le dije que le esperaría abajo y algo confundido, aceptó. Vi cómo subía por el ascensor de su portal. Yo estaba fuera, en la calle, esperándole, cuando pasaron las niñas de mi clase. Agaché la cabeza pero demasiado tarde, ya estaban a mi lado.
Alba: ¿Qué haces aquí?
Carmen: ¿A quién esperas?
Yo: A...
Sara: ¡¡CARLOS!! -me giré y ahí lo vi, abriendo el portal.
Carlos: Hola...
Yo: Aún sigues dormido, ¿no? Despierta anda. -le di una colleja y se rió.
Teresa: Carlos vente con nosotras.
Carlos: Pero...
No le dio tiempo a reaccionar cuando las cuatro le rodearon y se lo llevaron. Me quedé petrificada pero bueno, estaba acorralado, no podía hacer nada. Esperé a que doblaran la esquina pero no, no pude y salí corriendo para que nadie me viera sola, como siempre. Llegué a la puerta del instituto un poco cansada, pero tomé aire y entré. Subí a clase y estaba la mitad casi. Me senté en mi sitio y esperé a Carlos. Llegó a los pocos segundos de sentarme. Iba con esas cuatro todab... ¿¡Pero qué hace!? Su sitio esta aquí, ¡a mi lado! No entre Alba y Carmen... Mierda. Qué hago, ¿me levanto? No. Lo mejor será no liarla. Si preguntáis sí, estoy enfadada. Y mucho. Es mi amigo, no el de esas. Me cago en todo joder. Encima se me sienta al lado Raúl. Oh, sí, bien, voy a intentar vengarme...
Yo: No hagas eso más, eh.
Carlos: Vale. -reímos.
Empezamos a saltar un poco pero nada. No venía la luz, el ascensor no bajaba... Seguíamos encerrados. Me cansé de estar de pie y me senté en el suelo con las piernas estiradas. Carlos hizo igual.
Yo: ¿Y ahora qué?
Carlos: A esperar.
Yo: Puf...
Carlos: Tranquila, ya verás que viene cuando menos te lo esperes.
Yo: Claro. -me levanté- Pues yo no espero que venga ahora y sigue sin venir.
Carlos: No seas tonta. -se levantó- Ya verás.
Yo: Ya pero... -estábamos muy cerca... Mierda, me pierdo en sus ojos.
Carlos: Pero... -me agarró de la cintura.
Yo: Pero nada.
Me pegó más a él y empezamos a besarnos. Otra vez a pasado lo mismo. Empezó a meter su mano por mi espalda por dentro de la camiseta. Iba a desabrocharme el sujetador pero le paré. Le apreté los brazos y los sacó. ¿Qué pretende? Paramos de besarnos y como si nada hubiera pasado, nos volvimos a sentar en el suelo.
Yo: Me aburro mucho...
Carlos: Yo tengo aquí mi móvil.
Yo: Y yo. Pero por lo menos el mío aquí no coge cobertura.
Carlos: Pues el mío sí.
Yo: Normal, tienes un iPhone.
Carlos: ¿Quieres jugar?
Yo: A qué.
Carlos: Al Candy Crush.
Yo: ¡Trae! -le intenté coger el móvil pero acabé sentada encima suya- Dámelo.
Carlos: Ni hablar. Mi móvil no lo toca NADIE.
Yo: Pero yo no soy nadie, soy ____.
Carlos: Pues mi móvil no lo toca ____.
Yo: Pero ahora me llamo Nadie.
Carlos: Deja las tonterías anda.
Yo: Dámelo por fa... -lo abracé.
Carlos: No sé...
Yo: Por fa... -le metí la mano en el bolsillo y saqué su móvil- ¡¡Lo tengo!!
Carlos: ¡¡Dámelo!!
Yo: Hostia...
Carlos: Qué ha pasado...
Yo: Que ya son las diez de la noche... Con razón tengo hambre.
Carlos: Mierda... -se dio un capón en la frente.
Yo: TENGO HAMBRE.
Carlos: Te aguantas.
Y así pasamos hasta las doce. A esa hora vino la luz por fin. Como no aguantamos, nos quedamos dormidos en el ascensor. Yo con la cabeza echada en el hombro de Carlos y él con su brazo por mi hombro. A las 2:00 más o menos me desperté. El ascensor se quedó con la puerta abierta en mi planta. Desperté al rubio y nos levantamos. Le dije que se quedase en mi casa a dormir y el, aceptó. Entramos. Peluso estaba dormido en el sofá. Fuimos a mi cuarto y destapé la cama. Carlos me dijo que él se iba a dormir al sofá y yo le dije que hiciera lo que quisiese. Me metí en la cama y me dormí al rato. A las 5:00 de la mañana de desvelé. Varias veces intenté quedarme dormida pero nada, sólo hacía la croqueta en la cama. Me levanté y abrí la puerta del salón. Y ahí estaba Carlos, dormido boca abajo con el cojín en a cara. Me senté a su lado despacio para no hacer ruido. Se movió un poco y se quedó boca arriba de lado. Me reí y abrió un ojo.
Carlos: Qué te pasa... -dijo adormilado.
Yo: No puedo dormir y hay que despertarse luego para ir al instituto...
Carlos: Ven anda. -me hizo una señal y me tumbé a su lado. Me pasó el brazo el brazo por encima de la cintura y me quedé mirándole.
Yo: Dentro de unas horas tenemos que...
Carlos: Calla. -me pegó más a él y nos quedamos abrazos.
{...}
Yo: ¡Va, Carlos, que llegamos tarde! -lo zarandeé.
Carlos: ¿Qué haces ya arreglada? -se incorporó.
Yo: Venga, vamos a tu casa a coger la mochila y te arreglas un poco. -dije peinándole el pelo con mi mano.
Carlos: Vale, vamos.
Se levantó, se puso sus zapatos, cogí mi mochila y salimos hacia su casa. No quedaba muy lejos de la mía. Le dije que le esperaría abajo y algo confundido, aceptó. Vi cómo subía por el ascensor de su portal. Yo estaba fuera, en la calle, esperándole, cuando pasaron las niñas de mi clase. Agaché la cabeza pero demasiado tarde, ya estaban a mi lado.
Alba: ¿Qué haces aquí?
Carmen: ¿A quién esperas?
Yo: A...
Sara: ¡¡CARLOS!! -me giré y ahí lo vi, abriendo el portal.
Carlos: Hola...
Yo: Aún sigues dormido, ¿no? Despierta anda. -le di una colleja y se rió.
Teresa: Carlos vente con nosotras.
Carlos: Pero...
No le dio tiempo a reaccionar cuando las cuatro le rodearon y se lo llevaron. Me quedé petrificada pero bueno, estaba acorralado, no podía hacer nada. Esperé a que doblaran la esquina pero no, no pude y salí corriendo para que nadie me viera sola, como siempre. Llegué a la puerta del instituto un poco cansada, pero tomé aire y entré. Subí a clase y estaba la mitad casi. Me senté en mi sitio y esperé a Carlos. Llegó a los pocos segundos de sentarme. Iba con esas cuatro todab... ¿¡Pero qué hace!? Su sitio esta aquí, ¡a mi lado! No entre Alba y Carmen... Mierda. Qué hago, ¿me levanto? No. Lo mejor será no liarla. Si preguntáis sí, estoy enfadada. Y mucho. Es mi amigo, no el de esas. Me cago en todo joder. Encima se me sienta al lado Raúl. Oh, sí, bien, voy a intentar vengarme...
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